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Bob Dylan y su primera entrevista luego de ganar el Nobel

El músico fue entrevistado con motivo del lanzamiento de su próximo disco, el álbum triple de versiones "Triplicate".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Commons

La entrevista fue publicada en la web oficial de Dylan. No hay una sola mención al premio literario. Realizada por el escritor y productor televisivo Bill Flanagan —autor de  un libro sobre U2 y productor de varios programas especiales sobre muchas bandas y solistas— la entrevista se enfoca principalmente en el nuevo disco de Dylan, pero también hay desvíos hacia temas más personales. 

Acá, traducimos algunas de las partes más jugosas de la entrevista: 

—Cada uno de los discos dura 32 minutos. Podrías haber incluido todo en dos discos compactos. ¿Hay algo que te atrae en lo de la duración de 32 minutos, y que tengan 10 canciones?

—Claro. [El número 10] es el número de la terminación. Es un número de la suerte, y simboliza la luz. Respecto a lo de los 32 minutos, es más o menos el límite de la cantidad de minutos en la cual un disco suena más poderoso, 15 minutos en cada cara. Mis discos siempre estuvieron sobrecargados en ambas caras. Demasiados minutos para grabarlos o masterizarlos correctamente. Mis canciones eran demasiado largas y no encajaban en el formato de audio de un LP. El sonido era débil y tenías que subir el volumen del tocadiscos hasta el "9" o "10" para escucharlo bien. Por eso, estos discos compactos representan los discos de vinilo que debí haber hecho. 

—¿Interpretar estas canciones te enseñó algo que no sabías de ellas cuando solo las escuchabas?

—Tenía cierta idea sobre el lugar en el cual estaban estas canciones, pero no me había dado cuenta de cuánto de la esencia de la vida tienen—la condición humana, lo perfecto que las letras y las melodías están entrelazadas, cuán relevantes son para la vida cotidiana, lo poco materialistas que son. 

—Cuando ves filmaciones tuyas de hace 40 o 50 años, ¿te parece que estás viendo a otra persona? ¿Qué ves?

—Veo a Nat King Cole, "Nature Boy". Veo a un muchacho raro y encantado, un artista tremendamente sofisticado, atravesado por la música, que ya es posmoderno. Es una persona diferente a quien soy ahora.

—Cantás espléndidamente en este disco. "When the World Was Young,” “These Foolish Things”... Lo que impone la pregunta: Si podés cantar así, ¿por qué no cantás así todo el tiempo?

—Depende del tipo de canción.  “When the World Was Young”, “These Foolish Things", son canciones coloquiales. No hay que escupir la letra de una manera cruda. Eso sería impensable. El énfasis es diferente y no hay razón alguna para forzar el habla. “An airline ticket to romantic places” [trad. "Un pasaje de avión a lugares románticos"] tiene un tipo de fraseología que contrasta con, por decir algo, "Bury my body by the highway side” [trad: "Entierren mi cuerpo al lado de la carretera", que es parte de la letra de "Me And The Devil Blues", de Robert Johnson]. La entonación es diferente, más circunspecta, más interna.

—¿Elegís los enfoques vocales como un actor que va a interpretar un papel?

No. Es más como hipnosis. Te lo inculcás en la mente y lo repetís una y otra vez hasta que lo entendés. ¿Un actor haciendo un papel? ¿Como quién? ¿Scatman Crothers? ¿George C. Scott? ¿Steve McQueen? Es probable que sería más como un actor del método, lo que sea que eso sea. Recordar cosas pasadas, eso es algo que hago todo el tiempo.

—¿Qué tiene que saber un baterista que entra a tu banda? ¿Qué debería evitar?

—Nadie entra a mi banda. Me gusta el baterista que tengo ahora, es uno de los mejores que hay, pero si por alguna razón me abandonara —para entrar en los Rolling Stones, por ejemplo— tendría que reemplazarlo. ¿Qué debería evitar ese tipo? Probablemente, tratar de hacerse amigo de todo el mundo demasiado rápido. No debería tocar con todo el platillo en la palabra "kick" en la canción "I Get a Kick Out of You". El baterista no es el líder, él sigue el pulso firme de la canción, y el fraseo rítmico. Si hace eso y lo hace de una manera sencilla, no tiene que evitar nada. 

"To Make You Feel My Love" es un nuevo standard. Ha sido interpretada por Adele, Garth Brooks, Billy Joel. ¿Alguna de esas versiones te voló la cabeza?

—Todas y cada una de ellas. 

—Has estado inmerso en estas viejas canciones mucho tiempo. ¿Te parece que cuando compongas tu próxima canción te van a influir?

—Lo dudo. Estas melodías están tan estructuradas en teoría musical, son tan complicadas en sus compases y melodías cambiantes, que me superan. Es difícil que algo de eso te influya si no estás familiarizado con ese mundo. Una parte de una melodía o frase podría influirme, pero no sería más que eso. No creo que desde el punto de las letras me podrían influir. 

—Algunos dirían que Triplicate es nostálgico. 

—¿Nostálgico? No, no diría eso. No estoy viajando hacia el pasado, o añorando los buenos y viejos tiempos, anhelando las memorias de lo que ya no está. Una canción como "Sentimental Journey" no es una canción así, no es una canción que emule al pasado. Es alcanzable y cotidiana. Está aquí y ahora. 

—Algunas de estas canciones son muy sentimentales, muchas de ellas tratan de corazones rotos. No te voy a preguntar quién o quiénes, pero decime: ¿Es una mujer real la que imaginás cuando cantás algunas de estas canciones? ¿Más de una? 

—¿Reales? Por supuesto que son reales. Eso espero. 

—Tuviste de público a gente muy famosa. Presidentes, reyes, un Papa, estrellas de cine, Los Beatles, Muhammed Ali. ¿Alguno de ellos te puso nervioso?

Todos ellos. 

Bob Dylan saluda a Barack Obama. Foto: Commons
Bob Dylan saluda a Barack Obama. Foto: Commons

—Me contaron que vos y George Harrison tenían que grabar con Elvis, pero que él nunca apareció. ¿Cuál es la historia verdadera?

—Él apareció. Fuimos nosotros los que no fuimos. 

—Cuando componés sobre alguien contemporáneo, como Hurricane Carter, o Joey Gallo, o George Jackson o Catfish Hunter, ¿Te pasa que sus parientes te llaman para pedirte favores?

—No muy a menudo. La sobrina de Willie McTell me vino a ver una vez, y me mostró fotos viejas. No quería nada. Solo era una persona amable. 

—¿Qué opinás de Joan Baez?

—Era algo extraordinario, casi demasiado para procesar. Su voz se parecía a la de una sirena de una isla griega. Solo el sonido de su voz te podía hechizar. Te tenías que amarrar al mástil como Ulises y taparte los oídos para no escucharla. Podía hacerte olvidar quién eras.

Joan Baez y Bob Dylan. Foto: Commons.
Joan Baez y Bob Dylan. Foto: Commons.

—Muchos te han mencionado en sus canciones. John Lennon en "Yer Blues", Ricky Nelson en "Garden Party", David Bowie en "Song for Bob Dylan". Eso es una lista importante. ¿Tenés alguna favorita de esas?

—"Garden Party". 

—¿En qué formato escuchás música? ¿Streaming?

—Escucho más que nada discos compactos. 

—¿Has escuchado algún disco buenos últimamente?

—Aprés de Iggy Pop. Ese es un buen disco. Me gusta Imelda May. Valerie June, The Stereophonics. Me gusta el disco que Willie Nelson y Norah Jones hicieron con Wynton Marsalis, el que homenajea a Ray Charles. Me gusta el último disco que hizo Amy Winehouse.

—¿Eras fan de ella?

—Sí, totalmente. Fue la última individualista.

—Desde los años 20 hasta los primeros años 50, la linea que separaba al blues del pop, country y jazz podía moverse bastante. Robert Johnson, Jimmie Rodgers, Bing Crosby, Ray Charles, todos ellos hicieron algo en todos esos estilos. ¿Por qué han surgido cercas entre los diferentes estilos de música estadounidense?

—Por la presión a adaptarse. 

La entrevista completa y en inglés puede leerse acá. 

Traducción: Fabián Muro

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