DJAVAN

"Yo al crear soy realista, no compongo desde la fantasía"

Djavan, uno de los grandes compositores y poetas de la música popular de Brasil, llega mañana a las 21:00 a Enjoy Punta del Este. El artista presentará su más reciente álbum, “Vidas pra contar”, junto a los reconocidos éxitos de su larga carrera.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Djavan. Foto: Difusión

“Hasta ahora hice con este show unos 60 o 70 conciertos, 10 o 12 de ellos en el exterior. Pero no me cansa, porque estoy acostumbrado”, afirma el exquisito músico, que repasa en esta entrevista el pasado, presente y futuro de su obra. Entradas en Red UTS, desde US$ 30 a 120.

—Se dice que tu música es difícil para el karaoke. Eso será un elogio enorme para vos...

—Cierto, aunque por otro lado, en mis canciones hay de todo, inclusive una veta más popular, muchas de las cuales son sucesos en Brasil. Incluso canciones que utilizan en las bodas, como ocurre con "Pétala" o "Um amor puro".

—¿Y en el Conrad qué vas a ofrecer?

—El show se llama Vidas pra contar, y tiene unas seis canciones de mi último disco, que se llama así, junto a canciones de todo mi repertorio. Mi trayectoria contiene una música que pasa por todos los ritmos y todos los géneros. Y este disco, que es el número 23 de mi carrera, de algún modo reproduce esas mismas características.

—¿Sentís que recibiste influencia de Caetano Veloso y Chico Buarque?

—Ciertamente. Yo tengo influencia de ellos, que fueron mis ídolos en mi juventud. Toda mi generación estuvo influida por ellos, que son de la generación inmediatamente anterior. Me siento muy próximo a los dos, que hoy son mis amigos, desde hace muchos años.

—¿Y de los más veteranos, como Vinicius de Moraes?

—No, con Vinicius no, porque él era de una generación mucho mayor. Si hoy viviera tendría más de cien años. A Vinicius solo lo vi una vez. Lo conocí en una boite, donde yo tocaba, y me lo presentaron. Fue solo esa vez. Yo trabajé en dos boites muy famosas en Rio en los años 70. Eran Sete Zero Meia y Number One. Eran lugares muy frecuentados por artistas, actores, cantantes, directores, productores. Y ahí tuve contacto muy próximo con mucha de esa gente del mundo artístico. Pero eran lugares donde yo no tocaba mis composiciones. No hacía mi música: tocaba los éxitos de esa época, las canciones que estaban de moda.

—¿De niño qué música escuchabas?

—Escuchaba lo que escuchaba mi madre, que fue quien me acercó a la música. Escuchaba a cantantes de la época, como Luiz Gonzaga, Ángela Maria y Nelson Gonçalves. Creo que Maceió, mi ciudad natal, me dio mi formación musical. Allí empecé a investigar, a vislumbrar que era un compositor, un cantante. Fue donde hice mis primeras composiciones: un período muy interesante en mi vida.

—¿Y Rio que te dio?

—En Rio pude cultivar más mi sentido musical, el que tuve desde siempre. En Rio pude trabajar con más intensidad: esta es una ciudad con un gusto musical muy aflorado. Aquí se hace de todo, una música realmente universal. Tengo la suerte de vivir en Barra da Tijuca, un lugar hermoso, un sitio bucólico, muy lindo para vivir. Pero yo traje un bagaje musical del nordeste, donde había escuchado de todo, había tenido contacto con todo tipo de música. Y tomando contacto con el gran desarrollo musical de Rio, pude hacer mi música, que hago hasta hoy.

—¿Cómo nace un hit? ¿Podés suponer de antemano que una canción va a ser un éxito?

—Bueno, en general te das cuenta que estás haciendo una canción importante cuando hacés una buena canción. Pero no sabés lógicamente si va a ser un éxito comercial o no. Eso siempre es una incógnita. Y también hay un componente de suerte cuando se consigue hacer una canción que tenga esa llegada al gusto popular.

—¿Cómo nació "Um día frío", uno de tus mayores éxitos?

—Nació exactamente porque yo estaba en esa situación: era un día frío y yo atravesaba una fase nostálgica. Y ahí nació. Pero en realidad, para componer una canción no necesito estar viviendo la situación que la canción describe. Porque mi composición, obviamente, es una invención. No necesito estar en un momento de tristeza o de alegría para componer sobre eso. Me pongo a componer, me siento y compongo. Y busco sacar todo el glamour de la canción. Yo al crear soy realista. No compongo desde una fantasía, desde una cosa romántica. Sin embargo la creación para mí es una necesidad.

—Hay letras tuyas que son hermosas. Supongo que te detenés mucho en lo literario.

—Sí, yo trabajo con las palabras. Tengo un gusto por las palabras tan grande como el que tengo por las notas musicales. Las palabras son impresionantemente importantes para mí. Me gusta trabajar con las metáforas, con el sentido del verso. Cada vez que hago un nuevo trabajo busco una nueva frescura en las palabras, una frescura en mi gesto. Y quizá Brasil sea el país donde la crítica tiene mayor rigor en relación con las letras de las canciones. Las letras de la música brasilera tienen un nivel muy alto, aunque evidentemente hay de todo. Pero hay compositores que escriben con calidad, y las letras acá son muy discutidas. En ese aspecto la crítica es muy rigurosa, y eso para los que trabajamos en esto es muy bueno.

—¿Sentís que tu música interesa a las nuevas generaciones?

—Sí. En Brasil, y cada vez más mi obra va quedando grabada por músicos de las más diversas generaciones, tanto consagrados como los que están empezando. Todos los días recibo una solicitud de grabación de alguien. Y mis conciertos son frecuentados por personas de todas las edades y clases sociales. Hasta los niños vienen. Eso es algo que me mantiene vivo y muy estimulado siempre.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados