crítica

Buen repertorio con algunas fallas

La Orquesta Filarmónica de Montevideo conducida por el maestro estadounidense Stanley DeRusha, comenzó la velada con el famosísimo "Intermezzo" de la ópera "Cavalleria Rusticana" de Pietro Mascagni.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
DeRusha ofreció una versión satisfactoria logrando que fuera lo más aplaudido del programa.

Esta ópera fue estrenada el 17 de mayo de 1890 en el Teatro Costanzi de Roma, teniendo desde ese día una popularidad imperecedera. Dos años después fue representada en el Teatro Solís, el 30 de abril de 1892, con el mismo éxito.

El "Intermezzo" se inicia con un delicado fraseo de las cuerdas, a las que se le incorpora luego el oboe, hasta llegar a una apasionada melodía que tendrá a cargo toda la orquesta acompañada por acordes en el órgano. A partir de allí, el arpa hasta el final marcará la pulsación. Las maderas y los arcos concluirán en pianísimo este bellísimo intermezzo. Es increíble como, en esta breve página musical, se vislumbra el talento indiscutible de Mascagni al lograr fusionar perfectamente lo religioso con lo trágico.

La versión de DeRusha iba muy correcta hasta el compás 35 donde quedamos desconcertados al dejar de escuchar las pulsaciones del arpa. Recién en el compás 46 la arpista volvió a retomar para finalizar la obra. Qué es lo que ocurrió tal vez nunca lo sabremos, pero la melodía, por más apasionada que sea, si no tiene el acompañamiento del arpa marcando la pulsación como lo exige el autor, queda desnuda y hace deslucir totalmente la obra.

Luego se escuchó el "Concierto para piano y orquesta nº 23" de Mozart, teniendo como solista al pianista compatriota Alberto Reyes. La tonalidad de "La mayor" ofrece una particular dualidad: por un lado la luminosidad, y por el otro, lo oculto o velado. Para el musicólogo alemán Alfred Einstein es una de las obras más límpidas y cristalinas de la producción pianística de todos los tiempos. Su perfección aparece en cada frase, pero llega a su punto máximo en el "Andante", el cual es considerado como el alma del concierto. En este movimiento en forma de siciliana, Mozart deja aflorar totalmente sus sentimientos de dolor anticipándonos a Chopin. Muchas veces la sencillez aparente de este concierto hace que no se dedique el tiempo necesario para establecer una efectiva comunicación entre el solista y el director de la orquesta. Estamos completamente seguros que la falta de ensayos hicieron que un notable pianista como Reyes no rindiera como siempre. No obstante, estilísticamente su versión fue correcta, y su "Andante" muy expresivo. Para finalizar este audición se interpretó la "Primera Sinfonía" de Beethoven. DeRusha ofreció una versión satisfactoria logrando que fuera lo más aplaudido del programa.

Orquesta Filarmónica de Montevideo.

Director: Stanley DeRusha. Solista: Alberto Reyes (piano). Programa: Intermezzo de la ópera "Cavalleria Rusticana" de Pietro Mascagni, Concierto para piano y orquesta nº 23 de Wolfgang Amadeus Mozart, y Sinfonía nº 1 de Ludwig van Beethoven. Dónde: Teatro Solís. Cuándo: 17 de noviembre.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados