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Una etapa poco transitada de aquel hombre de negro, Johnny Cash

Un canon personal de la historia de la música popular. Hoy: "The Cash Collection"

Johnny Cash
Johnny Cash, una voz poderosa

Los años que Johnny Cash pasó en el sello Mercury son un tiempo de transición. Descansado en eso de ser una de las grandes leyendas de la música americana, pagando las consecuencias de sus excesos y con la incertidumbre de un futuro artístico, entre 1987 y 1991, Cash se preparó para lo que sería su resurgir a partir de la serie American_Recordings, un imbatible recordatorio de todo su poderío. The Cash Collection abarca, así, una etapa poco conocida de una carrera que empezó en la década de 1950 y se mantiene vigente en el primer cuarto del siglo XXI, a 16 años de su muerte.

Acá es el Cash más tradicional, como queda claro en la canción que inicia la grilla “A Backstage Pass”, que es un pedazo de historia del country resumido en las bambalinas de un show de Willie Nelson. Es que, a pesar de su seriedad, sus trajes negros y su distancia petulante, Cash se manejó muy bien con un humor que siempre ha sido una parte importante de la poesía de country (“A Boy Named Sue”, es un clásico de Cash dentro de esa línea).

Está también, claro, el Cash más tanguero, el que es capaz de cantar sobre penas y pesares y sobre aquellas veces que se alejó de la mano de Dios. Ha sido un cronista de su vida en canciones y acá eso vuelve a estar más que claro.

Como para hacerlo aún más apetecible, el disco incluye versiones renovadas (en 1988) de algunos clásicos de Cash, incluyendo “Walk the Line”, “Folsom Prison Blues” y “Long Black Veil”, una canción inmortal que nació para ser cantada por esa voz profunda que solo ir podía cargar con ese porte.

Un gran disco para conocer a un nombre fundamental en una de sus etapas menos conocidas. Pura emoción.

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