CRÍTICA - MÚSICA

Un Cascanueces bien escenificado

El director de la Banda Sinfónica de Montevideo, Martín Jorge, tuvo la brillante idea de despedir el año con la representación del ballet Cascanueces.

Para ello convocó a participar a los alumnos más destacados de la Escuela de Formación Artística del Sodre que dirige el bailarín Martín Inthamoussú, así como a Esteban Farfán (director del coro de niños de la Escuela Nº 153 Manuel Oribe, de Parque del Plata) para juntos poder llevar a cabo este gran espectáculo que contó con más de 200 artistas en escena.

Con buen criterio Martín Jorge eligió algunas de las piezas más representativas de esta suite y las instrumentó para la banda. Entre ellas: Obertura, Marcha, Vals de las Flores, Pas de Deux y las danzas características: española, árabe, china, rusa, de los mirlitones y la de "La mère Gigogne et les polichinelles". Colaboró Miguel Grompone con la proyección de audiovisuales bellísimos que ilustraban los países que se evocaban, así como los paisajes que tenían relación con la obra. La iluminación de Martín Rodríguez fue excelente, siempre coadyuvó con las escenas que se iban representando. Fue sumamente convincente la actuación del coro de niños preparado por Farfán, dando un toque original al espectáculo.

Todos los bailarines que participaron —desde los más pequeños a los adultos— sin ser profesionales, demostraron que estaban muy comprometidos con la obra y dejaron lo mejor de sí mismos dentro de los parámetros en que se pueden juzgar. La coreografía que presentaron los docentes de la Escuela Nacional de Danza estuvo acorde a las posibilidades de los alumnos. No podemos dejar de mencionar la notable participación de la arpista francesa Melissa Kenny, quien forma parte del staff de la Orquesta Filarmónica de Montevideo, que unificó en un solo instrumento las partes que originalmente fueron concebidas por el autor para dos arpas. Pensamos que es sumamente necesario que la Banda Sinfónica restituya el cargo de arpista estable, que fuera creado por el maestro Benone Calcavecchia en 1931.

Se debe evitar que las obras que fueron escritas para arpa sean suplidas por otros instrumentos ya que por sus timbres jamás la podrán igualar. Martín Jorge condujo a la Banda Sinfónica con claridad de matices, descubriendo continuamente riquezas sonoras en el equilibrio de los timbres. A diferencia de otros conciertos, el público que desbordaba el Solís estaba compuesto mayoritariamente por niños y jóvenes, quienes serán nuestros futuros espectadores.

Cascanueces.

Música: Tchaikovsky. Dirección musical: Martín Jorge, al frente de la Banda Sinfónica de Montevideo. Bailarines de ballet: Alumnos de las Escuelas de Formación Artística del Sodre, bajo dirección de Martín Inthamoussú. Coreografía: Docentes de la Escuela Nacional de Danza. Coro de niños: Escuela Nº 153 "Manuel Oribe", de Parque del Plata (Canelones), dirigidos por Esteban Farfán. Audiovisuales: Miguel Grompone. Sala: Teatro Solís; 22 de diciembre.

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