ENTREVISTA

La Beriso: "Sabemos que hay gente que está esperando que digamos algo para atacarnos"

El 17 de agosto, la banda argentina La Beriso celebra 20 años en el Antel Arena; antes, Rolo Sartorio y Ezequiel Bolli charlaron con El País 

Ezequiel Bolli y Rolo Sartorio. Foto: Leonardo Mainé.
Ezequiel Bolli y Rolo Sartorio. Foto: Leonardo Mainé.

Para Rolo Sartorio, el cantante de La Beriso, el futuro de la banda argentina se definió en una tarde de 2013. El grupo que había formado con amigos ya tenía cuatro discos y se presentaba para un público cada vez mayor, pero la música no les daba para vivir. Sartorio trabajaba en un flete haciendo repartos de papel higiénico y de papas fritas para mantener a su familia. “Un día salí y me habían robado la camioneta”, relata a El País el músico. “Para mí fue una bendición. Miré al cielo y agradecí: ‘Gracias Dios, no laburo más’. Ahí me dediqué de lleno a la banda y que sea lo que Dios quiera”. En seguida convenció al resto del grupo. “En ese momento estaba de telefonista, atendiendo reclamos”, dice Ezequiel Bolli, el bajista. “No me costó nada irme”.

En los seis años que pasaron desde esa tarde, La Beriso se convirtió en una de las bandas más convocantes del rock argentino actual. Llenaron el Estadio River Plate, fueron teloneros de The Rolling Stones (ver recuadro) y el año pasado celebraron sus 20 años con un show que incluyó a David Lebón, Dyango, Emiliano Brancciari y Los Enanitos Verdes entre los invitados.

“Fuimos haciendo un público de boca en boca”, asegura Bolli. “Aunque toquemos para 20 o 30 personas, queremos ponerles la cabeza para que la próxima vengan con un amigo”. Al igual que en Argentina, esto generó un efecto similar en Uruguay. El 18 de abril de 2014, la banda llegó por primera vez a Montevideo para presentarse en BJ Sala. “La primera vez que vinimos a Uruguay, sabíamos que iba a ser como en Argentina: no nos conocía nadie e íbamos a tocar para poca gente”, recuerda Bolli. “Me acuerdo que fuimos a un hostel que era la casa del terror”, agrega, entre risas.

En seguida, Sartorio recuerda algunos detalles de esa visita y agrega: “Cuando nos fuimos a la prueba de sonido el dueño nos dijo: ‘Cierren la ventana porque les van a robar las cosas’. Estábamos todos apretados en una megahabitación”. Ahora, el próximo recital de la banda en Montevideo será el 17 de agosto en el Antel Arena, y a un mes del show, ya están por agotar las entradas.

¿Cómo se puede explicar el ascenso de La Beriso en un momento en el que el rock está siendo desplazado por otros géneros? Para el bajista del grupo, la clave está en el mensaje de las letras. “La gente se identifica”, asegura. Basta con leer los comentarios en YouTube de canciones como “Canción para mamá y papá”, “Encarcelado” y “Cómo olvidarme” para confirmarlo.

“Fuerza para todos los que perdieron a sus seres queridos”, escribió una usuaria de la plataforma en la sección de comentarios de “Cómo olvidarme”. “Me recuerda al momento que mi hija partió al cielo”, escribió otra. El videoclip muestra a la banda en el living de una casa mientras Sartorio describe el último día de vida de su hermana Marcela, que, al igual que Mariana, su otra hermana, falleció de cáncer. “Hablamos un rato / Antes que partieras / Dijiste te amo, como si no lo supiera / Lo pienso y te extraño, y me hace mucho daño”, canta Sartorio en un tono melancólico y con la mirada perdida.

la beriso

Las letras

“A medida que pasa el tiempo, comprendo que mis canciones son una forma de saldar deudas y ordenar un poco el quilombo de mi vida”, escribió Sartorio en Pararte y dar pelea, su autobiografía, donde entrelaza la historia de La Beriso con sus batallas personales: la muerte de sus dos hermanas y los ataques de pánico que resultaron del luto y del miedo a estar enfermo. “Cuando empecé a escribir era para contar mi historia. No pensé que las canciones le iban a llegar tanto a la gente”, asegura.

Según relata, además de los comentarios en los videoclips que publican en YouTube, los fanáticos de la banda se acercan antes y después de los shows para contarles su historia. En Pararte y dar pelea, el argentino escribe sobre la vez que una fanática le llevó una cadenita que su familiar usaba al momento de morir, mientras escuchaba a La Beriso. “A veces te convierten en el Gauchito Gil, es raro. Siempre traté de que no”, admite, sorprendido, Sartorio.

Para él, las canciones funcionan como una terapia, y eso se ve reflejado en los cinco primeros discos del grupo. En agosto van a publicar su nuevo trabajo, De giras y madrugadas, y Sartorio adelanta que este será el primero sin letras sobre pérdidas. “Lo hice sin darme cuenta. Si no vinieron será por algo”, asegura.

El nuevo disco tuvo su primer adelanto en junio, cuando el grupo publicó “Revolución”, una canción que aborda la importancia del respeto. “Parece que el que grita más fuerte es al que se lo escucha”, asegura el bajista. “Todos estamos tratando de gritar lo más fuerte posible para escucharnos. En la canción hablamos de que el respeto es la verdadera revolución”, agrega.

En el proceso compositivo de las letras de De giras y madrugadas, la presencia de Andrés Calamaro -uno de los referentes de Sartorio- fue fundamental. “Sentía que no tenía nada nuevo para decir y él me pasó un tip para escribir de otra manera: la rima”. El cantante es fanático de Calamaro desde hace años y se emociona cuando recuerda la noche en que lo conoció, en el festival Cosquín Rock. “Me dijo que había escuchado mis canciones y que le gustaban. No lo podía creer”, dice.

En su libro, Sartorio relata que cuando escuchó el disco Por mirarte, el álbum que Calamaro editó en 1988, quedó hipnotizado. Cuando este cronista le muestra el cassette que escuchó numerosas veces, el músico se sorprende. “No, ¡boludo! ¿Qué hacés con este cassette? Sacame una foto ya que se la mando a Andrés”.

Mientras sigue la charla con Bolli, Sartorio me muestra la conversación con El Salmón vía WhatsApp. “Rolo, querido. Estoy de gira por España”, le responde junto a una foto que muestra el paisaje que se ve desde el hotel español. Mientras sigue la conversación con su ídolo se le dibuja una sonrisa.

Lo primero que pienso es que seguramente nada de esto hubiera sucedido si a Sartorio no le hubieran robado la camioneta en 2013. Tal vez sí se trató de una bendición.

sueño cumplido

De tocar en Avellaneda a abrazar a los Stones

La Beriso empezó a presentarse en el barrio de Avellaneda en 1998 y tenían a The Rolling Stones como una de sus mayores influencias. En febrero de 2016, les llegó una propuesta que terminó de consolidar su lugar en la escena musical de Argentina: fueron invitados a abrir los tres recitales de The Rolling Stones en el Estadio Único de La Plata. Para ellos, lo más emotivo fue haber conocido a Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts. “Fue increíble. Los tenés parados al lado y no sabés qué decir”, asegura Sartorio. Ellos aprovecharon la oportunidad para pedirles que les autografiaran una guitarra y luego se sacaron una foto. “Charlie Watts me tocó el culo para distender un poco”, dice, entre risas, el cantante de La Beriso. “Era la simplicidad de los chabones”.

rolo sartorio

"Fue un chiste", asegura Sartorio sobre Córdoba

El cantante y el bajista de La Beriso explican que cada recital de la banda tiene una energía especial porque una gran parte del repertorio se decide sobre el escenario. “La lista de canciones las vamos armando con la gente en el momento”, asegura Ezequiel Bolli. “Rolo tiene la capacidad de leer a la gente y darse cuenta de cómo viene la energía y qué se necesita, por eso se sale de la lista todo el tiempo”, agrega.

Además del orden de la lista canciones, que en el show del Antel Arena incluirá temas de su nuevo disco junto a las de sus 20 años de carrera, Rolo Sartorio evalúa en qué momento hace los comentarios entre canciones. Sin embargo, no siempre sale todo perfecto. En el recital que La Beriso ofreció en Córdoba a principios de año, la confianza con el público se le fue de las manos.

El cantante hizo polémicos comentarios sobre los trans y los veganos, y fue criticado en las redes sociales. Esa noche se había quejado de las críticas: “Todo lo que digo le cae como el orto a todo el mundo, la verdad que se vayan todos a lavar el culo y listo. No podés hablar de nada hoy, viste”.

Sartorio le asegura a El País que los comentarios fueron “un chiste” y asegura que pidió disculpas a quienes se ofendieron. “Ese es el problema de cuando uno se siente demasiado cómodo arriba del escenario”, asegura Bolli.

A su vez, el bajista del grupo dice: “Sabemos que hay gente que está esperando que digamos algo para atacarnos. Entonces se van a agarrar de cualquier cosa”. “El éxito viene acompañado de la crítica”, añade Sartorio.

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