MÚSICA

A bailar como si el tiempo no pasara

Si algo ha probado Pet Shop Boys, el dúo británico que ya lleva 35 años de carrera, es que se puede envejecer en el pop sin perder la imaginación, la sensualidad y las ganas de divertirse.

Tennant y Chris Love atienden como Pet Shop Boys desde 1981 y siguen siendo exitosos.

Super —un título tan Pet Shop Boys— su disco número 18 que se editó el viernes, es una prueba de que siguen siendo raros: es un disco inteligente de ritmos contagiosos. Esa combinación, que antes de Pet Shop Boys hubiera sido un oxímoron, es una marca registrada que el dúo mantiene vigente.

Lo suyo es un pop ligero y cerebral y no se van a bajar ahora de ese tren. La belleza casi autobiográfica de "The Pop Kids" y la euforia dance que flota en todo el disco, aumenta el espectro electrónico de su anterior álbum (el igual de bien titulado Electric) que también estaba producido por Stuart Price. La colección es una serie de canciones que son carne de pista de baile con ritmos que abarcan todas las eras que la banda ha transitado indemne. Algunas de las canciones consiguen ser indudablemente de la banda aún en su mescolanza de ritmos. Y hasta se atreven con un reggaeton ("Twenty-something") que nunca conoció el Caribe.

Neil Tennant sigue siendo un letrista preciso que sabe de su arte y cómo maniobrar dentro de él. Lo suyo son historias ("The Pop Kids"), elegías dionisíacas ("Happiness") y hasta la crítica política ("The Dictator Decides") siempre entre aires discotequeros.

Verlos en vivo no está bueno (por lo menos su actuación en el Conrad fue fría, distante y sin una gota de sangre), pero está claro que lo mejor de los Pet Shop Boys está en sus discos que siempre esconden canciones con justificadas pretensiones de clásicos. Y esta vez lo volvieron a hacer.

Artista: Pet Shop Boys. Año: 2016. Músicos: Neil Tennant, Chris Lowe. Productor: Stuart Price. Canciones a escuchar: "Happiness", "The Pop Kids", "Groovy", "Sad Robot World".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados