MÚSICA

Espectáculo que desafía la ley más importante

Desde hoy, en el Auditorio del Sodre, está No Gravity Dance.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La compañía italiana juega con el espacio como nadie. Foto: Difusión

A Emiliano Perisari todo se le ocurre sin pensarlo mucho, como naturalmente. Al menos eso dice en una mañana fría en la cafetería del hotel frente al Auditorio Adela Reta donde desde hoy y hasta el domingo se presenta su compañía No Gravity Dance.

"Realmente no sé cómo llegué al concepto de No Gravity", dice en inglés este romano. "Todos somos títeres manejados por los dioses, y son ellos los que deciden por nosotros".

Parece una idea celestial, es cierto: en No Gravity Dance los bailarines realizan sus coreografías en el aire, flotando en una combinación de ballet, acrobacia, magia y teatro negro. La idea ha sido saludada en muchas partes del mundo. Y es muy original.

Perisari no es coreógrafo, estudio filosofía y se fue buscando la vida, confiesa, hasta arribar al teatro. "No sé cómo llegué hasta acá", dice. "Creo que soy un extraterrestre". La historia es un poco más terrenal: empezó como productor ejecutivo teatral, escribió obras de teatro, y cuando decidió hacer algo propio, empezó con un drama, pero a medida que avanzaban los ensayos, se dio cuenta que prefería los números de danza a los diálogos y terminó borrándolos todos.

"Un crítico muy influyente italiano dijo que yo no era un coreógrafo sino un arquitecto del cuerpo", dice Perisari. "Y es lindo eso".

—¿Cómo es desafiar la gravedad?

—El problema es que la danza usa los pies, pero desde el público eso no se ve porque el de la primera fila tapa al resto. Entonces necesitaba hacer algo para poner a los cuerpos en posición vertical e inventé la técnica de la no gravedad. Eso me permite hacer como en una pintura. Uso maquinismo, ilusión, muchos trucos.

Como buen ilusionista, prefiere no revelar ninguno de esos secretos.

La No Gravity Dance llega a presentar Del infierno al paraíso, una performance basada en La Divina Comedia de Dante Alighieri. Las entradas van de 350 a 2.300 pesos.

"Quería escribir sobre chamanismo y una historia de un viaje al Paraíso o al Infierno, un tema muy presente en varios culturas", dice. De ahí se llegó al Dante porque "entendí que como italiano era bueno trabajar en nuestro propia historia de chamanismo, y ahí estaba la Divina Comedia y la confronté con otras historias que fueron al Paraíso o el Infierno. De allí salieron tres obras (Infierno, Purgatorio y Paraíso) que se unieron en una sola para los tours internacionales". El año pasado estuvo de gira por Rusia, China y Francia, el que Perisari considera su segundo país.

—¿Cómo reacciona el público ante el show?

—Fantástico. Agotamos en todos lados. Odio el teatro intelectual: tiene que ser directo y que el público lo entienda. Mis shows primero van al corazón y después a la cabeza.

—O sea que lo que hace es lejos de lo intelectual, un espectáculo popular...

—No. Lo mío no es arte popular. Hoy hay arte pop (muy popular pero de bajo nivel) y arte elevado (intelectual pero para nada popular). Yo me instalo en el medio: algo de calidad, nada comercial. No es fácil pero es posible hacer algo de alta calidad. La gente necesita buena comida para el espíritu.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)