ENTREVISTA

Enrique Graf: "Que los músicos se vistan de frac lo encuentro ridículo"

El notable pianista uruguayo de proyección internacional dirige el Festival Internacional de Colonia, que va del 13 al 17 de noviembre

Enrique Graf
Enrique Graf, pianista uruguayo de proyección internacional. Foto: Leonardo Mainé

El Festival Internacional de Colonia, que irá desde el miércoles 13 al domingo 17 de noviembre, entra este año en su segunda edición. Se trata de un encuentro singular, que reúne muchas formas de arte (teatro, plástica, música y cine mudo con música en vivo), buscando desarrollar el turismo cultural en el interior del país. Su director artístico es el reconocido pianista Enrique Graf, artista uruguayo radicado en Estados Unidos, ganador de numerosos premios internacionales, entre ellos el primer premio en el Concurso Internacional de Piano William Kapell, y el East and West International Auditions en Nueva York.

“Este festival va a ser siempre la segunda semana de noviembre, y el año pasado se extendió por tres días, y ahora lo pasamos a cinco. La idea es que siempre se expanda. Y año pasado nos fue muy bien de público y este año aumentamos la programación. Vamos a tener dos orquestas sinfónicas, con destacados solistas, un quinteto de jazz, otro de tango, un trío folklórico, entre otras actividades. Y este año incorporamos unos cabarets, que van a las once de la noche, uno de tango, otro de folklore y otro de jazz. Acá en la región hay muchos festivales de música, o de teatro, pero no uno como éste, que tenga de todo un poco. Y la programación está armada con programas cortos. Ninguno va a durar más de una hora. Y más bien informal: los músicos no van a estar de etiqueta”, explicó a El País el pianista Enrique Graf.

-¿Cómo nació el Festival Internacional de Colonia?

-Yo no tengo mayor contacto con Colonia, no soy de ahí. Mi familia es de Paysandú y de Soriano. La idea surgió estando de visita en Colonia: allí me vino a la memoria que mucho tiempo atrás, cuando Mariano Arana era Intendente de Montevideo, él estuvo en Charleston, la ciudad donde yo vivo. Y le encantó la ciudad: dicen que es de las más lindas del mundo. Y Arana fue allí a un festival, que a su vez era una copia del festival de Spoleto, en Italia. Y un poco de ahí nació la idea de este festival, que tiene como objetivo ayudar al turismo cultural en Uruguay. Somos una asociación civil, todos voluntarios, y también hay uruguayos en Estados Unidos que nos están ayudando.

-En Uruguay los destinos turísticos muchas veces no tienen una oferta cultural de calidad.

-Cierto, yo veo en Colonia, ahora que estoy yendo bastante, que hablo con los turistas, y muchas veces hay muy poco para hacer. Charleston también es una ciudad chica, y recibe siete millones de turistas al año. Y fue su festival que la puso en el mapa. Yo quiero que pase lo mismo con este festival en Colonia. Y estamos teniendo buena repercusión internacional: nos han hecho notas la prensa de Nueva York, y de Madrid. Hace poco leí un artículo sobre el público de alto nivel de Estados Unidos, y decía que Uruguay estaba como país número uno en términos de interés. Y ese es el público que queremos atraer, así como también a argentinos y uruguayos.

Mirada

"En Uruguay falta el voluntarismo y la filantropía. Que en Estados Unidos es enorme".

-Vos sos músico y sin embargo con estas actividades te pasas para la gestión cultural.

-Sí, lo aprendí de mi madre, que siempre fue voluntaria, del Vilardebó, y creó una clínica para los pobres, en la escuela donde yo iba. Siempre se dedicó a ayudar. Y me llevaba a veces a mí. Y yo veía que a ella no le costaba nada pedir. Y a mí me es muy natural eso. A mí me cuesta pedir para mí, pero cuando es para otros, no tengo problema. Si es una buena causa, la gente se enrosca. En Uruguay falta el voluntarismo y la filantropía. Que en Estados Unidos es enorme. Y gran parte de los fondos del festival los recaudo en Estados Unidos.

-Tu grabaste con Nibya Mariño, quizá la figura más grande que tuvo Uruguay como pianista.

-Sí, fue la gran pianista uruguaya. Yo tuve la suerte que ella me fuera a escuchar, cuando yo tenía unos 15 años, en mi primer concierto en el Ateneo. Y se ve que le gustó mi manera de tocar. Porque ella era muy difícil: tenía dos o tres pianistas favoritos, y no la sacabas de ahí. Era muy crítica. Para mí su reconocimiento fue un honor, y nos hicimos amigos. Ella nunca me dio un consejo, ni una lección, porque no le gustaba enseñar. Pero para mí haber grabado con ella fue inolvidable.

-Cambió mucho el lugar social de los grandes instrumentistas en la actualidad.

-Sí, hoy el divismo tiene que estar muy bajo, no es como antes, que a los artistas destacados les aceptaban cualquier comportamiento. Hoy el comportamiento tiene que ser totalmente normal. Hace unas semanas toqué en Puerto Rico, y yo realmente soy muy social, me gusta estar con la gente. Y la presentadora del concierto me decía que ellos quieren gente que sea divertida, que no volvían a invitar a un pianista si no era divertido. Aparte, para que la gente se relacione con lo que hacemos, hay que evitar las distancias. Que los músicos se vistan de frac lo encuentro ridículo. Es una indumentaria de otra época. Ya pasó. Prefiero una actitud como la de Yuja Wang, la gran pianista china, que toca de minifalda, mostrando las piernas, y tiene un cuerpo bárbaro. Y eso creo que ha ayudado muchísimo a la música, porque los jóvenes se dan cuenta que es como Britney Spears, o Madonna. La formalidad en la música clásica asusta a mucha gente.

-¿Te ha pasado en algún restorán o club importante que te reconocen y te piden que toques piano?

-Sí, me ha pasado y no me gusta nada. Me pasó en Madrid, en Canadá, de estar en un restorán, o un club, y compartir la mesa con otros pianistas. Y la gente se entera y empieza a pedir que toquemos. Y yo tomo un vaso de vino y no puedo tocar piano. A mí me gusta tomar vino, y a veces voy a una cena, y luego de tomar, me piden que toque. Y a mí no me gusta quedar mal, pero cuanto tomás, te afecta para tocar. Y lo he hecho, cuando la gente que me pedía no se callaba, pero me ha pasado de tocar horrible en esas circunstancias.

-Tu venís de una cadena de nombres de maestros que se remonta a Beethoven.

-Sí, yo estudié con Leon Fleisher, quien a su vez estudió con Schnabel, quien estudió Leszetycki, que a su vez estudió con Czerny, discípulo de Beethoven. Y lo que me queda más cerca son los clásicos. Pero ahora, por primera vez en mi vida, estoy tocando alguna milonga, algún tango. Y la gente se enloquece.

agenda

Cinco días para disfrutar a todo arte

La inauguración del Festival Internacional de Colonia tendrá lugar el miércoles 13 de noviembre a las 18.30 en Bastión del Carmen, con una muestra de artes plásticas curada por la Fundación Pablo Atchugarry. Ese día a las 20:30 tocará la Orquesta Filarmónica de Montevideo, bajo dirección de Ligia Amadio, tocará obras de Bach, actuando como los solistas Enrique Graf y Ciro Foderé, entre otros.

Al día siguiente, entre otras actividades, habrá a las 23:00 un Cabaret Folklórico, con la actuación del Trío Cruz del Sur, en los jardines del Charco Hotel.

El viernes 15 a las 18:30 en Cine Stella se exhibirán películas de Charles Chaplin, con música en vivo por el pianista Juan Nevani. Esa noche a las 21:00 habrá un recital de piano en → Bastión del Carmen, cerrando a las 23:00 con un cabaret de jazz, en Charco Hotel

El sábado a las 13:00 habrá un recital musical en tributo a Amado Nervo, conmemorando el centenario de su fallecimiento. A las 18:30 en Bastión del Carmen habrá música de cámara, con obras para guitarra, violín, oboe, fagot, canto y piano, con obras de Piazzolla, Poulenc, Lutoslawski, Beethoven y otros. A las 21:00 toca el Quinteto de Jazz “Benny Goodman”, y a las 23:00 será el Cabaret Tango.

El domingo a las 12:30 será el cierre, con la actuación de la Camerata del Festival Internacional de Colonia, dirigida por Jooyong Ahn, con la participación de la soprano Sofía Mara, entre otros artistas. Cierran la velada Tangos para Quinteto y La Mufa.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)