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La cara cada vez más visible del circuito indie uruguayo

Con Federico Morosini, líder de Julen y la Gente Sola, que toca mañana

Federico Morosini
Federico Morosini. Foto: Julia Somma

Federico Morosini habla de Julen y la Gente Sola como la banda de su vida, su proyecto más importante. Y a la vez, mientras la mirada va y viene del interlocutor o público a lo que lo rodea, todo en su discurso está pensado para no exagerar o mejor dicho, no agrandar la imagen del grupo, no traspolar su idea personal a la de un colectivo.

Sin embargo, Morosini podría —debería— creérsela un poco más. Julen y la Gente Sola será todavía una banda pequeña, pero con pocos años de rodaje y un único disco editado (que no estuvo nominado a los Graffiti no por una omisión imperdonable, sino porque los músicos no se inscribieron), se convirtió en uno de los grupos más profesionales y ambiciosos del indie local.

Julen y la Gente Sola ya lleva recorridos los principales escenarios de la ciudad (La Trastienda incluida, abriendo para Él Mató a un Policía Motorizado); se ha ganado un público en Buenos Aires y también ha tocado en Chile y Perú, fue la única representante del under convocada para el reciente Montevideo Rock y en números fríos, su disco tiene más reproducciones en YouTube que el Diciembra de 3Pecados o el debut de Alucinaciones en Familia, para medirla con otras bandas indies uruguayas de peso.

Y tiene con qué sostener eso. La voz imperfecta, la belleza de las melodías pop, y unos versos sin filtro que hablan de los solos que nos sentimos, de lo mal que hacemos las cosas y de lo difícil que es seguir los impulsos en un mundo automatizado, completan la personalidad de una banda que le pone voz a los dramas de cierto sector de una generación montevideana.

“Está bueno llevar las cosas a otro nivel”, dice Morosini previo a la vuelta de Julen a los escenarios. Mañana a las 22.00, la banda toca en Bluzz Live (entradas anticipadas a $ 200, en sus redes sociales) y adelanta temas de un segundo disco que se hizo esperar pero que llegaría en este semestre.

“Pero viste cómo es este negocio”, bromea Morosini, que adelanta que el álbum ya está casi todo grabado y bastante avanzado. Una vez que salga, el plan es hacer una buena presentación y “tocar un poco menos. Siempre el plan es tocar menos y no sucede, pero esta vez vamos a tratar de hacerlo para medir las energías, y que el proyecto no nos de vuelta”.

Este próximo álbum, inicialmente oscuro pero muy cambiado en el proceso, es un trabajo que a Morosini y compañía los tiene conformes. “Ahora ya no tengo miedo del segundo disco”, dice el cantante y agrega: “quiero sacarlo ya”.

Proyectos

La gente sola

Pasados el primer impacto del debut de Julen y del videoclip de “Jordan” de Eté y los Problems que lo tiene como protagonista, Morosini empezó a sumar actividades. Tiene la banda Las Valerias con Flavio Lira de Carmen Sandiego (el año pasado editaron El Pueblo del Terror); armó La Peor Banda del Mundo con Juan Peirano de Comunismo Internacional y Diego Astrada de O’Neill, para grabar Lo peor de nosotros; y lanzó su disco solista La fiesta de la tristeza, 22 minutos de sinceridad amarga y empática que tomaron forma por la necesidad de producir.

“Muchas de las canciones son bastante introspectivas y no sé si pesimistas, pero tienen un tinte más personal. Yo necesitaba decir esas cosas”, dice Morosini, que firmó ese disco como Fede Julen.

Y aunque no quiere que piensen que está siempre triste (tampoco quiere estarlo), admite que empezó a escribir canciones para “hacerle frente a esos sentimientos, y no esconderlos, como forma de batalla. Me parece importante hasta denunciar que esto está pasando, porque en diferentes niveles todos nos sentimos mal, tristes, y está bueno poder decirlo. Si no, nadie se va a hacer cargo”.

A la vez, su cara empezó a ser cada vez más interesante para los realizadores audiovisuales. El año pasado fue uno de los protagonistas del videoclip de “Como animales”, de Santé Les Amis, una experiencia “muy disfrutable” —“eran todas cosas divertidas de hacer: andar en bicicleta, correr por el bosque, ir a un club a jugar a las maquinitas”, dice— que le sirve para descomprimir la presión personal que le genera Julen. “Porque si bien estamos tratando de llevarlo relajados lo del disco y la banda, tenemos todo puesto ahí, nuestro cuerpo. Entonces hay responsabilidad de hacer bien las cosas”, explica.

Como animales
"Como animales", el videoclip de Santé Les Amis que protagoniza Fede Morosini

Y en pocas semanas rodará la primera película de la directora Lucía Garibaldi, un drama adolescente que viene de ganar un premio del Fondo para el Fomento y Desarrollo de la Producción Audiovisual Nacional, y que lo tendrá en un rol importante. “Me dijeron que mi cara queda bien en la pantalla”, comenta entre risas un chico que bien podría ser el protagonista de la serie The End of the F***ing World (está en Netflix).

—¿Te imaginaste que ibas a ser chico de videoclip o de cine?

—No, ni en pedo. Y lo del cine, creo que hasta que no vea la película no lo pienso mucho, porque si lo pensara mucho no lo haría. Me llamó Lu, me pareció bueno hacer algo con ella y lo tomo por ese lado, por probar esa experiencia. La otra parte, esa exposición, no sé qué tan bien o mal me puede hacer.

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