BALANCE 2017

Chicas superpoderosas

En un año clave en la lucha por la igualdad de género, las mujeres coparon la escena musical uruguaya y se destacaron

Cantautoras

Bien al sur del mapa y en un país todavía desconocido por muchos en el mundo, cientos de mujeres salieron a la calle a manifestar su dolor y su urgencia tras cada femicidio ocurrido este año. En el norte, en el brillante Hollywood que la mayoría miramos con fascinación, las principales figuras de la industria cinematográfica rompieron el silencio y revelaron años de acoso, humillación y martirio ocultos detrás de esas caras radiantes. Y en el medio, cada mujer (y por suerte, cada vez más hombres) libró su propia lucha bajo la bandera del feminismo, la palabra del año en Estados Unidos de acuerdo a lo mucho que se buscó en internet.

Casualidad o no, las mujeres coparon este año la escena de la música uruguaya, que igualmente sigue siendo dominada por hombres. Para esto último, basta tomar como medida los últimos Premios Graffiti y fijarse cuántas mujeres son premiadas.

En la edición de este año, de 35 premios entregados por el jurado, solo cuatro fueron ganados por mujeres, y uno de esos cuatro correspondió a una categoría solo femenina.

Sin embargo, las artistas siguen apareciendo y creciendo por aquí, donde Laura Canoura, que hace poco más de una semana llenó el Auditorio del Sodre, está otra vez en un gran momento; donde Rossana Taddei es una de las voces femeninas más activas, donde se sigue descubriendo a mujeres en la órbita del tango y el folclore, donde Eli Almic es una representante en el circuito del hip hop, y donde cada vez hay más chicas haciendo cumbia pop o música tropical, desde Majo Álvarez a Mery Deal de #TocoParaVos. La tradición de músicos mujeres en el país es larga (vale recordar que Vera Sienra se acaba de convertir en la primera cantautora en recibir la medalla Guitarra Negra), y este año hubo cuatro nombres que resaltaron.

Retomando el eje de los Graffiti, este fue el año de Papina De Palma. Por un lado, se ganó dos aerosoles por su disco debut Instantes decisivos: uno a mejor artista nuevo y otro a mejor álbum pop. Por otro lado, tuvo una agenda cargada de conciertos en la capital y el interior, y un broche de oro con la presentación del disco en la Sala Zitarrosa con entradas agotadas. Y para rematar, saldrá en carnaval integrando Falta y Resto, una murga que tradicionalmente no aceptó mujeres y que para su vuelta a la competencia, decidió armar un coro con igual cantidad de hombres y mujeres. Es un hito.

Papina De Palma
"432" de Papina De Palma

Del otro lado, sin sello que la respalde ni nominaciones a los Graffiti pero con un buenísimo disco editado en 2016, Luciana Mocchi tocó literalmente hasta el cansancio. Montevideo, el interior, Argentina, México y Nueva York la recibieron a ella y a los temas de Mañana será otro disco; se presentó a sala llena en la Sala Balzo del Auditorio del Sodre; abrió el show de Kevin Johanssen en el Solís ante más de mil personas, y compartió en redes los elogios de referentes como Christian Cary o Jorge Nasser. Desde la independencia y la autogestión, desde las sombras y la poca difusión, Mocchi, que una vez supo telonear a Paul McCartney, crece y crece.

Mocchi y De Palma caminan juntas para esta sesión de fotos, y tratan de acordarse cuándo fue la última vez que se vieron. Con la sonrisa pintada en la cara y muchos centímetros de altura de diferencia, hablan de cualquier cosa menos de música, aunque sea a lo que le dedican más tiempo.

Aparte, Alfonsina y Florencia Nuñez cantan un hit de las Spice Girls e improvisan coreografías. No hay mucho de ese pop noventoso en los discos que editaron este año, Pactos y Palabra clásica respectivamente; ambos incluidos en la lista de los 10 discos uruguayos del año para El País, y ambos presentados en La Trastienda ante una buena convocatoria.

En el caso de Alfonsina, hubo un cambio rotundo respecto a un primer disco que pasaba por el jazz y la canción de autor, para llegar a este segundo álbum (editado, como el de De Palma, por Bizarro) más rockero y eléctrico, con más capas y espacio para descubrir cosas, con secuencias repetitivas y poesía abstracta. Con este repertorio, que trajo una nueva banda, un nuevo show y otra estética, Alfonsina fue una de las mujeres que participó en Montevideo Rock, y se viene ganando lugar en festivales masivos. Nuñez, por su parte, está decididamente más pop en Palabra clásica, que tiene un sonido que la aleja un poco de la estética de las cantautoras uruguayas y la acerca más a las internacionales, con más peso.

Las cuatro, mientras posan y se ríen, son más o menos conscientes de que este año le ganaron a la industria y demostraron que las mujeres en Uruguay también pueden ser prolíficas, populares y sobre todo, interesantes. Por ellas, apenas una muestra de lo que están haciendo las artistas en el país, pasó lo más interesante y refrescante de este año.

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