MÚSICA

Director coreano, repertorio global

El director coreano Shinik Hahm presentó en primera audición para nuestro país la obertura sinfónica Blue Bird de su coterráneo el compositor Dong-Hoon Lee.

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Shinik Hahm

El título de esta obra se debe a una canción tradicional coreana tomada por el compositor como tema para realizar sus variaciones. En ella se manifiestan por un lado los sentimientos de dolor ante las invasiones que sufrió el pueblo coreano en tiempos de guerra, y por otro el deseo tan añorado de paz como futuro esperanzador.

La obertura muestra el gran dominio como instrumentador del autor, pero si no supiéramos la procedencia del compositor pensaríamos que fue escrita por un estadounidense y no un asiático. Tal vez los años de formación en Estados Unidos hayan colaborado para que su música sea tan occidental y tan poco nacionalista.

La interpretación que brindó Hahm fue cuidada hasta el mínimo detalle, y se notó que el director estaba muy comprometido con la obra. La orquesta captó perfectamente las exigencias de Hahm y estas se hicieron efectivas en la notable versión ofrecida.

Luego intervino como solista Óscar Bohórquez en el Concierto nº 2 para violín y orquesta del compositor brasileño Camargo Guarnieri. Este concierto fue compuesto en 1953 para el concurso "La música en el siglo XX" y fue dedicada a Henryk Szering, célebre violinista polaco nacionalizado mexicano. Fue estrenada por Anselmo Zlatopolsky en el Teatro Municipal de San Pablo en marzo de 1956, siendo la orquesta del mencionado teatro dirigida por el autor. Su originalidad radica en que comienza con una cadencia para violín antecedida apenas por un rápido crescendo de los timbales y el arpa concluyendo con un acorde en fortísimo de toda la orquesta. Presenta innumerables dificultades técnicas y anticipa los futuros temas a desarrollar, ya sea literalmente o en forma embrionaria.

Este concierto constituye un desafío al virtuosismo del solista por los pasajes repletos de acordes con tres notas. El acompañamiento de la orquesta queda relegado a un segundo plano.

La versión de Bohórquez fue muy correcta a través de los tres tiempos de la obra, pero especialmente fue en el segundo movimiento denominado "Triste" en que el solista pudo mostrar su sensibilidad a través de la calidez del hermoso sonido de su magnífico Guadagnini. A pesar del gran esfuerzo que exige Camargo al intérprete, este concierto no logra cautivar al público, a diferencia de otras composiciones suyas, pues es una obra demasiado árida.

Hubiera sido más gratificante para el público que Bohórquez hubiera elegido el Chôro nº 2 para violín y orquesta de Guido Santórsola, dedicado a Jascha Heifetz y que estrenara en 1976 el violinista uruguayo Miguel Pritsch: esa obra posee una riqueza melódica extraordinaria no exenta de virtuosismo.

Para cerrar se interpretó la Segunda Sinfonía de Schumann. En ella Hahm mostró toda su expresividad haciendo lucir plenamente esta joya de la producción schumanniana, exaltando el lirismo vehemente de la obra y transmitiéndolo tanto a la orquesta como al público.

Orquesta Sinfónica del Sodre

Director: Shinik Hahm. Solista: Óscar Bohórquez (violín). Programa: "Blue Bird" de Dong-Hoon Lee, "Concierto nº 2 para violín y orquesta" de M. Camargo Guarnieri y "Segunda Sinfonía op.61" de Robert Schumann. Dónde: Auditorio Nacional del Sodre. Cuándo: 7 de mayo.

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