CRÍTICA

Un espiral de sonidos y artes

Lucía Severino y su banda Tránsito dieron un gran show el miércoles en la Zavala Muniz, con canciones de "Los días" y de su próximo disco e intervenciones de bailarines y visuales.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Lucía Severino y Tránsito. Foto: Jaibon Fotografía / Ivone Morales

Las canciones de Lucía Severino y Tránsito tienen tantos sonidos, texturas y estilos que podrían desmenuzarse una por una.

En vivo eso se potencia: al menos así se sintió el pasado miércoles en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís, donde la banda dio un gran show.

El arranque fue raro, algo no salía bien pero es difícil decir qué. Y de repente, con "Barro de ciudad", todo se acomodó. Los músicos encontraron su lugar y de ahí en más todo fluyó y funcionó.

Lucía Severino y Tránsito combinaron visuales, mapping, bailarines y dos buenos invitados (Ruben Olivera y Pedro Alemany), pero dosificaron todo en su justa medida.

Y nunca perdieron el protagonismo. Presentaron varias canciones nuevas que formarán parte de un segundo disco (que estará muy bien), y enriquecieron las de Los días con una energía muy poderosa.

La Zavala Muniz fue el lugar ideal para hacer su despliegue rockero, tecnológico y artístico. Allí, aprovechando todo su espacio, fueron construyendo un show que hizo al espectador viajar a su interior, reconocerse y volver a salir al mundo, una y otra vez.

Tránsito (***)

Músicos: Lucía Severino, Fernando Servián, Joaquín Pena, Gastón Figueredo, Nicolás Soto, Ana Oliver.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados