JULIETA VENEGAS

"Escribir es muy emocional para mí"

La cantante vuelve a Montevideo y explica su actitud creadora.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Julieta Venegas. Foto: Gux Ramone

Es probable que al momento de esta entrevista, Julieta Venegas prefiera estar en cualquier otro lado y no frente a una periodista que tiene que hacerle algunas preguntas sobre su vida, el disco y el show. Pero ahí está, con ojos cansados después de un día bastante largo, con su simpatía y calidez, disculpándose por lo tarde que se hizo para la charla.

Es cierto, es la una de la mañana de un sábado y apenas un par de horas atrás, ella estaba despidiéndose de las miles de personas que la fueron a ver en la presentación del disco Algo sucede, en el Gran Rex de Buenos Aires. Venegas, que había probado sonido temprano en la tarde y que dedicó horas para aprontarse para el concierto, acaba de dar un gran espectáculo con una banda de músicos muy talentosos y la participación especial de Lisandro Aristimuño, con quien cantó "Me van a matar".

Ese fue un buen momento, pero lo mejor del concierto fue cuando homenajeó a su compatriota Juan Gabriel, quien falleció en agosto pasado y fue una de las figuras más importantes de la canción mexicana. Venegas fascinó con una enorme interpretación de "Juro que nunca volveré", que se llevó la mayor ovación.

En Argentina, donde la mexicana se siente como en casa, el público la adora: le gritan durante las dos horas de concierto hombres y mujeres por igual, le confiesan su amor, le dicen lo linda que es o que está y le piden canciones. Ella, que siempre habla atropelladamente, sonríe con vergüenza y trata de no perder la línea del show.

Es el mismo espectáculo que el sábado 10 de diciembre traerá al Teatro de Verano, donde se presentará por primera vez. Se trata de la presentación de Algo sucede, que el año pasado anticipó en el Auditorio, y para verla las entradas están en venta en Abitab (ver recuadro). Sobre todo, es un espectáculo que vale la pena y que demuestra que esta mujer está en un gran momento de su carrera.

Terminado el recital del Gran Rex y mientras el montaje del escenario es levantado rápidamente, sus músicos se aprontan para volar a otro país en plena madrugada. Ella, que se quedará un tiempo más en suelo argentino, va a encontrarse con sus allegados que la ven irse a esta entrevista mientras le preguntan si la esperan o no para ir a cenar.

Es la una de la madrugada y Venegas, tras posar para alguna que otra foto, se acomoda en un camarín para la charla.

—La última vez que estuviste en Montevideo te compraste el libro Trema, de Ida Vitale. ¿Ya lo leíste? ¿Qué te pareció?

—¡Sí! No puede ser lo hermosa que es Ida Vitale. Es muy delicada, me encanta. Trema es como chiquitito pero había leído otro de ella, que no recuerdo el nombre pero era dorado.

—Hay países que se apropian de los artistas, pero vos te apropiás un poco de cada país al que vas, incluso de Uruguay.

—Puede ser, sí. Creo que voy teniendo mucha cercanía con cada lugar y con Uruguay sí tengo algo muy especial, como más personal (se ríe).

—Estás presentando Algo sucede. ¿Te trajo algo nuevo este disco más allá de temas?

—Me gustó mucho el repertorio que se armó y el grupo. Ha sido un año superbonito, es un show que me encanta con un grupo que me encanta. Estoy muy feliz. Quizás también es la etapa en la que estoy, en la que disfruto mucho cada show. No sé exactamente qué será, cuál es el elemento que causa que esta en particular sea una gira muy especial para mí. He procurado hacerla un poco más pausada, porque está mi hija y tampoco me gusta irme de viaje demasiado tiempo. Quizás sea eso, que por ser más pausada disfruto más cada show.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

—Y en el medio de todo eso surgió Meteoros. ¿Te bajaste del proyecto definitivamente?

—Me bajé. Me encanta Meteoros, el proyecto, la idea era genial pero físicamente me fue imposible sumarme a la gira.

—El año pasado me dijiste en una entrevista que cada disco tuyo le contesta al anterior.

—Un poquito, sí.

—Entonces un futuro disco, ¿qué no tendría?

—¡No lo sé! Está muy difícil saber. En el proceso de hacer un disco es cuando empiezo a definir, no soy nada conceptual porque cuando planifico mucho y digo: "el próximo va a ser de esta manera", acabo por no hacerlo así. Tengo una idea de lo que quiero hacer y ganas de empezar a trabajarlo, pero hasta que no empiece no lo sé.

—¿Componés en el piano?

—Sí, siempre.

—¿Para las letras buscás nuevos métodos?

—Pues siempre estoy leyendo, para mí leer es fundamental. De todo además: poesía pero mucha narrativa y mucho ensayo, soy muy curiosa y eso me empuja mucho a escribir. Siempre escribo un diario —no de "Querido diario"— pero de ahí siempre surgen cosas que después voy juntando.

—¿Por eso muchas canciones tuyas son dedicadas?

—Sí, creo que sí necesito dirigirme a alguien. Yo no soy muy de contar una anécdota, una historia, sino que me gusta plantear una situación. Necesito imaginarme, responder a algo, y necesito sentir que estoy dirigiéndome a alguien.

—En este disco tenés dos canciones, "Una respuesta" y "Explosión", que en un punto son canciones de protesta. ¿Cómo te llevás con ese título?

—Quizás no era muy consciente cuando las escribí. Es algo muy emocional para mí, cero cerebral. Siempre he pensado que la canción de protesta tiene que ver con una postura social o política, y la mía más bien es de dolor porque siempre escribo desde las emociones. Sí son canciones de protesta pero no sabría hacia quién; es protestar por una situación. Pero hay temas con los que no hay cómo mirar para otro lado, hay que enfrentar cosas difíciles pero que sí son necesarias.

—¿Por qué empezaste a hacer canciones?

—Fue como una curiosidad. Yo empecé en un grupo de reggae, primero como tecladista y después como cantante, con unos amigos que escribían canciones todo el rato. Y yo venía de hacer piezas instrumentales, que me encanta y todavía hago, y me di cuenta que eso de escribir me gustaba. Algo me pasó en las canciones y el proceso de encontrar qué era lo que quería decir fue muy importante para mí. Cada vez que me siento a escribir una canción sigo teniendo esa curiosidad: ¿qué es lo que quiero sentir realmente?

—Además de la curiosidad, ¿ahora significa algo más?

—Pues ahora como que es parte de mi cuerpo, y es una necesidad siempre. Si tuviera que dejar de hacer canciones, habría muchas cosas que se me quedarían atoradas. Lo necesito para entender las cosas, explicarlas y explicármelas a mí.

—¿Qué te genera saber que tus canciones son parte del repertorio emocional de otros?

—Me encanta, es magia pura. Nunca sabes qué va a pasar con las canciones, a dónde van a llegar, y es muy bonito saber que hay gente que las vive porque las canciones tienen una historia para mi. Después que las termino me despego de ellas, y las canto pero solamente para los demás.

—Las canciones de Charly García, de las que hablás en "Esperaba", ¿son parte de tu propio repertorio emocional?

—Totalmente. La primera vez que escuché a Charly tenía 19 años, estaba en un bar en Ciudad de México, empezó el piano de "Los dinosaurios" y yo no lo podía creer, era la cosa más hermosa que había escuchado. Y me cambió la vida.

Julieta Venegas. Foto: Gux Ramone.
Julieta Venegas. Foto: Gux Ramone.

























“Juan Gabriel no es un artista común”

“Juan Gabriel es, para mí, de las figuras más importantes que hay en la música mexicana. Así como tenemos a José Alfredo tenemos a Juan Gabriel, con esas canciones clásicas que las empiezas a cantar y la gente ya se las va a saber. Juan Gabriel está en el repertorio emocional de la gente y tuvo mucho que ver con mi proceso como persona”, explica Julieta Venegas sobre un artista que falleció en agosto y que fue clave en la cultura mexicana.

“Tengo recuerdos de viajes con mi familia escuchando a Juan Gabriel, después en mi adolescencia reencontrándome con sus canciones ya desde otro lugar. Después como adulta, ya escribiendo canciones y viéndolo como un compositor, ya no solo desde lo emocional sino como una influencia clara”, narra tras homenajearlo en el Gran Rex.

“Es alguien bien importante para mí, y muchos me han pedido que lo explique para alguien que está fuera de México. Él como artista es bien interesante, porque el mexicano es como el macho mexicano, y en la música popular y ranchera es todo eso con el charro, el sombrero y el bigote. Juan Gabriel es un contraste total con todo eso, jugaba mucho con el personaje que era, muy ambiguo y afeminado y barroco, con arreglos enormes. Sus canciones tenían mucho de despecho, una vulnerabilidad que nos llegó sin querer. No era un artista común, ¿sabes? Todo él era como de otro mundo”, detalla.

EN DICIEMBRE LLEGA AL TEATRO DE VERANO

A poco más de un año de su última presentación —en junio del año pasado llenó dos veces el Auditorio Nacional del Sodre—, Julieta Venegas vuelve a Montevideo pero ahora para lanzar formalmente su último disco de estudio, Algo sucede. Dará un único show que será el sábado 10 de diciembre en el Teatro de Verano Ramón Collazo, y está previsto para las 21.00. La mexicana vendrá con toda su banda, un recorrido por su discografía con acento en el último álbum, y con la posibilidad de convocar a algún artista uruguayo para que la acompañe. Las entradas están en venta en los locales de Abitab, y van de 960 a 2.860 pesos.

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