Crítica

Buenos Muchachos llevó la intensidad hasta sus propios límites

El sábado, la banda presentó su último disco en un Teatro de Verano casi lleno

Buenos Muchachos
Buenos Muchachos presentó el #8. Foto: Carlos López

Esta vez no hubo nido flotante ni hombres pájaros ni greatest hits. Esta vez, Buenos Muchachos repitió una fórmula caprichosa que emplea para sus presentaciones de disco, y le sumó más caprichos: prescindió de sus éxitos más “masivos” y además de las canciones y la ejecución, sólo necesitó de una pantalla y unas luces (increíbles, por cierto) para montar un hechizo que salió bien.

Sobre las 21.10, desde el escenario fue creciendo el humo que cubrió toda la platea baja, mientras una melodía de piano sonaba como con la intención de adormecer, de calmar. Fueron unos 15 minutos de, otra vez, caprichosa introducción, que mantuvieron a un público en promedio sobre los 30 años, mirando en silencio al escenario, a la oscuridad, a la bruma que contrastaba con un cielo rosado. Y cuando el clima estuvo en su punto ideal, ahí la banda salió a escena y tocó de principio a fin el octavo disco.

Buenos Muchachos reprodujo con exactitud el álbum, y le permitió al público apreciar cada detalle.

La precisión de José Nozar para sostener la exigencia de unas baterías de ritmos cambiantes y predominantemente sincopados, la variedad en las técnicas para tocar las guitarras (utilizar un arco, experimentar con el slide, frotar las cuerdas, mutearlas y así), y hasta el uso de ramas, fueron parte de un primer tramo atrapante. También Marcelo Fernández y Nacho Echeverría, guitarrista y bajista, hicieron pequeños aportes desde la batería; y el productor Gastón Ackerman se integró como octavo buen muchacho y colaboró en varios frentes. Destacó sobre todo el “solo” de "Turto", que hizo a dúo con el Topo Antuña entre saxo y guitarra.

Entre todo eso, que se acompañó de una serie de imágenes basadas en la paleta de colores del arte del disco y proyectadas en la pantalla del fondo, el punto alto fue la ejecución de “La miseria de tu plan”, para la que la banda se formó al frente del escenario usando unos zapatos de chapa, tres redoblantes y dos chanchas de batería, y cantó a varias voces.

Buenos Muchachos
Buenos Muchachos en la presentación del #8. Foto: Carlos López

El efecto mántrico que generó esa comunión con las voces del público, fue la concreción de una entrega permanente de la banda a la audiencia, de la audiencia a la banda y de los músicos entre sí. Hubo momentos de evidente disfrute que le dieron una cuota más de intensidad y emoción a un show de por sí intenso y removedor.

Porque ante todo, Buenos Muchachos es una banda que va al borde, que pega en el pecho, que sacude. Sus composiciones en capas priorizan el movimiento, y generan unos vaivenes emocionales que dejan espacios, que son rellenos por una poesía que es rica en recovecos, trampas y gritos de guerra.

En vivo, todo eso sale de un equipo que juega de memoria, y que con el repertorio del sábado fue capaz de triangular entre la intensidad, la dinámica y el clima. Para eso, relegó éxitos como “Beefheart”, “He never wants to see you once again” o “Qué hacés Joao”, y apeló a joyas de los primeros tiempos, como “Hey luna hey!!”, “Vamos todavía uruguayo” o “Bamma Lamma”. Y como dijo alguien en redes sociales, Buenos Muchachos está en un momento tan bueno que hasta los temas viejos salen mejor que nunca. Tiene razón.

La del sábado fue una noche muy importante para el rock uruguayo, una nueva demostración de que la banda de culto es popular, y de que a pesar de las críticas, de acá sigue saliendo música capaz de emocionar, de trascender. Y de que a veces las cosas tardan, pero llegan.

Es todo cuestión de temperamento.

Ficha

Buenos Muchachos [*****]

Banda: Pedro Dalton (voz), Gustavo “Topo” Antuña (guitarra y coros), Marcelo Fernández (guitarra y coros), Pancho Coelho (guitarra), Nacho Echeverría (bajo), Nacho Gutiérrez (teclados), José Nozar (batería). Invitado: Gastón Ackerman. Setlist: “Veocomotopo”, “Arco”, “Antenas rubias”, “Turto”, “Viaje lejos”, “Mi rincón (parte 2)”, “Crucifijo de orillo”, “Sentimiento acorde”, “Todo aquel infierno”, “La miseria de tu plan”, “Barco hermanito”, “Repente”, “Tonight”, “Hey, luna, hey!!”, Vos más que vos”, “Sin más”, “Villete de oro”, “It’s Ok”, “Vamos todavía uruguayo”, “Temperamento”, “Y nos vamos jodiendo gratis”, “Sonido metal”, “Mi rincón”, “Sin cielo”, “La isla era un camalote”, “La hermosa langosta aplastada en la vereda”, “3 solterones, ven”, “Bamma Lamma”, “Un salto en la ciudad”, “Pavimento del buen muchacho”, “De a 2 mejor”, “Sin hogar”. Dónde: Teatro de Verano. Cuándo: Sábado 28 de abril.

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