ENTREVISTA

Edú "Pitufo" Lombardo: "El músico forma parte de una sociedad y tiene que estar dentro de un contexto político, social y cultural"

El 11 de junio, Lombardo se presenta con su banda en el Ciclo Cuerdas; antes charló con El País

Pitufo Lombardo
Pitufo Lombardo. Foto: Darwin Borrelli

Tras una serie de presentaciones a guitarra y voz, Edú “Pitufo” Lombrado se reúne con su banda (que incluye a los hermanos Ibarburu y a Ney Peraza) para presentarse en el Ciclo Cuerdas el 11 de julio. En su recital de la sala Hugo Balzo, el músico repasará las canciones de sus tres discos solista junto a invitados. Antes del recital, Lombardo charló con El País sobre el éxito de “Descolgando el cielo”, el rol social de los músicos y la experiencia de haber participado de Los Que Iban Cantando.

—El 11 de julio te vas a presentar con banda en el ciclo Cuerdas, ¿cómo va a ser el recital?

—Estoy contentísimo de que me hayan invitado a participar. Hace bastante que no toco con la banda, la última vez fue en el Solís. Hemos tocado en formato más chico, en trío y compartiendo con todos ellos. Nos juntamos para tocar ahora y van a estar Nicolás y Martín Ibarburu, Pablo Leites, Ney Peraza y Gerardo Alonso. De invitado van a estar Hernán Peyrou, Pablo Routin y Marcel Keoroglian.

—¿El repertorio va a estar centrado en tu último disco, Músicos ambulantes?

—Va a haber canciones de toda mi discografía y algunos que no toco hace tiempo. También va haber alguna de Murga madre y alguna versión que ande por ahí. Tenía ganas de tocar canciones de los tres discos porque en general hay algún tema que dejás de tocar, y cuando lo retomás lo reversionás.

—¿Tenés algún ejemplo de alguna canción que te hayas reencontrado?

—Hace bastante que no toco "Cuatro pétalos", que está en Rocanrol. Bueno, también el tema “Rocanrol” y alguno de Murga Madre que me parece lindo.

—Ahora que mencionás a “Rocanrol”, recordé la versión que hiciste en vivo junto a Lenine en el Teatro Solís. ¿Cómo surgió ese encuentro?

—En 2008 fui  telonero de él en el festival de Lapataia. Después del recital tuvimos un encuentro con él; años más tarde fui telonero en el Solís. Ahí hicimos una versión de “Rocanrol” a guitarra y dos voces y se generó una relación muchísimo más cercana. Ahora vino a tocar, me llegó la invitación y estuve mucho rato conversando con él. Lenine es un músico muy especial por los contenidos de sus textos y por su estética. A esta altura lo siento como un tío (se ríe). Me gustaría que en mi próximo disco pudiera grabar, creo que va a pasar.

—Hablaste del contenido de las letras de Lenine, que incluyen críticas sociales, y lo relacioné con "Oscuro", de tu último disco, donde hablás de la violencia haciendo foco en un personaje que se acostumbró a las injusticias. ¿Cómo surgió tu interés por abordar el tema?

—El músico forma parte de una sociedad y tiene que estar dentro de un contexto político, social y cultural. Me parece que es importante hablar de las cosas que pasan, más allá de temas hermosos como cantarle al amor. Como formo parte de la sociedad, me siento en el compromiso de mostrar determinadas cosas. Cada uno lo aborda desde un lenguaje diferente: desde su gusto personal o desde la mirada de su época.

—En la contratapa de su disco Dos, Jorge Lazaroff escribió: “El cantor es integrante de una sociedad y tiene la obligación de reflejarla”. ¿Sentís que eso falta en la actualidad?

—Yo creo que está, pero tal vez en un lugar más under y no tan visible. Hay cosas interesantísimas desde la mirada de otras generaciones, pero muchas veces uno siente que no aportan demasiado. Yo le di otra forma a la contratapa de Dos en “Eterno soñador”, la canción que cierra mi primer disco. Tomé lo de “El cantor popular compone de acuerdo a sus influencias y tradiciones...”, le puse música y quedó una coautoría con Lazaroff, ya desaparecido. Después hablé con Cecilia (Prato, viuda del músico) y tuve su aval.

—Hace poco compartiste en tu página de Facebook una foto de 1987 donde se te ve junto Los Que Iban Cantando. ¿Cómo recordás la experiencia junto a ellos?

—Con mucho cariño porque fue una época de mucho aprendizaje. A partir de 1984 empecé a conocer a muchos músicos y me fui vinculando con la gente que nos venía a enseñar al barrio. Así conocí a Jorge Lazaroff, a Fernando Cabrera, a la gente de Canciones para no dormir la siesta y a Jaime Roos. En 1987, me llegó la invitación de tocar en Los Que Iban Cantando. Yo era un gurí con muy poca experiencia (tenía 21 años), pero sí era muy atrevido (se ríe). La experiencia de ensayo con ellos y de creación colectiva me fascinó. Fue algo de mucho aprendizaje y de experiencia de dinámica de ensayo, arreglos y letras. Los contenidos eran muy en primera línea. Era otro contexto político, porque ya se había salido de la dictadura, pero tenía un bagaje de experiencia creativas de los tres. Me abrió una puerta gigantesca.

—¿Sentís que esa experiencia influyó en tu manera de hacer música?

—Siempre hay influencias de la gente con las que trabajás. Yo creo que sí, siento que hubo diferentes aportes. Con Luis (Trochón) llegué a hacer algún taller y con el Choncho también. En el trabajo específico de los ensayos fue un aprendizaje total. Tuve que empezar a estudiar un montón de cosas que no conocía.

—Empezó la Copa América y “Descolgando el cielo”, la canción que le dedicás a la selección de fútbol, empieza a sonar en varios lugares. ¿Cómo tomás su recepción?

—Me emociono mucho por las cosas que pasan con la canción. Hace bastantes años que está, porque se editó en el 2012. Hace unos días tuve la suerte de compartir con los jugadores en una cena que hubo para la Fundación Celeste. Me quedé superagradecido por el trato, la generosidad y el respeto. Es un placer ver que la canción se versione, que se pase, que la escuche la gente y que los niños la canten en la escuelas. Quiero mucho a la canción.

—¿Estás planeando grabar un nuevo disco?

—Estoy en un proyecto de composición para disco y también estoy componiendo un par de canciones para el coro de niños del Sodre. Son un par de fábulas y me tienen sumamente contento. Veré qué me sale. Después, para el disco tengo algunas canciones, pero todavía no tengo nada pensado en cuanto al título y la concepción general. Las estoy trabajando; de a poco se van acercando.

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