LIBRO

"Brindis por Pierrot", el libro que invita a repasar un disco clave de Jaime Roos

El libro de Mauricio Rodríguez, una nueva entrega de la colección Discos (de Estuario Editora), ahonda en las canciones de la recopilación que marcó un quiebre en la obra de Jaime Roos

Jaime Roos y Washington "Canario" Luna. Foto: Archivo El País.
Jaime Roos y Washington "Canario" Luna. Foto: Archivo El País.

Brindis por Pierrot, la nueva entrega de la colección Discos (de Estuario Editora), va mucho más allá que la historia del álbum más vendido de la música popular uruguaya -25 mil copias desde 1985-. En su libro, el periodista Mauricio Rodríguez ofrece un análisis del contexto, la composición y la grabación de cada una de las nueve canciones que Jaime Roos grabó entre 1978 y 1985 y que forman parte de esta recopilación histórica.

Coincidiendo con la noticia de que Roos volverá a los escenarios en 2020 para celebrar los 50 años de su carrera musical, el libro Brindis por Pierrot es —junto a El Montevideano, de Milita Alfaro—, un texto fundamental para adentrarse en la obra de uno de los nombres esenciales de la música uruguaya.

El primer gran logro de Rodríguez es haber conseguido la palabra del propio Roos, una tarea que parece imposible desde que el músico se alejó de los escenarios en 2015 -en estos años, la única entrevista para prensa que otorgó fue a la revista Rolling Stone Argentina-. Así, el autor charló con Roos durante seis horas en su casa de La Floresta (“Hablemos todo lo que sea necesario”, le dijo el músico) para dar paso a anécdotas y recrear las sensaciones con las que se gestaron canciones como “Retirada”, “Cometa de la Farola” y “Los Olímpicos”.

"Brindis por Pierrot". Foto: Marcelo Bonjour.
"Brindis por Pierrot". Foto: Marcelo Bonjour.

El relato, organizado canción por canción y en orden cronológico, va introduciendo al lector en detalles que no aparecían en El Montevideo. El testimonio de Roos se va complementando con material de prensa y ensayos que van desde la década de los setenta hasta la actualidad, y con varias entrevistas a músicos que tocaron en el disco, como Jorge Vallejo, Edú Lombardo, Luis Sosa y Ronald Arismendi.

El otro aspecto destacable del libro -que con 288 páginas es el más largo de esta serie a cargo de Estuario Editora- es la inclusión de la improvisada sesión fotográfica inédita que dio paso a la icónica portada de la recopilación. Realizada en el Cocktail Bar (ubicado en Andes y Avenida 18 de Julio) durante una madrugada de abril de 1984, Mario Marotta captó perfectamente el ambiente bohemio y los personajes que habitaban los bares montevideanos. Tras 35 años, se puede acceder a esa sesión completa.

el disco

"Brindis por Pierrot"

Brindis por Pierrot marcó un quiebre en la obra de Jaime Roos y terminó de consolidar el camino que venía construyendo desde el disco Candombe del 31 (1977) a Mediocampo (1984), el último que había lanzado hasta la fecha. Las nueve canciones de la recopilación resumen perfectamente la faceta más uruguaya del músico, porque todas están basadas en el lenguaje de la murga y del candombe.

De “Los futuros murguistas” (que describe a un adolescente que está “codiciando callado la pintura y el disfraz”) a “Adiós juventud” (una despedida a “las ganas de volver a salir a marcha camión”), Roos captura y le da belleza a lo cotidiano -como si se tratara de un cronista o de un guionista- de varias imágenes típicas de Montevideo.

Por ese lado también va “Durazno y Convención”, uno de los mayores clásicos de su obra. Retratando la esquina donde se crió, el secreto está en que las dos calles están representadas por dos ritmos (un candombe-beat y un sonido con tintes de música tropical) y dos voces (Jaime Roos y Jorge Vallejo) que se cruzan sobre el final de la canción, al igual que las calles.

Además de las imágenes montevideanas, Brindis por Pierrot, el disco, incluye un retrato fiel del momento que vivían los uruguayos durante la época de la dictadura (el álbum se editó en el regreso a la democracia). La temática del exilio, la censura y la añoranza de la tierra natal aparecen en tres canciones fundamentales de la recopilación: “Retirada”, “Los Olímpicos” y “Aquello”.

La sensación de aquel que se exilia y queda sin un lugar claro de pertenencia aparece en “Los Olímpicos” (“Volver no tiene sentido / Tampoco vivir allí”, resume Roos) y en “Retirada” (el insistente final de “Se va, se va la murga, aunque ya nunca pueda decir adiós”). Con “Aquello” -que deja espacio a la libre interpretación de eso que se perdió- logró su primer gran éxito, con la voz de José Carbajal, El Sabalero.

La canción que terminó de consolidar a Roos fue justamente “Brindis por Pierrot”, que se convirtió en un éxito enorme gracias a la voz de Washington “Canario” Luna. No importaba si el oyente conocía a Molina, a Picho López o a Mario Benítez: el canto solitario y el coro eran lo importante del tema que marcaría un antes y después en la obra de Roos, al igual que en la música uruguaya. Todo un clásico ineludible.

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