MÚSICA

Un cantautor que quiere mostrar sus primeras canciones

Martín Laco presenta este miércoles su primer disco.

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Martín Laco grabó un homenaje para David Bowie. Foto: Difusión

Martín Laco estudia música desde los nueve años y toca varios instrumentos: bajo, piano, guitarra. Sin embargo no fue hasta los 17 que sintió la necesidad de aprender a cantar para expresar mejor lo que sentía y con el canto vino la composición. Así el músico se descubrió como cantautor, "un perfil que no sabía que tenía" y ahora ese es el lugar que lo hace sentir más cómodo.

El miércoles, unos 12 años después de empezar a escribir, va a presentar su primer disco, Autofagia, en la Sala Hugo Balzo del Auditorio del Sodre.

"Antes, quizás por mi personalidad, porque soy un poco introvertido, tímido, desde el bajo me sentía cómodo porque no estaba en el centro. Pero ahora descubrí que me siento muy bien y es muy satisfactorio estar en el centro. Algo que uno hace en un estado de soledad y lo presenta a los demás, primero a los músicos y después al público, y tiene una buena repercusión se siente bien", confiesa.

En el show del miércoles, sin embargo, la atención será compartida. El espectáculo lo va a abrir Abril Sosa —ex baterista de Catupecu Machu y actual miembro de Cuentos Borgeanos— que tocará unos siete temas de su primer disco como solista y más tarde volverá a subir para acompañarlo con alguna canción de Autofagia.

Para Martín Laco, eso es un sueño cumplido: de adolescente era fanático del músico, más tarde se hizo amigo —después de haberle producido su primer show en Uruguay —y ahora compartirá escenario con él.

"Hoy tenemos una relación más interesante que es una de amistad y confianza. Es mejor de lo que imaginaba porque él me da consejos, me dice que le gustan mis canciones. La primera vez que vi el disco, que lo hice en Argentina, fue en la casa de Abril", cuenta.

El disco.

Como todo buen primer disco, Autofagia recoge canciones de las distintas etapas del artista, desde sus comienzos hasta poco antes de empezar a grabar.

"Fue un proceso largo", confiesa. El particular nombre responde a una creencia de Laco de que el artista no debe caer en el vicio de repetirse.

"Lo que no tiene que hacer el cantautor es autofagocitarse, es decir devorarse a uno mismo. Pero la palabra, además, tiene un doble sentido. En lo referente a la biología es un proceso de autodestrucción selectiva de las células. Es un mecanismo de muertes y renaceres simbólicos que yo adapté a mis canciones, al arte, a las relaciones y a la vida", explica.

Las influencias del cantautor son diversas. De afuera David Bowie, John Frusciante y Abril Sosa, De acá Eduardo Darnauchans y Fernando Cabrera, a los que les agradece en el disco. A Darnauchans, incluso, le hace un breve homenaje al interpretar una versión de "Balada para una mujer flaca", sobre el final del álbum.

El resultado de la influencia de artistas tan diversos es un rock con algunos tintes pop y otros de folklore con un sonido más de banda que de cantautor.

Autofagia, cuenta Laco, fue grabado "a pulmón" y sin ningún tipo de apoyos públicos. El proceso fue tan largo —no solo por el tiempo sino por la cantidad de gente que involucró— y agotador como gratificante. "Lo artístico, en general, se alimenta de los contratiempos, de las dificultades. Cuando hay más obstáculos uno agudiza el ingenio y las ganas crecen", asegura.

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