SONIDOS QUE ANDAN EN LA VUELTA

Crítica: En "Súper sangre joven", Duki se anima a expandir los límites del trap

En su disco debut, el trapero argentino ofrece una serie de canciones con aire de hit, donde se anima a llevar al trap en español hacia nuevos horizontes

Duki. Foto: La Nación / GDA.
Duki. Foto: La Nación / GDA.

"Estoy pasando a ser leyenda / Soy habilidad ‘90”, rapea Duki en “Te traje flores”, el trap agresivo que abre Súper Sangre Joven, el álbum debut del mayor referente del género en Argentina. “Me pongo el Auto-Tune y empieza la balacera”, dice, con un rapeo frénetico que durante dos minutos y treinta segundos, juega constantemente con el límite entre la desafinación y el grito. Si bien la canción genera un sentimiento de viscearlidad que se contrarresta solo con un estribillo romántico (“Te traje flores / Lo que quiero es que te enamores”), el tema es una buena puerta de entrada a la propuesta del músico.

Para demostrar que el cantante de 23 años no quiere encasillarse en un estilo, “Te traje flores” se engancha con “It’s a Vibe”, un reggaetón con aires de hit grabado con C. Tangana, Khea y Leebrian. Sobre un fraseo que recuerda al canto de J Balvin en “RITMO”, Duki deja el Auto-Tune -esa herramienta que define su estilo y que los puristas aún no terminaron de comprender-, para llevar al oyente a la pista de baile. Aunque la letra caiga en el lugar común de seducir a una mujer ridiculizando a su pareja (“Deja a ese bobo, mami, que es de plastic / No parece Ken, parece Barbie”), los arreglos hacen que el baile se vuelva irresistible.

El verdadero valor de Súper Sangre Joven está en los momentoes en que Duki se anima a borrar los límites del trap para llevarlo a nuevos terrenos. Es ahí donde brilla “Perdón”, una canción construida sobre samples del bandoneón y de las cuerdas de “La última curda”, de Roberto Goyeneche. Presentado como un pedido de disculpas, que en realidad está cargado de golpes irónicos a sus detractores, el músico se autoproclama como el número uno.

La otra canción que se gana un espacio entre lo más destacado es “A punta de espada”, grabada con Ysy A. Sobre un sample de una salsa colombiana y un beat experimental, ambos traperos ofrecen un tema futurista mientras le cantan a la lucha por mantener una relación viva. “Defiendo nuestro amor a punta de espada”, cantan en un estribillo ideal para ser corear en los recitales a todo volumen.

El álbum cierra con “Goteo”, uno de los últimos éxitos del músico, que incluye una de sus letras más ocurrentes. Aunque la que suena en el disco es bastante interesante, se recomienda escuchar la versión que grabó para El Paredón. Allí, un cuarteto de cuerdas y una banda en vivo se encarga de reemplazar a los beats y los sintetizadores, llevando a la canción a otro nivel. Al igual que en “A punta de espada” y en “Perdón”, cuando Duki se plantea borrar los límites del trap es cuando se lo encuentra en su mejor momento.

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