Crítica

Un cantante cuya exposición vuelve a emocionar

Father John Misty tiene nuevo disco y continúa superándose

Father John Misty
Father John Misty, el artista también conocido como J. Tillman

Bajo el seudónimo el Father John Misty, el músico y cantante estadounidense Josh Tillman está sumergido en una racha de creatividad que lo tiene como un artista a seguir disco a disco.

Tillman se concentró en su carrera como solista tras abandonar su puesto como baterista de la banda de indie folk Fleet Foxes. Desde entonces, cada uno de sus álbumes parece superar al anterior.

Tan solo un año después de su aclamado tercer disco, Pure Comedy, Tillman lanzó el viernes God’s Favourite Customer, disco en el continúa construyendo su carrera como un cantante de baladas de folk-rock.

Father John Misty
Vea el video de "Please Don't Die", una de las canciones de "God’s Favourite Customer"

En Pure Comedy, la grandilocuencia primaba como sentimiento, con canciones largas, arreglos orquestales y letras que comentaban todo lo que pudieran sobre la actualidad: el medio ambiente, la política, las redes sociales y hasta Taylor Swift estaban presentes.

God’s Favourite Customer, por su parte, es un álbum casi quince minutos más breve que su antecesor, con arreglos más simples que resaltan la voz de Tillman, al igual que el piano, su instrumento de predilección.

Tillman, más confiado en su éxito, también se muestra más abierto. O al menos, eso deja entrever. Las ironía y humor de algunas de sus letras y las autoreferencias (“Mr. Tillman”, uno de los mejores cortes del disco) siguen ahí, pero también aflora un dolor más expuesto.

Tillman escribió las canciones del álbum durante un período de seis semanas en el que vivió en un hotel. Se había separado de su esposa y, según él, musa, Emma Elizabeth Tillman (spoiler alert: ya se arreglaron).

Evitando el sarcasmo que lo caracteriza cuando no está cantando, Tillman bajó la guardia y demuestra que, más allá de la coraza que Father John Misty le provee, hay ciertos golpes que no se pueden evitar.

La añoranza se escurre en “Please Don’t Die” o “The Palace”. Es feo extrañar lo que no se puede tener, pero Tillman encuentra la forma de exorcizar el dolor con su música.

Hay ecos al Elton John más calmo, pero también al John Lennon solista más mordaz. Y Bob Dylan, cuando tenía el corazón roto en Blood on the Tracks, bien podría estar acompañando n las armónicas de God’s Favourite Customer.

Es un álbum motivado por una crisis personal y tal vez por eso, sea uno con el que es fácil relacionarse. Incluso puede ser la puerta de entrada para la música de Father John Misty.

Si algún día en un futuro no lejano Tillman decide presentarse en Uruguay, su llegada hipotética lo traería en uno de los mejores momentos de su carrera. Es un músico prolífico, emotivo y con grandes cualidades como un crooner moderno. ¿Qué más se puede pedir?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º