AC/DC + AXL ROSE

Una digna cumbre de rockstars

La banda australiana supera otro obstáculo, y sigue adelante con un suplente de nivel.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
A mediados de abril, Rose fue confirmado en lugar de Johnson. Foto: AFP

A fines de marzo, una radio de Estados Unidos empezó a correr el disparatado rumor de que Axl Rose —el líder de Guns N’ Roses que siguió adelante con su histórica banda y plantel renovado, y que hace unos cuantos años ya dio un recital que le permitió a los uruguayos conocer las excentricidades (y los horarios) de un rockstar— se iba a convertir en el nuevo cantante de la banda de rock australiana AC/DC.

Nadie se tomó esa "noticia", que fue replicada por agencias y medios en todo el mundo, en serio. Porque más allá de opiniones de fanáticos, los Guns "originales" —en realidad Rose, Slash y Duff McKagan— ya habían anunciado la vuelta al ruedo. Con esa actividad, la agenda de Rose ya iba a estar cargada.

Pero cuando esos Guns volvieron a tocar en vivo y se presentaron en el festival Coachella, hubo un invitado especial y sorpresa que rápidamente hizo que nos acordáramos de ese rumor: el guitarrista Angus Young subió para tocar "Whole Lotta Rosie" y "Riff Raff", al tiempo que se filtraban fotos de la salida de un ensayo de AC/DC, en las que también estaba Rose.

Horas después, el anuncio oficial de que reemplazaría (en principio hasta el final de esta gira que está en marcha, y que supuestamente iba a traer a AC/DC a Argentina pero no) a Brian Johnson, a quien sus médicos le aconsejaron que se alejara de los escenarios porque iba a quedar completamente sordo, se hacía oficial.

"Tenemos la suerte de que Axl Rose se haya ofrecido amablemente para ayudarnos a cumplir este compromiso", decía el comunicado oficial.

En simultáneo, buena parte de los fanáticos de AC/DC ponía el grito en el cielo, o mejor dicho, en las redes sociales. Tenían que hacerse a la idea de, por un lado no ver más a Johnson en escena, y por otro que iban a escuchar canciones icónicas con la voz de otro. Y si ese otro es Axl Rose, todo cambia.

El hombre se ha hecho mala fama con un carácter complicado e ínfulas de estrella que en su momento llevaron barranca abajo a Guns N Roses, banda que fue importante para el rock y para una generación, pero que dejó un legado acotado de discos. Con actitudes de divo se ha vuelto alguien poco querible, más allá del círculo de fans.

Como si fuera poco, el cantante no se mantuvo en forma y eso ha afectado su actuación en el escenario. En Montevideo quedó claro: le faltaba el aire, no llegaba a las notas más altas e incluso su desempeño físico era flojo. Sabiendo todo eso, es entendible que los fanáticos de AC/DC dudaran del resultado de este encuentro. Pero el fin de semana finalmente debutó AC/DC con Axl Rose y todo salió mejor de lo esperado.

El momento.

La llegada de Rose a AC/DC fue menos compleja de lo que se podría haber imaginado. Según declaró el cantante a la BBC, apenas leyó en las noticias que había problemas con la audición de Johnson, tomó el teléfono. "Llamé para ver qué pasaba", contó, y dijo que si podía ser de ayuda, se ponía a disposición: no se animaba a cantar. "Lo dije y en seguida me arrepentí", reconoció Rose, pero aceptó el reto aclarando que su prioridad es respetar el trabajo hecho por su "antecesor" y se puso a ensayar en Atlanta, en el cuartel que tiene el grupo en esa ciudad.

El sábado en Lisboa, AC/DC dejó a las casi 50.000 personas presentes fascinadas y la prensa coincidió en que fue una noche "triunfal", en la que la banda funcionó y tuvo en el suplente a un cantante a la altura. Es probable que el hecho de que Axl Rose haga todo el concierto sentado por una lesión en el pie sea, para él, un plus porque le permite concentrar toda su energía en cantar bien, sin tener que hacer nada a nivel físico. Habrá que ver si en alguno de la decena de recitales que le quedan con los AC/DC está listo para ponerse de pie y pasar, también, ese desafío.

El riesgo de este tramo de gira es para ambas partes, está claro. Por un lado, AC/DC decidió seguir adelante con sus compromisos para cumplir con los fanáticos, sabiendo que ocupar el lugar de Johnson, un cantante con estilo único en el hard rock, iba a ser difícil. Seguir con una figura ya consagrada seguramente amortiguó los resultados, porque en Lisboa fueron unos pocos los que decidieron no ir al recital y devolver sus entradas. ¿Qué hubiera pasado si hubiesen tocado con alguien que fuera más bien un imitador del titular?

Por otro, Rose también corrió riesgos cuando ofreció ayudar a su banda colega con el futuro cercano. Hacerlo en el momento en que los Guns volvieron con una formación que despierta interés, y comprometerse a aprender un set en poco tiempo fueron dos cosas que le agregaron presión a esto que él definió como "un gran desafío".

Pero además, Rose aceptó una enorme exigencia vocal, que le demanda cantar en un tono agudo que incluso a él le queda forzado, incómodo.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

Y a pesar de todo lo que se podía imaginar, lo que mostraron en la primera presentación AC/DC y Axl Rose fue digno, decoroso y tuvo sus buenos momentos, los suficientes como para que los fanáticos puedan tolerarlo y respaldarlo.

Una vez más, AC/DC probó que puede salir adelante de sus complicaciones, no importa cuáles sean. Sobrevivió a la muerte del cantante Bon Scott cuando la banda estaba, con la salida de Highway To Hell, en su mejor momento; y siguió cuando hace dos años el guitarrista y fundador Malcom Young, fundamental en el sonido del grupo junto a su hermano Angus, dio un paso al costado, luego de que se le diagnosticara demencia. Ese fue otro golpe terrible, pero los músicos dijeron que siguieron adelante porque él se los había pedido especialmente. Después vino otro escándalo (el baterista Phil Rudd fue procesado por amenaza de muerte), e igual hubo fuerzas para continuar.

Las canciones, la batería de éxitos que ha creado AC/DC, y su sonido inigualable, le han asegurado vida propia a este ícono del rock. Con Rose suma una figurita más a su álbum de andanzas y aventuras.

La difícil tarea de seguir adelante con una voz que no es la de siempre: Queen, INXS y Genesis

No son muchos los casos de bandas de renombre internacional que han procurado seguir adelante sin su voz líder. El más significativo es el de Queen, que tras el fallecimiento de Freddie Mercury en 1991 y unos cuantos años de no tocar en vivo (en el medio se retiró el bajista John Deacon, por ejemplo), regresó en 2004 con los miembros fundadores Brian May y Roger Taylor como líderes.

En aquel momento el cantante que los acompañó fue Paul Rodgers, un cantante británico que en los setenta había gozado de cierta fama gracias a bandas como Free (la del one-hit wonder "All right now") o Bad Company. Con Rodgers este Queen giró hasta 2009, y en 2011 reapareció con otro cantante. El que se sumó y con el que la banda sigue presentándose hasta ahora es Adam Lambert, figura salida del reality show American Idol y con pasaje por la serie Glee. El año pasado, esta formación se presentó en Buenos Aires y convocó a una multitud.

La banda australiana INXS perdió en 1997 a su cantante y compositor Michael Hutchence, y tras una pausa de meses decidió volver a los escenarios convocando a distintos vocalistas.

Uno de los que pasó en ese período de cambios fue Jon Stevens, quien brevemente fue el cantante oficial. Después ficharon a J. D. Fortune a través de un reality y luego de su salida apareció Ciaran Gribbin, hasta que en 2012 INXS se separó definitiva y formalmente.

Otro ejemplo a citar es el de Genesis. Cuando Peter Gabriel se alejó, en 1975, se dice que la banda hizo cientos de audiciones y ningún vocalista probó ser un buen sustituto. Finalmente pasó a ocupar el lugar de cantante Phil Collins, que hasta entonces solo tocaba la batería. En 1996 se fue llegó Ray Wilson, pero esa formación no funcionó y se terminó separando poco después.

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