Crítica | Música

Ejecución brillante, momento mágico

El 20 de agosto de 1949 el maestro argentino Juan José Castro al frente de la Ossodre estrenaba el "Preludio y Scherzo Criollo" del compositor uruguayo Luis Cluzeau Mortet.

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Cristian Budu, un elogiado pianista brasileño.

Hoy a 66 años de este acontecimiento, la Filarmónica conducida por el maestro Dante Anzolini coterráneo de Castro, desempolva esta bellísima obra injustamente olvidada. Como lo expresó el autor no es descriptiva y su intención fue adaptar la modalidad de nuestra música a las formas musicales del preludio y el scherzo. Anzolini demostró su capacidad para interpretar a uno de nuestros principales compositores del nacionalismo con oficio y claridad de realización, logrando una ejecución tan meritoria como agradable.

En el programa de sala se decía sobre Cluzeau Mortet que solamente se habían realizado dos trabajos sobre este compositor: la tesis de musicología de la licenciada Susana Salgado publicada en 1983 y la monografía aún sin publicar de la licenciada Graciela Carreño sobre los seis cantos sobre versos de Cruz y Éxtasis de la Pasión de Esther de Cáceres. Esa información omite el pequeño estudio de Felicia Mari de 1958 editado por el sello Arca, los tres trabajos realizados entre 1978 y 1979 de la licenciada Yolanda Pérez Eccher primera egresada de las licenciaturas de musicología y piano del Conservatorio Nacional (hoy, la Escuela Universitaria de Música) y la monografía del crítico Roberto Lagarmilla de 1992 que integra el primer tomo de "Músicos de Aquí" editado por el Cemau.

Luego se escuchó el Concierto para piano y orquesta de Grieg teniendo como solista a Cristian Budu. El primer premio del Concurso Internacional Clara Haskil que obtuviera la pianista uruguaya Dinorah Varsi en 1967 lo obtuvo en 2013 este pianista paulista.

La versión de Budu confirmó lo merecido de este premio dada la hermosa sonoridad que extrajo del instrumento, su musicalidad admirable y por los excelentes medios técnicos que posee. Como si esto fuera poco tiene un fraseo perfecto ,su digitación es de gran escuela y su manejo de los pedales es excelente.

El público ovacionó al artista que ofreció como bis el hermoso "Preludio opus 28 nº 8 de Chopin .Para cerrar esta magnífica velada se interpretó la "Cuarta Sinfonía" de Mahler con la participación especial en el cuarto movimiento de la soprano japonesa Eiko Senda. Anzolini reafirmó sus virtudes innatas de director, consiguiendo de la Filarmónica una riqueza de matices y una profundidad expresiva que tuvo su momento más luminoso en el "Poco adagio" del tercer movimiento. Finalizando esta sinfonía Mahler nos introduce en un paraíso muy singular y que mejor que acompañados de la hermosa voz de Eiko Senda que nos tiene acostumbrados que cada actuación suya sea superior a la anterior. Su versión se puede calificar de memorable e irrepetible.

El público quedó tan cautivado por este final que los aplausos dejaron lugar a un prolongado silencio como si estos cortaran la sublime atmósfera paradisíaca a la que nos transportaron. Fue un momento mágico.

Orquesta Filarmónica de Montevideo.

Director: Dante Anzolini. Solistas: Cristian Budu (piano) y Eiko Senda (soprano). Programa: Preludio y Scherzo Criollo de Luis Cluzeau Mortet, Concierto para piano y orquesta op.16 de Edvard Grieg y Sinfonía nº 4 de Gustav Mahle. ¿Dónde y cuándo? Teatro Solís, 14 de julio.

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