Estreno

Drake es el omnipresente del nuevo pop

La industria musical tiene una sobredosis del rapero canadiense, que está en todos lados

Drake. Foto: Difusión

La cara de Drake aparece en cada rincón de Spotify: entre las novedades, las sugerencias, las mezclas según los estados de ánimo y hasta en listas latinas. Drake está en Instagram, con su propia y muy popular cuenta (@champagnepapi) y bajo el hashtag #InMyFeelingsChallenge que replican las celebridades, desde Will Smith a los actores de la serie Stranger Things. Drake copa los ránkings de Billboard y se cuela en los medios de prensa que hablan de cómo destronó a los Beatles.

Drake está, como una sombra, en el reggaetón y el trap que se esparcen desde la franja caribeña y se consumen en masa; está en la viralización de los fenómenos argentinos Duki y Khea (tal vez usted no los conoce, pero si tiene hijos o nietos adolescentes los habrá escuchado a regañadientes). Está en las tendencias de vestuario, está en las playlists de una cantidad de músicos uruguayos (sean o no de rap), está como meme en internet: ya lo debe haber visto en una imagen con campera naranja y sonrisa plácida.

Drake. Foto: Captura de YouTube
"Hotline Bling", el hit del que salió el meme de Drake

¿Netflix? Drake también estará por ahí, reviviendo un drama británico llamado Top Boy que, al parecer, le gusta mucho. ¿Revistas del corazón y medios de chimentos? Drake también anda por allí, con un “romance” con Rihanna o peleándose con colegas suyos como Pusha T.

Por si no entendió: Drake está en todos lados y es, hoy, una de las personas más influyentes de la música mundial. Una de esas personas que más de uno en este lado del mundo no reconocerá por su nombre ni su música, aunque tenga asimilado mucho de lo que este canadiense que apenas supera los 30 años, ha hecho por el sonido mainstream del pop actual.

Y eso tiene dos explicaciones. Por un lado, la salida hace casi un mes de Scorpion, flamante y caprichoso disco de 25 canciones divididas en dos lados, y repartidas en una hora y media de música nueva, como para que la sobredosis de Drake sea letal. Por otro lado, internet es el mundo de Drake, o más bien, Drake hizo de internet su mundo: se expandió como un virus por los servicios de streaming, creció en las redes sociales, y el resto de los artistas supieron que al alcance de un clic, podían estar las estrategias y los motivos de un éxito al que cualquiera puede querer aspirar.

Es esta exposición gigante que internet le ha dado al canadiense, combinada con su cultura de trabajo y el aporte de su productor Noah “40” Shebib, la que ha hecho de Drake una referencia. Tal vez no es el mejor y es un hecho que no es pionero, pero hace las cosas bien, consigue resultados rápidos, y todos se miran en él. La industria pop se mira en él.

Influencia y presente

El mundo pop

Drake, que primero fue actor, pisó fuerte con su primer disco y desde entonces, la música en Estados Unidos (y de ahí para el mundo), no ha sido la misma. Con Thank Me Later y Take Care, el rapero menos rapero de todos (poca calle en su imagen y sus letras, afecto a la vulnerabilidad en su poesía y a los tempos lentos en su música) abrazó el éxito comercial, el respaldo de la crítica y los millones de dólares de ingresos por sus giras, todo al mismo tiempo. Y de ahí, todo fue hacia más.

Ahora, en Scorpion, Drake vuelve a pecar de exagerado (como en More Life y en Views), y aunque hay que reconocerle que la escucha no se hace insoportable, tampoco hay demasiados destaques entre las 25 canciones. Sin embargo, la estrategia es clara: a más canciones en internet, más posibilidades de sumar reproducciones, y más chances de batir récords.

Drake
"God's Plan", un punto alto del nuevo disco de Drake

De ahí que con este disco haya sido el primer artista en superar el billón de reproducciones en streaming en tan solo una semana. Es mucho.

En cierta monotonía de Scorpion, cuya segunda parte es mucho mejor que la primera, hay algunas piezas como “Emotionless”, con el sample de “Emotions” de Mariah Carey y un toque gospel; el single “God’s Plan”, “Nice For What”, “In My Feelings” y el dueto con Michael Jackson (sí) en “Don’t Matter To Me” que destacan sobre el resto.

Hay otras piezas que prueban que la búsqueda de la novedad por parte de Drake y Shebib no para. “Is There More” lleva al extremo esa sonoridad envolvente a la que la dupla apuesta, haciendo flotar una masa de programaciones y voces que es sostenida por una secuencia rítmica que emerge desde el subsuelo. Lo mismo, en otro plan, pasa con “Summer Games”, que es como una balada siglo XXI sostenida por un riff electrónico, a medio camino entre un pulso rockero y un highlight en una fiesta rave. Es la prueba de los que quieren marcar tendencia.

Esa inquietud es una constante en la carrera de Drake, y una clave de su influencia en la música pop actual. Su rap cantado, elegante y hasta raro, y su permanente regreso a la fuente de la música negra en busca de inspiración, han contribuido al resurgir, en los últimos años, del rap, el hip hop, el R&B y el trap.

No es el único libertador de esa cruzada, y es probable que no sea el más talentoso de todos. Pero Drake le da a la industria y a sus consumidores lo que ellos quieren, le da a la cultura negra un empujón de visibilidad, y sigue consiguiendo para sí mismo fama, fortuna y éxito. Por eso hay Drake hasta en la sopa, y lo sepamos o no, estamos todos saboreándola.

En 2018

Récords, polémicas y preguntas

Este año, Drake le arrebató un récord a los Beatles: colocó siete sencillos de su nuevo álbum, Scorpion, en el Top 10 de Billboard, y superó al cuarteto inglés, que en 1964 había logrado que cinco canciones suyas se metieran entre las 10 primeras. Drake está cerca de desbancar a los Beatles en otra marca significativa de Billboard, que es la de dominar el Top 5. ¿Lo logrará?

Apenas salió Scorpion, Spotify tuvo que devolverle el dinero a algunos usuarios que se enojaron mucho por la “invasión Drake”. Es que la plataforma de streaming no sólo promocionó a lo grande el álbum, sino que tomó a Drake como imagen para el gran porcentaje de las listas que aparecían en el inicio. De más está decir que se sintió como una imposición.

Con la referencia de lo ocurrido con Spotify y con los millones de reproducciones que ha tenido en internet, la pregunta que surge es si Drake está acabando con el formato disco. Y es que según The New York Times, no es fácil conseguir una copia de Scorpion en disquerías neoyorquinas, y hay más: la diferencia de ventas entre copias físicas y digitales es abismal.

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