CLÁSICA

Un director destacado en una velada de belleza y expresividad

Un éxito de público obtuvo el concierto inaugural de la temporada de la Orquesta Sinfónica del Sodre, y hay que mencionar también el nivel artístico que logró su joven director estable, Martín García, como resultado del arduo trabajo en los ensayos. Se percibió un entendimiento general entre los elementos bajo su dirección.

Se inició el concierto con la obertura de la ópera Ruslan y Lyudmila, de Glinka. A sólo ocho días de diferencia de la versión que se escuchó de la Sinfónica del Estado de Siberia, la interpretación de nuestra Ossodre fue de una superioridad extraordinaria. García supo exponer con claridad los tres temas que conforman esta obertura.

De esta forma se pudo apreciar el enérgico tema de Ruslan, que contrasta con la parte melodiosa que simboliza su amor por Lyudmila y el pasaje central, así como en la coda, donde el autor hace alusión al enano Chernomor que representa las fuerzas del mal. La expresividad y la vitalidad rítmica contagiosa fueron dos características esenciales.

Luego participó como solista Lilia Boyadjieva en el "Concierto para piano y orquesta op. 54" de Schumann, y fue técnicamente correcta salvo pequeños deslices en el último movimiento, que fueron resueltos muy profesionalmente. En cuanto a la expresividad no fue nada convincente, le faltó esa pasión que Nibya Mariño vertía cada vez que interpretaba este concierto.

Schumann escribió especialmente una hermosa cadencia para que los pianistas muestren su sensibilidad. Boyadjieva no comprendió lo que el compositor expresaba en sus escritos al decir : "En primer lugar la expresividad, luego el virtuosismo".

Por su parte, la Ossodre brindó un acompañamiento deferente hacia la solista. Ante los cálidos aplausos del público Boyadjieva brindó dos bises: el primero fue el bellísimo "Allegretto" de "Excursions op. 20 nº 3" de Samuel Barber, y luego el famoso "Preludio op. 28 nº 7" de Chopin. Cerrando la velada la Ossodre interpretó la "Primera Sinfonía" de Schumann conocida como "Primavera". La versión que brindó García fue clara y transparente, conservando el vigor de su acento, la escrupulosidad en el ajuste instrumental y poniendo de relieve la intención del compositor. Hay que resaltar además que todo el programa fue dirigido de memoria.

Orquesta Sinfónica del Sodre.

Director: Martín García. Solista: Lilia Boyadjieva (piano). Programa: Obertura de la ópera "Ruslan y Lyudmila" de Mikhail Glinka, "Concierto para piano y orquesta op. 54" y "Sinfonía nº 1 op. 38" de Robert Schumann. Dónde: Auditorio Nacional del Sodre. Cuándo: 29 de abril.

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