Carnaval 2018

Diego Berardi, el artífice de la magia musical de Saltimbanquis

Fue murguista en Contrafarsa, La Gran Muñeca, Momolandia y Los Diablos Verdes, y en las dos últimas se consagró como uno de los músicos más importantes del género. Eso hizo que la murga de Nelson Ferro y Enrique Espert lo eligiera para comandar a uno de los principales coros de los últimos años

Diego Berardi
Diego Berardi (izquierda) en el ensayo de los Saltimbanquis. Foto: Gerardo Pérez

Diego Berardi, director escénico de Los Saltimbanquis, tomó un fierro que quemaba: la responsabilidad de pararse delante de murguistas de excepción, reunidos en uno de los títulos más laureados de la historia murguera.

Tras un periplo que comenzó bajándose del escenario y finalizó en el pedregullo del Teatro de Verano, el músico se sacó una mochila que traía el peso de dos décadas de ausencia.

"Objetivo cumplido; estoy feliz", dijo Berardi a El País luego de la primera pasada por el Collazo, aunque aclaró que todas las rondas iniciales dejan “cosas para mejorar” en las siguientes.

El título Saltimbanquis, que campeonó en 12 oportunidades, salió en Carnaval por última vez en 1998.

En aquella oportunidad fue dirigida por Jorge “Cocina” Márquez, uno de los grandes arregladores de todas las épocas, hecho que determinó una especial expectativa del público por saber cómo sonaría este nuevo coro a sus órdenes.

Cuando llegó la propuesta de la murga fundada por el Loco Pamento en 1924, el hoy director confesó que dudó antes de dar el sí. "Pensé en más de una oportunidad si era yo el indicado", consignó el artista, aunque finalmente sus allegados lo convencieron de aceptar.

“Lo hice porque me gustó el desafío de dirigir un coro que, se sabía, iba a tener un peso histórico”, puntualizó Berardi, aludiendo a las primerísimas voces del grupo, entre las que sobresalen Ricardo Villalba, Daniél Lorenzón, Agustín Pittaluga, Nicolás Ríos, Edén Iturrioz o Carlos Barrios.

Una vez acordada su incorporación, Berardi se enfrentó al desafío de respetar la identidad del grupo, pero, a la vez, proponer su toque personal, que sintetiza varios estilos.

“Ese era el desafío más importante y se pudo lograr gracias a la buena predisposición de todos los compañeros, que permitieron cumplir el objetivo de un modo más que satisfactorio”, puntualizó.

A pesar de tener una impronta musical distinta a la que supo hacer Saltimbanquis en su casi 10 décadas, el arreglador se sintió cómodo porque los referentes del conjunto fueron aportando diferentes músicas para generar los climas por los que transita el espectáculo, expresó.

Fácil también fue la realización de los arreglos, aún cuando los mismos revisten cierto grado de complejidad técnica.

Es que la totalidad de componentes ya ha trabajado en las principales murgas de las últimas tres décadas, una circunstancia que permitió “sacar los arreglos de un modo muy natural”, sostuvo Berardi, quien también se refirió al recibimiento que tuvo la murga en los distintos barrios.

El conjunto de la familia Espert ha sido uno de los títulos con más actuaciones en estos primeros días de Carnaval, y el público lo recibió de buena forma, aseguró.

"La gente se ríe, nos despide de pie y eso está bueno”, dijo el artista, y añadió que espera las repercusiones de la primera rueda para proyectar aún más al alza las crecientes expectativas en el Concurso Oficial.

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