Molina y los Cósmicos tendrán un año de intensa actividad.

El dulce folk fronterizo atraviesa el continente

El exceso de información a Nicolás Molina lo desborda. La tranquilidad de su vida en Aguas Dulces se altera cuando a Molina y los Cósmicos la agenda se le llena de presentaciones, y eso afecta a su segundo disco, El folk de la frontera, que fue postergado y espera poder ser lanzado en agosto. "Aunque capaz para junio llego", le dice a El País.

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Los Cósmicos tienen un año movido que incluye shows y la salida de otro disco. Foto: Ripi Arruti.

La única urgencia es por la ansiedad de quien está a cargo de la mezcla, el estadounidense Craig Schumacher, quien trabaja con la banda Calexico y aceptó esta tarea porque "se copó" con la canción "Gallos de Kentucky", por lo que les terminó cobrando "algo simbólico" (menos de lo que les hubiera costado mezclar en Montevideo). Molina podría haberse apurado con este disco, pero no quería "sacrificar la música".

Como El desencanto, este álbum será de media duración: "los dos los compuse como hermanos, como partes diferentes de una misma historia". La diferencia es que El folk de la frontera "rompe las fronteras de la forma de grabar. Estoy trabajando por canción y sujeto las otras a un rol de continuidad. Cada una tiene o un productor o un compositor o una participación importante". En una de ellas, por ejemplo, canta Alex Ruíz —quien interpreta "Malagueña salerosa" en Kill Bill— y toca la guitarra Rick del Castillo, ambos de la banda Chingón.

Molina y los Cósmicos está ahora en Brasil, participando del Festival Brasileiro de Música de Rúa en Caixas do Sul, "un evento de música en la calle, para salir de los teatros". Lo acompañan Martín Méndez, Ignacio Vitancurt, Víctor Manuel y Andrés Mastrángelo, quien se incorporó para tocar en vivo acordeón y teclados. "Quiero que la banda gane fuerza, que ponga sus ideas", dice el líder de este proyecto.

Brasil se ha vuelto la segunda casa de esta banda de Castillos, una de las sensaciones de 2014. Además de este festival, el 10 de julio estarán en el Paraíso do Rock, en agosto en el Floripa Fest y antes de fin de año —quizás— en Londrina. Montevideo los espera el 21 de mayo para una fecha conjunta con Diego Rebella en Paullier y Guaná, y el 13 de agosto para otra más con Diego Drexler.

La agenda no se cierra, porque El desencanto será reeditado en Argentina por el sello indie Fuego Amigo Discos, que cerró una presentación en Niceto el 2 de junio en los Martes Indiegentes (antes tocarán con Mateo de la Luna en Compañía Terrestrial, "otro bandún", en Lado B). ¿Luego? El pasaje que tiene Molina indica que el 9 de junio partirá a Estados Unidos con Martín Méndez, Sebastián Arruti y Emma Ralph.

La radio que les dio impulso internacional, KEXP de Seattle —que los incluyó en un mixtape realizado por DJ Chilly (Will Myers) de 20 canciones latinas de 2014, publicado en iTunes—, los recibirá para grabar, y además se presentarán en Nueva York, DC y Nueva Jersey junto con la banda de rock clásico neoyorkina Capitata, cuyo cantante es de Castillos. Pero habrá otra fecha especial en Néctar Lounge (también en Seattle) con The Cumbieros, que fue gestionada por uno de los actores de El camino solo, un corto en el que "Gallos de Kentucky" es banda sonora.

"Ir a Estados Unidos es difícil, no estamos tan cómodos, pero entendimos que era el momento", dice Molina a El País, mientras busca apoyo de la Intendencia de Rocha y del Ministerio de Educación y Cultura, además de comercios locales. "Voy a tocar puertas", asegura, con el objetivo de darle a los suyos "un mejor porvenir" en Estados Unidos "y no morir comiendo hamburguesas".

A pesar de las dificultades, él se conforma con cubrir los costos. "Yo no sé si preferiría vivir de la música, porque te obliga a que lo que hagas sea redituable, y yo no quiero que eso influya en mi música. Voy a seguir haciendo lo que quiero hacer".

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