aniversario

Diez canciones para celebrar a Jaime Roos

Hoy el músico cumple 65 años, y aprovechamos la oportunidad para repasar 10 momentos de su discografía.

Jaime Roos en sus inicios. Foto: Archivo El País.
Jaime Roos. Foto Archivo El País

Jaime Roos, uno de los músicos más importantes del país, cumple 65 años, y en Tv Show repasamos algunos de sus mayores éxitos junto con canciones no tan conocidas de su amplia discografía.

"Candombe del 31" (1977)

Candombe del 31
Jaime Roos - "Candombe del 31"

Compuesta en vísperas de año nuevo, en "Candombe del 31" Jaime Roos describe varias postales de cómo se desarrolla la celebración en la calle Durazno y Convención. "Las manos acarician la mesa y los viejos levantan su cerveza en honor de la más bella ilusión", canta Roos acompañado de su guitarra y una voz juvenil, que esconde cierta vergüenza. Entre el bandoneón que "tira candombes", el "bailongo de las yiras de la cuadra", y los coros que "improvisan alcohólicos la gran retirada", Roos pinta una noche de festejo en la que la oscuridad de la dictadura (que en diciembre de 1976 se encontraba en su peor momento) queda de lado por un rato. Sin embargo, aclara: "No somos nada, se acaba el año / El que viene es peor".      

"Retirada" (1978) 

Para espantar el sueño
"Retirada"- Jaime Roos

Para espantar el sueño (1978), el segundo álbum de Roos, fue grabado en Normandía (Francia) durante su exilio. En este disco, se habla sobre sus experiencias como mochilero, y ofrece siete canciones con largos desarrollos instrumentales en los que la música se va construyendo como una especie de mantra. "Retirada" cierra el disco con una hermosa despedida de seis minutos, que fue arreglada en clave de murga: acompañado de una "murga de cámara", Roos habla sobre la nostalgia y ofrece uno de los mejores trabajos de su primera época. "Se va la murga, aunque ya nunca pueda decir adiós", canta el coro sobre el final.

"Los Olímpicos" (1981)

Aquello
Jaime Roos - "Los Olímpicos"

"Los Olímpicos" fue el primer éxito de la carrera de Jaime Roos. En esta canción, pensada como si fuera un cuplé de murga, el coro describe las historias de aquellos que decidieron migrar por motivos económicos. En la letra se habla de la paradoja del que migra y siente que quedó sin un lugar de pertenencia: "Volver no tiene sentido / Tampoco vivir allí / El que se fue no es tan vivo / El que se fue no es tan gil".

"Quince abriles" (1982)

Siempre son las cuatro
Jaime Roos - "Quince abriles"

En el disco Siempre son las cuatro (1982) el sentimiento melancólico, la tristeza y la decepción se hacen presentes durante la mayoría de las canciones, como en "Hermano te estoy hablando", "Historias tristes", "La sirena", "Adiós Juventud" y "Chalaloco". Tal vez el tema más doloroso sea "Quince abriles", en el que Jaime narra su primera decepción amorosa mientras ubica la escena en un cumpleaños de 15.

"Poco a poco comprendía que no estabas mirándome a mí / Y poco a poco comprendía que los Beatles no hablaban de ti". Tal vez esta frase sea la que genera mayor decepción en el autor, ya que en las letras de la banda inglesa veía reflejadas los sentimientos a su enamorada. Más adelante, la figura de los cuatro de Liverpool funciona como sostén emocional: "Y tus encantos continuaban a pesar de mi esfuerzo por refugiarme en 'I'm Fixing a Hole'". Después de que las "columnas del baile" se derrumben, el tema cierra con un solo de guitarra rockabilly y las angelicales voces de Travesía (Estela Magnone, Mariana Ingold y Mayra Hugo), transportando al oyente a la pista de baile donde se desarrolla la historia. 

"Durazno y Convención" (1984)

Mediocampo
Jaime Roos - "Durazno y Convención"

"Durazno y Convención" abre Mediocampo (1984), uno de los discos más exitosos de la carrera de Roos. Allí describe el lugar donde vivió su niñez mientras se acompaña de la guitarra de Jorge Galemire. Lo interesante de la canción es que el protagonismo es compartido: mientras Roos se encarga de cantar la descripción de la calle Durazno, el cantante Jorge Vallejo habla sobre Convención. En el tema se fusionan las influencias del candombe beat y de la música tropical. Sobre el final se unen las dos voces, al igual que lo hacen las calles. 

"Te hizo vivir" (1986)

7 y 3
Jaime Roos - "Te hizo vivir"

Cuando se publicó, 7 y 3 (1986), el disco significó un cambio estilístico con respecto a Mediocampo, a la murga "Brindis por Pierrot" (cantada por Washington "Canario" Luna), el grupo Repique (que armó para tocar en candombailes) y su disco a dúo con Estela Magnone Mujer de sal junto a un hombre vuelto carbón (1985).  

La característica principal que diferencia al sonido de 7 y 3 se basa en el uso de baterías programadas y de sintetizadores, junto con la decisión de no incorporar ninguna murga. Retomando el concepto de Para espantar el sueño, Roos grabó seis canciones con largos desarrollos instrumentales, entre los que "La Hermana de la Coneja" fue el éxito del disco. 

Uno de los mejores momentos del disco es "Te hizo vivir", que lo cierra. Aquí, Roos se despoja de todo elemento electrónico y graba a dos guitarras y percusión con Eduardo Mateo, uno de sus máximos ídolos. Con esos aires de música hindú (otorgados por el sonido de la percusión de Mateo), la música se funde con las dos guitarras que constantemente pasan del candombe y la samba durante los cuatro minutos del disco. Como resultado, "Te hizo vivir" es una de las mejores canciones de amor de Roos, y termina con el coro mántrico de Mateo, basado en la repetición. 

"Las luces del Estadio" (1987)

Sur
Jaime Roos - "Las luces del Estadio"

En Sur (1987), Roos grabó "Amándote", una de sus canciones más exitosas. Sin embargo, el disco tiene otros grandes momentos, entre ellos, "Las luces del Estadio", un tango con letra de Raúl Castro. En este tema, el cantante describe a tres típicos personajes del bar que esconden una mezcla de decadencia y de vida mal llevada: "Uno tiene en los ojos el humo del billar / Otro a las ilusiones se las llevo al remate / El tercero es el único que se dice normal / Justo él que ha vivido cuidando un empate". 

"El hombre de la calle" (1991)

Estamos rodeados
Jaime Roos - "El hombre de la calle"

"El hombre de la calle" abre Estamos rodeados (1991) e incluye un solo de acordeón de Hugo Fattoruso, quien volvió a tocar el instrumento a pedido de Roos. En la letra, el músico toma la posición de un hombre común que sabe que el político de turno (cuya imagen le es bombardeada constantemente en diarios y televisión) esconde un tono demagógico en sus discursos: "Él sabe que a ese hombre / Nunca lo verá en su hogar / Ni el vino ni la mesa / Junto a él compartirá".

"Amor profundo" (2000)

Contraseña
"Amor profundo" - Jaime Roos

En el exitoso disco Contraseña (2000), Roos versiona a varios clásicos del cancionero uruguayo con el concepto de ofrecer una puerta de entrada a los mejores letristas del país. "Amor profundo" (escrita por Alberto "Mandrake" Wolf) abre el disco y es una de las murgas más exitosas de los últimos años. Con la voz de Freddy "Zurdo" Bessio y el coro de murga, la letra celebra el amor por el canto: "Amor profundo es lo que siento al cantar / Poco hay en el mundo que me haga así vibrar".

"Por la mirada" (2006)

Fuera de Ambiente
Jaime Roos - "Por la mirada"

En Fuera de ambiente (2006) —su último disco hasta la fecha—, Roos ofrece diez canciones autorreferenciales que se ubican entre lo mejor de su carrera. Además de las letras dedicadas a la vejez, las segundas oportunidades, la familia y la soledad, se puede encontrar "Por la mirada", una de las canciones más hermosas de la última etapa de Roos. 

En este candombe beat, el músico habla de la calidez que brinda la mirada y cómo se logra una comunicación íntima sin la necesidad de utilizar las palabras: "Por la mirada se ve más lejos / Por la mirada se llega antes que el otro / se sabe cuando creer, / Sin miedo a crecer, se sabe". A principio de la letra se esconde una pequeña referencia a "Parece", de Siempre son las cuatro.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)