ENTREVISTA

Counting Crows: Adam Duritz recuerda la noche que perdió el Oscar con Jorge Drexler

El cantante de Counting Crows habló con El País sobre el EP "Butter Miracle Suite One", la sobreexposición en la radio tras el éxito de "Mr. Jones" y la noche de los Oscars 2005

Adam Duritz, cantante de Counting Crows. Foto: Difusión.
Adam Duritz, cantante de Counting Crows. Foto: Difusión.

Adam Duritz, el histórico cantante de Counting Crows, luce irreconocible. Atrás quedaron esas rastas que se metieron en la memoria de toda una generación que cientos de veces vio por MTV el videoclip de “Mr. Jones”, el clásico inoxidable que grabó en 1993 y que hasta hoy suena en las radios uruguayas.

A los 56 años, el músico estadounidense es, naturalmente, otra persona. Tiene el pelo corto, unas patillas que le llegan hasta el final de las orejas y no dejó rastros de la barba candado que supo lucir durante años. Ahora tiene una nueva afición: usar una camiseta de rock diferente en cada entrevista. A El País le tocó la que muestra la portada Transformer, la obra maestra de Lou Reed.

Por primera vez en varios años, Duritz tiene una cargada agenda de prensa. Ya habló con medios de Argentina y México a través de videollamadas por Zoom. Ahora le llegó el turno a Uruguay, y apenas enciende la cámara de su computadora, se lo nota relajado. Está sentado en el sillón de su living y detrás de él hay un cuadro lleno de flores. Es la típica postal de un hogar familiar, y Duritz podría ser el típico padre promedio que conserva su interés por el rock clásico y que lo demuestra a través de sus camisetas y sus patillas.

Pero, cuando empieza a hablar de Butter Miracle, Suite One, el EP que la banda publicó a finales de mayo, deja salir su faceta de estrella de rock. Sonríe al hablar de giras, progresiones de acordes y la conexión entre las cuatro canciones del proyecto. Y su entusiasmo no es una sorpresa porque se trata del primer lanzamiento de Counting Crows en siete años.

Lo que sí sorprende —y no porque sus últimos discos hayan sido malos; todo lo contrario: Somewhere Under Wonderland, de 2014, está entre lo mejor de su obra— es que a casi 30 años de la salida de August and Everything After, el álbum de 1993 que los catapultó a la fama, hayan logrado mantener ese sonido tan fresco y maduro. Como si se tratara de la cara B de Abbey Road, las cuatro canciones de su nuevo EP están entrelazadas y muestran una vez más el talento de Duritz para la composición. Las letras abordan su relación con la música, la vida en la carretera y el viaje introspectivo que inició en una granja de Inglaterra.

Sobre eso, y la sobreexposición en la radio, habló con El País.

—“Bobby and the Rat Kings”, una de las canciones del EP, describe el entusiasmo de una banda juvenil que está dando sus primeros pasos. ¿La letra te lleva a los comienzos de Counting Crows?

—La música siempre fue lo más importante de mi vida porque ahí es donde me sentía cómodo. “Bobby and the Rat Kings” aborda esa relación desde el fan que fui durante toda mi vida y, a pesar de ser ficción, me representa muy bien porque soy alguien a quien la música le dio la banda sonora de todos sus recuerdos. “Elevator Boots” también habla de mi relación con la música, pero desde la perspectiva de alguien que está en una banda: la gente viene y se va de tu vida, y las ciudades pasan rápido. Lo único permanente es el show que está por venir.

—¿Cómo recordás los primeros días del grupo? Se volvieron famosos muy rápido gracias a “Mr. Jones”.

—Fue un tiempo muy extraño. Al principio fue muy cool porque éramos una banda de indie rock muy joven que salía del ambiente de las radios universitarias y que deseaba tener éxito para presentarse en vivo. Pero, un año después, nos hicimos enormes; fue un choque demasiado drástico como para poder aceptarlo y tuve que luchar contra eso durante un tiempo. Pero al final uno se acostumbra.

—Abordaste esa sobreexposición en “Have You Seen Me Lately?”, una de las canciones de tu segundo disco.

—Sí. La escribí luego del año y medio de gira de presentación de nuestro primer disco y de haber sonado demasiado con “Mr. Jones”. Durante muchos años había soñado con sonar en la radio, pero cuando lo lográs y se vuelve una costumbre, llega un momento en que descubrís que la gente se aburrió de vos. Te das cuenta de que tenés dos vidas: una es la tuya, y la otra la que aparece en la radio. Con “Have You Seen Me Lately?” estaba diciendo que esa imagen de rockstar arrogante no es quien soy realmente, y por eso hablo de cómo enfrentarme a la experiencia de estar sonando en miles de lugares a la vez.

—¿Qué ves cuando te reencontrás con fotos de la época?

—Me veo pasando por distintas experiencias. Algunas más locas que otras, pero nada especial; no siento que hayan diferencias. En la juventud vivís cosas que parecen irrepetibles, como perder la virginidad, tomar tu primera cerveza, aprender a manejar y formar una banda. Son etapas que marcan momentos de tu vida, pero las podés repetir en cualquier momento. Ya llevo 30 años con Counting Crows y estuve más tiempo de mi vida con la banda que sin ella. En ese momento parecía un cambio único, pero ahora es algo que hago todos los días, como comer.

—Como uruguayo no puedo dejar pasar esta pregunta: ustedes estuvieron nominados al Oscar en 2005 por la canción grabaron para Shrek 2, pero perdieron con Jorge Drexler. ¿Cómo recordás esa noche?

—Recuerdo que estaba furioso por haber perdido (se ríe), pero cuando Jorge subió al escenario y cantó un fragmento de “Al otro lado del río” me paré a aplaudir a todo volumen. Era insólito que no haya podido cantar su canción; no era necesario que Antonio Banderas y Santana la interpretaran. Así que apenas comenzó a cantar se los refregó en la cara, como diciendo: “¿Vieron? Podría haberlo hecho perfectamente” (se ríe). Así que, por más de que estaba furioso, me puse muy contento porque se llevó el premio.

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