Entrevista

“Nos convocaron para unirnos y siempre que hay unión está bueno”

La artista israelí-uruguaya toca en el Ciclo Cuerdas

Sara Sabah. Foto: difusión
Sara Sabah. Foto: difusión

Sara Sabah estará hoy a las 20.30 en la Sala Hugo Balzo. Será en el marco del Ciclo Cuerdas, por donde pasaron Juan Pablo Chapital y Nicolás Ibarburu, Carmen Pi y Casa rodante. Sobre ese encuentro y las canciones sefardíes que interpretará, charló con El País.

—¿Qué significan los espacios como el Ciclo Cuerdas para los artistas locales?

—El Ciclo Cuerdas fue una magia, porque aunque nos conocemos todos con los músicos, fue una idea divina para el encuentro. Nos convocaron para unirnos, y siempre que hay unión está bueno. Yo estoy muy agradecida, más por lo que es para este disco, Arvolera, porque yo no sabía si lo iba a poder tocar mucho.

—El año pasado lo presentaste a sala llena.

—Hice un mecenazgo colectivo para poder grabar ese disco, entonces también había que cerrar la presentación para invitar a la gente que apoyó. Pero pensaba que iba a ser solo eso, que iba a presentarlo ahí y que después veríamos.

—¿Entonces Arvolera fue por el simple placer de hacer esas canciones?

—Por muchas razones. Porque era una cosa pendiente que tenía en el pensamiento desde hacía muchos años. Mientras hacíamos otros proyectos, ese repertorio estaba un poco ahí, acompañándome. Incluso canté algunas músicas en los shows que no eran específicamente de Arvolera. Se dio, llevó mucho trabajo y dio muchas satisfacciones. Aprendimos mucho de músicas, de sonoridades de otros lados; fue muy enriquecedor.

—¿Y cómo ves el futuro del proyecto?

—Esto va a ser esto. Me encantaría poder tocarlo, pero lo que sucede con esta ciudad, el lugar donde vivimos y los medios en los que nos manejamos los músicos, es que es chica. Entonces, mi plan es poder llevar este proyecto afuera. En España ya abrimos un festival de música sefardí hace poquito, en junio. Es una sonoridad particular, le dicen música del mundo, y justamente coinciden sonidos de muchos lugares en esas canciones. Acá si pinta, genial, porque armamos un equipo de gente divina. Se dio una cosa muy bonita y a mí me encantaría poder tocar más, pero bueno, cada vez que tocamos es una fiesta. Pienso que esa es mi consigna.

Sara Sabah
Mirá el video de Sara Sabah cantando "Morenika", una de las canciones sefardíes

—¿Al público uruguayo le cuesta abrirse más a ese sonido distinto?

—Yo creo que no. Por lo menos desde esta experiencia sentí que fue superbién recibido. Más allá del origen de las canciones, acervo de España que se corrió de lugar, es un castellano que si estás atento a las letras, podés comprender. Hay palabras que son en turco e incluso en francés o en hebreo, pero la poética no está tan alejada, por lo menos desde el lugar del que escucha mucha música. Ahora, los uruguayos estamos cada vez más abiertos a recibir cosas, el universo en sí; no sé si es esa globalización generalizada, pero hoy está todo abierto y eso hace que la gente tenga más apertura.

"La conexión es un misterio y para mí es una de las joyas más increíbles de la música: activa algo". 

Sara Sabah
Sara Sabah

—Estas canciones ya son abiertas de por sí, vienen de la comunidad judía y del sonido español. ¿La música es una forma de unir?

—Viene de esa cosa errante que tiene el judaísmo, que está en todos lados. Aunque esto parezca una cosa muy específica (canciones que cantaba la comunidad judía antes del 1500), adentro hay mucho matiz, hay multiculturalidad, no solo dos culturas. Y digo, gracias a la vida me pude dedicar a la música.

—¿Las sefardíes son un paralelismo con lo que sos?

—Al principio no sabía que me iban a importar tanto estas canciones. Sabía que iba a cantar en algún momento este repertorio tradicional, pero no sabía que me iba a conmover de esta manera. Será que por eso lo dejaba para después de los 40, aunque también creo que es increíble la música uruguaya y me parecía una prioridad estar cantando las cosas de acá, con los músicos que admiro y me gustan. Me siento igual de uruguaya que israelí, nunca tuve que dejar de sentir que no soy de acá, porque siempre me sentí de acá.

—Has dicho que esas canciones te fueron llegando, ¿desde dónde?

—Algunas las conocía, es herencia. A mí papá lo había escuchado cantándolas alguna vez. Me eran familiares. Me pasó que a veces me pedían que preparara ese repertorio, entonces empecé a estudiarlo y empecé a comprender un poco. Tuve una experiencia que fue divina con León Biriotti, un músico increíble, y en ese proyecto aprendí otras tantas. También me llegó un libro con recopilaciones. Siempre las dejaba en el tintero, hasta que un día canté “Morenika” en un show y los músicos me dijeron que tenía que cantar eso, que tenía que dejarme de cosas. Fue como un semillero que empezó a florecer de a poquito.

"Nunca tuve que dejar de sentir que no soy de acá, porque siempre sentí que soy de acá". 

Sara Sabah
Sara Sabah

—Cuando no es uno el que compone, ¿hasta dónde puede ir la interpretación?

—Lo interpretativo está muy ligado al individuo en sí, a lo que tiene, lo que siente desde un lugar bien profundo y cómo ligar eso con lo que canta o lo que toca o lo que pinta o actúa. No sé qué abre qué cosa en el otro que uno se engancha. A veces es la voz, a veces es cómo dice la palabra, a veces es cómo se mueve o a veces es justo cómo le pegó la luz en ese momento. La conexión es un misterio y para mí es una de las joyas más increíbles de la música: activa algo.

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