RED HOt CHILI PEPPERS

Una banda madura de espíritu joven

Ya está en disquerías el nuevo disco de la banda de California, “The Getaway”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
REd Hot Chilli Peppers. Foto: Difusión

"Hoy en día solo queda rebelarse contra Donald Trump", dijo en una reciente entrevista el baterista Chad Smith, así que quitarse la remera a estas alturas no es un acto de rebeldía. Más bien es una señal de que mientras el espíritu esté joven las arrugas no importan; una señal de que, ante todo, a esta banda le sobra actitud.

Y aunque el paso del tiempo se note también en su música, si hay algo que no se le puede reprochar al último disco de los Red Hot, The Getaway, es falta de actitud. Podrá ser —y lo es— una actitud más madura frente a la vida, ¿pero qué sentido tendría seguir pidiéndole a Kiedis que componga desde la misma efervescencia adolescente que llevó a su grupo a ganar popularidad en la década de 1990?

Sería ridículo. De hecho, los Red Hot ya se ganaron ese lugar de comodidad que les permitiría seguir haciendo siempre lo mismo —esa encantadora mezcla de rock, funk, soul y rap—, eso que hacen tan bien. Tienen un disco tremendo como Blood Sugar Sex Magik, que les dio su impulso mayor y los afirmó definitivamente en lo alto del rock estadounidense, donde conviven canciones tan bellas como "Under The Bridge" y otras tan salvajes como "Suck My Kiss".

Tienen otro, Californication, que no llega a la altura pero también es una pieza contundente en la discografía de la banda y en la del rock de los noventa en general. Y tienen una popularidad cimentada en su buen trabajo y en esa actitud rebelde e irreverente pero a la vez amable: aunque sean desafiantes, ¿quién no quiere ser amigo de los Red Hot?

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Además está el talento. Flea y el baterista Chad Smith son de lo mejor en lo suyo, Kiedis es un cantante irresistible a pesar de que tiene altibajos; y John Frusciante, el guitarrista que más estuvo en la banda y que grabó en esos discos claves, también es excepcional. Josh Klinghoffer ocupa ahora su lugar, y lo hace dignamente.

Entonces, con una propuesta musical original, un disco memorable, éxitos, actitud y un plantel envidiable, los Red Hot marcaron a una generación a fuego y siguieron haciéndolo con otras naturalmente. Sí, fue "Californication" la canción que me abrió la puerta a todo un universo hasta ahí desconocido, el del rock en inglés.

Es probable que The Getaway no renueve el público de la banda, porque más bien suena a disco hecho para esos fanáticos que vienen desde fines de los ochenta y principios de los noventa siguiendo las andanzas de Red Hot, creciendo a la par.

Madurez.

Tampoco es que el nuevo repertorio tenga un baño nostálgico abrumador, pero las letras son más personales y algo más sensibles, y las melodías ganaron cierta elegancia propia de la adultez. Esa misma adultez que los llevó a cerrar la etapa de trabajo con Rick Rubin, el productor que los acompañó a la cima con Blood Sugar Sex Magik y se quedó hasta su peor momento, en 2011 con el intrascendente I'm With You.

Los Red Hot se desprendieron del hombre que los conocía en detalle y que se había acoplado a su manera de trabajar, y dieron una vuelta de tuerca brusca convocando a Danger Mouse, quien ha trabajado con Gorillaz, The Black Keys e incluso con Adele en 25.

Su aporte es sustancial y a la vez sutil. Aunque la banda reveló que la dinámica de trabajo se alteró, ya que Mouse los obligó a hacer canciones frescas en el estudio y a desechar lo que venían construyendo, The Getaway suena a Red Hot y no hay cambios radicales, salvo arreglos más pop en cuanto a coros y sintetizadores, y una apuesta más acentuada en las melodías.

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No es tan funk como marca el historial de la banda, aunque el bajo de Flea tiene como siempre sus momentos de lucimiento, con una carga de groove que resalta en el arranque de "Dark Necessities" o en toda "Go Robot". Qué bueno es lo suyo, aún después de haber tenido el brazo quebrado en cinco partes y de haber tenido que reaprender a tocar.

Tampoco tiene hits a lo "Give It Away" u "Otherside", pero tiene unas canciones preciosas: "The Longest Wave", "Encore" y "Sick Love", compuesta y grabada junto a Elton John en piano, por ejemplo.

Le han reprochado a este disco que no es revoltoso como otros, pero a falta de alboroto forzado hay un repertorio auténtico de una banda que ha estado arriba y muy abajo, que ha perdido y ha ganado. Es un disco que acompaña y hace sentir bien, vaya logro después de 30 años en la ruta.

La fuerza y el escape en la portada del disco

The Getaway, que ya está en disquerías uruguayas editado por Warner, significa "el escape", y aunque el arte del disco no transmite urgencia, la portada muestra a una niña caminando hacia adelante con un oso, un mapache y un cuervo; a los que en la contraportada se les suma un zorro. Según Kiedis, el oso representa al baterista, la niña al guitarrista, el mapache al bajista y el pájaro a sí mismo. Se trata de una pintura del artista Kevin Peterson, quien explicó a Billboard que la imagen representa la fuerza que se necesita para crecer en el mundo hoy.

El arte la completan fotos multicolores de los cuatro músicos de la banda.

Una historia de entradas y de salidas

Anthony Kiedis, Michael "Flea" Balzary, Jack Irons y Hillel Slovak formaron Red Hot Chili Peppers en Los Ángeles, en 1983. La banda empezó a tocar en bares y a grabar discos: editó The Red Hot Chili Peppers en 1994, Freaky Styley en 1995 y The Uplift Mofo Party Plan, que no tuvieron demasiada repercusión.

El guitarrista Slovak murió de sobredosis de heroína a los 26 años, en 1988, y eso llevó al baterista Irons a abandonar el grupo. A reemplazarlo llegó Chad Smith, que se quedaría definitivamente, y al mismo tiempo se dio el ingreso de John Frusciante.

Frusciante, el guitarrista más destacado de los RHCP hasta la fecha, se fue en 1992 saturado por la popularidad que les había dado el disco Blood Sugar Sex Magik y las peleas que eso acarreaba en la interna. Volvió en 1998, tras rehabilitarse de su adicción a las drogas y después de que la banda despidiera a Dave Navarro (quien lo había sustituido) y pusiera en peligro su continuidad.

Frusciante se quedó hasta 2008, pero la noticia se conoció recién un año después. Decidió apostar por proyectos en solitario y los RHCP optaron por poner en su lugar a Josh Klinghoffer, que venía tocando con ellos como segundo guitarrista en las giras.

Desde 2009 esta ha sido la formación estable de Red Hot, que ya está girando por Europa presentando The Getaway. De venir a Sudamérica aún no se ha hablado públicamente.

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