ENTREVISTA

Entre carreteras y canciones: El Astillero cierra su gira nacional en el Teatro Solís

Tras dar 40 presentaciones en el interior con su disco "Cruzar la noche", que ganó tres Graffiti, Gonzalo Deniz, Garo Arakelian y Diego Presa vuelven a Montevideo

el Astillero
Presa, Franny Glass y Arakelian, o sea El Astillero. Foto: Guillermo Wood.

Hay literatura de carretera, hay road movies, hay cantidad de creaciones que tienen que ver con un grupo de personas en un auto, llegando a niveles profundos respecto a un vínculo inicial más superficial. Y también hay música, y es probable que la futura música de El Astillero sea, de alguna manera, música de carretera. Es inevitable: el trío que componen Garo Arakelian, Diego Presa y Gonzalo Deniz, hizo una gira crucial por todo el país (40 shows en total, más algunos del año pasado) que los modificó y los inspiró. Eso se reflejará en, dicen en broma, un disco que ya existe, aunque sus canciones no hayan sido compuestas.

Antes de ese eventual disco, inexistente pero que ocupó buena parte de esta charla, está el show que El Astillero dará este jueves a las 21.00 en el Teatro Solís. Será el cierre de la gira Cruzar la noche, y una forma de alterar las reglas del juego. Este año, para ellos y al contrario de lo que suele pasarle a los artistas montevideanos, la excepción fue tocar en la capital. Lo hicieron en marzo, para presentar su segundo álbum (Cruzar la noche, 2018), y lo hacen ahora para despedir esta recorrida por cuanto rincón del interior pudieron visitar.

“Y es un trabajo que queremos seguir haciendo”, dice Gonzalo Deniz (responsable de Franny Glass), “porque nosotros nos vemos como un proyecto a nivel nacional”.

“Para nosotros fue de una riqueza enorme, a nivel grupal, en cuanto a lo que nos pasó; en cuanto a lo artístico también, a la relación que se entabló con la gente que nos fue a ver; y después, en cuanto a lo humano. Eso fue de las cosas más interesantes: conocer gente, entrever las distintas características de cada lugar y situación”, reflexiona Diego Presa (Buceo Invisible y también solista) sobre la gira Cruzar la noche.

Además está, agrega Deniz, esa “pequeña crisis de identidad que tenés cada vez que estás en un lugar nuevo, que te ayuda a replantearte un montón de cosas, que nos han hecho más fuertes en relación a nuestra obra”. “Y viajando al interior, empezás a atravesar distintos Uruguay”, retoma Arakelian. “El Uruguay tiene muchos Uruguay, y desde tu óptica montevideana, plagada de errores, podés tratar de clasificarlos o comprenderlos, y te enriquece muchísimo”, sigue, y todo eso “te devuelve un resultado. El que llega no es el mismo que salió; El Astillero que regresa no es el mismo”.

"El que llega no es el mismo que salió; El Astillero que regresa no es el mismo"

Garo ArakelianCantautor, integrante de El Astillero

Cuál será El Astillero de un próximo disco es, entonces, la pregunta. De momento no hay canciones prontas y no habrá estrenos en el Solís, donde serán, como siempre, ellos tres con sus guitarras y un repertorio que tiene solidez y trabajo.

“La gran diferencia es que el universo de referencias, narrativo, anecdótico, está siendo elaborado por los tres al mismo tiempo, a partir de experiencias en común y de charlas sobre esas experiencias”, explica Presa mirando hacia adelante. “Es algo muy fresco todavía, pero ya estamos vilsumbrándolo, eso de que se abrió un paisaje que podemos explorar juntos. Y nos genera entusiasmo”.

Cruzar la noche tiene un compromiso con una forma de entender las cosas, que no se pueden proclamar como si fueran un panfleto, pero son parte del resultado: estar presente, mirar diferentes cosas que son tu realidad”, explica Arakelian sobre un álbum que este año se llevó tres premios Graffiti y que es decididamente político desde el lenguaje simbólico, y que escuchado en el contexto actual, ya cambia de forma respecto a un año atrás. “Y eso también nos signa. Entonces, hay como una pregunta ahí, una cúpula invisible que envuelve el proyecto: de qué vamos a hablar. Porque eso es fundamental, antes de una melodía".

LA GIRA

La vuelta por el interior

En Artigas, les suspendieron dos conciertos días antes de la fecha prevista. En Cerro Largo y en Lavalleja tampoco pudieron tocar, pero el resto de los departamentos, los visitaron. “Intuimos que podía llegar a ser importante para nosotros, como grupo, tocar afuera de Montevideo. La cuestión centralista montevideana encorseta mucho: se genera una cuestión endogámica que, desde un primer momento, nos propusimos romper”, reflexiona Presa mirando el inicio del tour.

Para Cruzar la noche, la gira, hubo un trabajo de producción fundamental de su mánager, y la capacidad de usar a su favor las características del grupo. Viajaban los cuatro y un sonidista, lo que les permitió trasladarse en un auto o en ómnibus, e incluso compartir cuarto. Y la financiación fue mixta. En algún caso hubo respaldo de los gobiernos departamentales, “que son magros, pero son definitorios”, aseguran, porque no importa la cantidad, sino la posibilidad de que un emprendimiento así sea “trazable”.

Y los resultados fueron, dicen, siempre buenos. En Trinidad, por ejemplo, tocaron en el Teatro Artigas y se encontraron con que dentro del público había toda una clase liceal, un gran grupo de adolescentes que a priori les resultaba un desafío o, al menos, una interrogante. “Nosotros nos fuimos muy emocionados”, dice Deniz.

En otro espectro, evocan una presentación en Canelones, en un bar en el que falló toda la equipación y resolvieron tocar igual. Lo hicieron sin amplificación, bajándose del escenario, reordenando al público en el espacio físico, “y lo recordamos como una cosa que funcionó. La gente estaba fascinada”, asegura Arakelian.

El Astillero en vivo. Foto: Marcelo Bertolini
El Astillero en vivo. Foto: Marcelo Bertolini

Con las historias a cuestas, la llegada al Solís -que será el primer show en el que el Sistema de Cuidados ofrecerá un espacio lúdico y recreativo para niños- los motiva a distintos niveles.

Implica un fin de ciclo, ya que la primera actuación de El Astillero fue en la Sala Zavala Muniz del Solís, y ahora dan un salto a la sala principal (entradas en Tickantel); “y con todo esto que estamos hablando, volver a tocar en nuestra casa, pero en esta sala de tanto prestigio, para nosotros significa algo muy emocionante”, dice Deniz. Entonces, aclaran, no habrá despliegue de efectos, ni traje para darle más formalidad a la cuestión, ni coro de murga ni cuerda de tambores, ni modificar lo que son. Apostarán, aunque avisan que habrá alguna sorpresa, a las canciones.

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