"ESPÍRITU INQUIETO"

Eli-u Pena habla del nuevo disco de su padre, El Príncipe, y del valor de su obra

Se editó el soundtrack original del documental de Matías Guerreros y Eli-u Pena, que conversó con El País sobre Gustavo Pena, El Príncipe

Gustavo Pena, El Príncipe. Foto: Sergio Jacomino
Gustavo Pena, El Príncipe. Foto: Sergio Jacomino

Estrenada en diciembre del año pasado y liberada en Vimeo en varias instancias de esta cuarentena, la película Espíritu inquieto significó un reencuentro placentero con Gustavo Pena, El Príncipe, su obra e historia. El retrato, íntimo y poético, sirve para ahondar en un cancionero sin fin y en una figura singular que vivió por y para su música.

Ahora, como una consecuencia inevitable de ese documental dirigido por Matías Guerreros y Eli-u Pena, la hija de El Príncipe, llegó a plataformas digitales un disco doble con el soundtrack del film, un combo entre versiones desconocidas de canciones conocidas (“Mandolín”, “Cómo que no”, “Cosmic War”) y de inéditos. Presentado como Espíritu inquieto - Lado A (analógico) y Lado D (digital), lo editó Little Butterfly Records.

“En el momento inicial de la propuesta de Matías, ya sabía que iba a generarse un material fonográfico”, asegura Eli-u Pena en charla con El País. “Lo que no sabíamos era que iba a ser doble y que iba a quedar bastante agrupado; eso fue un desafío. Había un abanico de sonoridades impresionante y había que ver cómo ensamblarlo”, cuenta. A lo largo del proyecto de Espíritu inquieto (la película), que comenzó en 2011, la también cantante y compositora ordenó materiales, músicas, que podían servir para tal o cual momento del relato, y cuando se enfocó en el posible álbum se le presentaron estos dos grupos de temas, los analógicos y los digitales. Nicolás Oten estuvo detrás del tratamiento de sonido, tanto del film como del disco doble.

“Lo ideal era mostrar inéditos, aprovechar para seguir mostrando al músico, al poeta, en la misma línea de la divulgación”, afirma Eli-u, que desde 2005 trabaja para preservar y difundir la obra de su padre, exquisito cantautor uruguayo que murió en 2004 con mínima obra editada. A lo largo de estos 15 años, Pena se encargó de digitalizar y ordenar el archivo, editar buena parte del material (lo primero fue La fuente de la juventud) e interpretar una cantidad de canciones. Todo ese trabajo minucioso hizo que la obra de El Príncipe se expandiera por un camino no convencional, el camino artesanal del boca a boca, del entusiasmo del escucha. “Y esa forma de difusión a mí me satisface muchísimo”, dice Eli-u, “porque no es por bombardeo mediático, es por interés del usuario. La gente se acerca y lo tiene que ir descubriendo, y está bueno que sea así”.

Todo ese trabajo, además, hace que en pleno 2020 Gustavo Pena siga estrenando canciones, siga lanzando discos, y siga creciendo. Y hace, también, que Eli-u esté lista para finalmente enfocarse en su propia música, que siempre estuvo ahí pero fue quedando en segundo plano, relegada por una misión mayor. “Yo antes, en los conciertos, tenía que explicar quién era El Príncipe, a ver si me entendés; ahora no tengo que decir nada. Hay algo muy contundente: él ya tiene un lugar”, dice Eli-u.

Eli-u Pena. Foto: Nato Olivera
Eli-u Pena. Foto: Nato Olivera

¿Y cuál es la gran diferencia de estas dos caras de Espíritu inquieto, el disco, respecto a todos los álbumes de su padre que ya lanzó? En el corte histórico, explica, “porque el resto de los discos que he subido están circunscriptos a un momento. Y estos discos son todo, abarcan varias décadas de composición y grabación. Y al ser un disco así, son todos temazos”.

—¿Te sigue sorprendiendo la obra de tu padre?

—Ay, sí, todo el tiempo. Además ahora escucho algunas de las letras y digo: pah, estas letras son de ahora; es increíble cómo hace 25 años hizo esto y no puede ser más aplicable que ahora. No dejo de maravillarme; es lo que pasa con la relectura de la poesía, que le descubrís algo nuevo. Y con esta situación de la humanidad, ¡mi viejo tiene unas letras que las hizo ayer! Hace poco me pasó con “CVTV” (“Constantemente viendo televisión”), que dice: “Quieren que vos seas algo, y algo nunca es alguien. Vos tenés entonces cosas para defender. Ellos quieren ser los dueños de tu pensamiento, te quieren usar el cuerpo, te quieren tener”. ¡O sea! (Se ríe) “Formal” es un tema inédito, sin grabar, que dice: “Porque esto es un cautiverio internacional, todo lo hacen mal. Menos hambre, guerra y carnaval”. ¡Y es del año 85! Más allá del componente afectivo, me gusta la obra de él, me parece que el trabajo artístico de él es impresionante. Y sí, me vuelve un tema y digo: no puede ser. ¡Qué moderno!

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados