GIRA 

Crónica: En su gira por el interior, Julieta Venegas recupera la esencia de sus canciones

En sus recitales de Mercedes y Paysandú, Julieta Venegas presentó nuevas canciones, homenajeó a sus compositores favoritos y reversionó varios de sus clásicos

Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.
Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.

El show que Julieta Venegas trajo al interior de Uruguay -y que presentó este fin de semana en Mercedes, Paysandú y Salto, con entradas agotadas- se centra en el reencuentro con sus canciones y una especie de revalorización de su relación con la música. “Para mí es importante volver a la esencia de compartir canciones”, explicó el viernes, al comienzo de su recital en el Teatro 28 de Febrero de Mercedes. 

Esta gira íntima, donde la mexicana se pasea por el piano, la guitarra, el cuatro y el acordeón en un formato íntimo, acompaña perfectamente esa postura que adoptó hace años, cuando hizo un cambio radical en su vida: se mudó a Buenos Aires, despidió a su banda y a su mánager, dejó su disquera y, aunque sigue componiendo, no le apetece entrar al estudio.

Esta nueva búsqueda acompaña a todas las canciones que presenta durante su recital. Dejando de lado los arreglos que le dieron cuerpo a éxitos como “Limón y sal”, “Eres para mí”, “Lento” y “Andar conmigo”, Venegas desnuda sus canciones para llevarlas a su expresión mínima. Se presenta sola en el escenario, le da espacio a la improvisación, cuenta historias antes de cada canción y, sobre todo, sonríe mucho. Así, se puede percibir que realmente está disfrutando de este nuevo comienzo, y lo transmite a su público, que seguramente imaginaba que la posibilidad de escuchar a la cantante en su ciudad era remota.

Así, los recitales de Mercedes y Paysandú —a los que asistió este cronista— compartieron la misma energía: la sensación de intimidad y de respeto del público por la música, se entrelazó con las ganas de corear y marcar el ritmo con aplausos cuando llegaban sus éxitos. En esta gira, la listas de canciones se basa en tres ejes temáticos: una mirada a su presente (con una serie de canciones nuevas que todavía no grabó), relecturas del repertorio que viene construyendo en más de 20 años de carrera solista, y versiones de artistas que admira (Charly García, Juan Gabriel y José Alfredo Jiménez).

"Quería cantarles una canción de un compositor que me ha influenciado mucho", explicó Venegas sentada frente al piano antes de ofrecer la primera versión de la noche. "Un día estaba en un bar de México, yo tenía 19 años, y escuché a lo lejos un piano y una voz que hablaba sobre unos dinosaurios que desaparecían. Me voló la cabeza. Fui a preguntar quién era y me dijeron que era un músico argentino que se llamaba Charly García. Fue muy importante porque me llamó su sensibilidad. Esta es una de las pocas canciones que me han hecho llorar", dijo antes de comenzar una emotiva versión de "Ojos de videotape", uno de los clásicos del argentino. 

Al momento de tocar el cuatro, la primera canción fue "Se me olvidó otra vez", escrita por Juan Gabriel pero popularizada en esta región por la versión que Maná grabó en su MTV Unplugged ("Todo bien con Maná, pero mucha gente piensa que la escribieron ellos. Pero no", dijo entre risas"). Enseguida invitó a "cantar junts" —eliminando la última vocal, que se encarga de definir el género; evitando la incomodidad de decir todes o todos y todas— y el público respondió coreando el estribillo.

Con ese instrumento ofreció otra versión, esta vez a José Alfredo Jiménez, uno de sus compositores mexicanos preferidos. Así llegó "Canta, canta, canta", que construyó con arpegios de cuatro y una voz cargada de espíritu ranchero, que terminó generando un diálogo entre el público (que aprendió el estribillo en el momento) y la cantante.  

Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.
Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.

De las nuevas canciones —que merecen ser grabadas para que lleguen a muchos más oídos— durante el recital hubo dos que se ganaron la ovación del público: "Déjenla dormir" y "Palabras".

La primera fue inspirada en "la ola feminista, la ola verde que está surgiendo en todos lados". Según explicó, compuso "Déjenla dormir" en honor a una amiga que ha sido muy activa en la despenalización del aborto en Argentina. "Estoy en un chat de mamás en el colegio de mi hija y un día llegó a las siete de la mañana porque había pasado la noche afuera del Congreso esperando a que saliera la ley. Todas las madres la apoyaron y se me hizo muy lindo", dijo antes de comenzar. "Dejénla dormir, afuera aún se escuchan sus tambores / Ellas y todas juntas, vamos levantando una marea / es la forma de mirar, ha cambiado completa", cantó mientras tocaba el piano. Sobre el final, la canción adoptó un tono esperanzador ("Una revolución nos ha levantado la fe / Hay que volver a empezar / Ni un paso atrás daré"), con una frase que Venegas repitió varias veces para dejarla en claro. 

La otra, "Palabras", fue escrita como un regalo para "un amigo mexicano que la estaba pasando muy mal". Con su guitarra acústica, invitó a corear el estribillo de una canción de consuelo que habla sobre la lejanía, y que tiene todo para convertirse en el hit para levantar el autoestima: "Si hay palabras que te ayudan a seguir, cántalas, cántalas / Si hay palabras que te ayudan a sobrevivir, cántalas, cántalas". 

Respecto a la relectura de sus éxitos, las más celebradas fueron las tres que interpretó con su acordeón: empezó con una versión alegre de "Ese camino" (dedicada a "la niña que una vez fui", dijo) para luego cantar "Lento" (uno de sus primeros hits) desde un abordaje íntimo, melancólico y muy expresivo. Finalmente, interpretó una versión improvisada de "Andar conmigo", que agregó a la lista de canciones de su show de Mercedes. Invitando al público a marcar el tempo con chasquidos, ofreció una versión diferente pero igual de efectiva. 

A lo largo de las dos horas del show, el momento más aplaudido llegó cuando ofreció una versión de “Chau” (que cantó con No Te Va Gustar en Otras canciones) en el cuatro. “Melancolía a la uruguaya”, dijo antes de interpretar una hermosa versión, que le dio un clima todavía más triste a una de las canciones más bellas del grupo. En la línea de la melancolía y de tributos a uruguayos, también hubo espacio para la poeta Idea Vilariño. La mexicana recitó el poema “Sola” y luego lo cantó en el piano, pero abordado desde una melodía esperanzadora.

Además de los recitales de este fin de semana, Venegas se tomó un tiempo para seguir enriqueciendo su relación con la cultura uruguaya. El sábado, en el hotel de Paysandú donde se hospedaba, recibió a seis músicos locales para charlar sobre su obra y aconsejar a los jóvenes que, aunque abordan diferentes estilos musicales, apuntan al mismo objetivo: poder dedicarse a la música. Para eso, hizo foco en la constancia y en la dedicación.

Durante la charla, le nombraron a Los Iracundos y a Aníbal Sampayo, y si bien Venegas no los conocía, uno de los músicos le interpretó una versión a guitarra y voz de “De verano y remo”. Sobre el final, hizo referencia a su nueva etapa, hablando sobre su búsqueda de la esencia de su relación con la música: “Quise reencontrarme con la música y estoy exorcizando cosas. Me quiero subir al escenario y disfrutar, y que la gente también disfrute”. En esta serie de recitales se notó, al menos desde afuera, que ese objetivo ya fue alcanzado.

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