ENTREVISTA

Aterciopelados y un viaje a los noventa: "Te podías morir en cualquier momento"

Andrea Echeverri y Héctor Buitrago charlaron con El País de "Los 90", la canción que hicieron para la serie "Ruido capital" de Movistar Play

Andrea Echeverri y Héctor Buitrago de Aterciopelados. Foto: Juan Andrés Moreno
Andrea Echeverri y Héctor Buitrago de Aterciopelados. Foto: Juan Andrés Moreno

El tiempo pasa diferente para Aterciopelados y los lanzamientos de sus últimos meses lo reflejan. Seis meses atrás estrenaron su versión personalísima de “En la ciudad de la furia” de Soda Stereo, para conmemorar los cinco años del fallecimiento de Gustavo Cerati. Luego vinieron el videoclip del remix de “Ay ombe” y un visual en 360° de “Soñemos un bosque”, dos temas de su último disco de estudio Claroscura, de 2018. Y después, ya en mayo, llegaron dos estrenos: “Los 90”, compuesta para la serie de Movistar Play Ruido Capital y evocativa de una década fundamental, y “15aÑERA”, que Andrea Echeverri escribió para su hija cuando tenía 15 años, y se lanza ahora que Milagros (que además canta en el tema) ya tiene 18.

El tiempo pasa diferente porque Aterciopelados es vanguardia, es clásico y es también una presencia atemporal en el rock latinoamericano. Incluso en cuarentena, con un montón de planes pospuestos —shows, giras, documentales, grabaciones—, Echeverri comparte una visión distinta del confinamiento.

“Uno como artista tiene este tipo de paradas, está más acostumbrado a tener momentos en que no hay trabajo. Y en mi caso creativamente está buenísimo, porque cuando estás en todo el agite no tienes tiempo de meterte en el estudio, jugar con los demos, grabar voces nuevas. Entonces en medio de toda la zozobra y de que los hijos están en clases virtuales y hay cierta tensión y cierta desesperación, son momentos productivos”, dice en charla con El País. “Y Héctor B está feliz porque está en el campo, ¿no Héctor B?”, le dice a su compañero de ruta, Héctor Buitrago, que admite que para él sí va a ser dura la vuelta a la normalidad o, más bien, a la ciudad.

La excusa para la charla con los Aterciopelados es esta intervención en Ruido Capital, serie original de Movistar Play que dirige el uruguayo Pablo Stoll y creó Mauricio Leiva-Cock. Ambientada en la década de 1990, la ficción, disponible para ver on demand en la plataforma de Movistar, muestra la convulsionada Bogotá de esa época a partir de un grupo de adolescentes y su sueño de tener una banda de rock. Aterciopelados, que obvio es una referencia para esos chicos de la historia, es parte de un buenísimo soundtrack y además hizo el tema central, “Los 90”.

“Mauricio y Juan Diego (Villegas, el productor) fueron a hacernos una visita y nos contaron que tenían este proyecto. Primero lo que hicimos fue mirar otra película de dos pelados de Bogotá, que se van a ver un concierto de esos metaleros famosísimos, los roban; bueno, me gustó harto la película, y dije que sí. Y apenas me dijeron ‘los 90’, mi cerebro empezó a tener espasmos”, relata Echeverri. “Los noventa fueron una época llena de cosas. Llena de violencia, por un lado, porque en Bogotá estaba el narcotráfico, las bombas de Pablo Escobar, y esa cosa de que sentías que en cualquier momento te podías morir. Y al tiempo estábamos en los veintipico, conocí a Héctor, nos enamoramos, éramos re-rumberos, entonces la fiesta tenía un sentido distinto. Yo tenía esa sensación de que como te podías morir en cualquier momento, había que dispararse y aprovechar e ir a todos partes. Entonces nos fuimos a vivir juntos y empezamos a tener bares, y un poco la canción hace referencia a eso, a esta sensación de urgencia”, resume.

Esos bares que recorrían, el nombre de una tienda de discos que tuvo Buitrago, el de un taller de cerámicas de Echeverri, y todos los nombres por los que va pasando la banda de la serie, son parte de la letra de un tema que “me salió rapidito y así, muy noventera, tres acordes y mucha fuerza”, explica la cantante.

Sobre ese demo, Buitrago trabajó “la base rítmica y los teclados, unos teclados como cyber-punk. Y la ensayamos y salió; realmente fue muy fácil.

—¿Volver al pasado para trabajar y tener que revisitar una década en la que están sus mejores momentos, es disfrutable o es angustiante?

Andrea Echeverri:
La primera vez que volvimos, que creo fue la más angustiante, fue luego de que estuvimos separados Héctor y yo. Estuvimos separados tres años, algo así, cada uno trabajando en su proyecto solista, y en 2014 nos reunimos para tocar en un Rock al Parque y la propuesta era un set histórico, entonces ese fue el primer momento de revisar canciones desde los 90. Y sí tiene sus lados, porque por momentos sientes que esa misma energía te vuelve a poseer, a visitar, ¿no? Como que de pronto, tocando esas canciones te vuelves a sentir joven, energético, comiéndote al mundo. Pero también está esta cosa de que tu ya no eres ese personaje, que tu ya suenas distinto, incluso. Creo que la cantante es la que más sufre, porque si revisitar el pasado significa calcar, yo no puedo. Una mujer de 50, después de haber tenido dos hijos, ya no suena como una chica de veintipico, sin duda. Pero mi manera de revisitarlo siempre fue con eso en la cabeza: yo canto ahora como canto ahora. Ese fue el ajuste que fue angustioso en algún momento, pero una vez que lo asumes -listo, soy una cincuentona, arranqué jugando a ser una veinteañera- está bien, es chévere. Y el proceso de estar pensando en los 90 fue bien chévere, porque fue una época... Intensa. Y se me sale esa cosa medio masculina que yo tengo, medio punkera; aunque el punk era Héctor, pero no sé, yo conocí esa energía y me encantó.

Andrea Echeverri y Héctor Buitrago de Aterciopelados. Foto: Juan Andrés Moreno
Andrea Echeverri y Héctor Buitrago de Aterciopelados. Foto: Juan Andrés Moreno

—Además de retratar la Bogotá de esos años, Ruido Capital relata la búsqueda de identidad de una banda en sus primeros pasos. ¿Esta idea de la conciencia del cambio también aplica a la identidad de Aterciopelados?

Héctor Buitrago:
Sí, yo creo que esos primeros momentos de una banda son decisivos, porque cada uno empieza como a construir de verdad cuál es su camino, a encontrar su voz, qué es lo que quiere decir, y después de que uno lo consolida, lo afirma y reafirma, uno se queda con eso toda su vida. A pesar de que hemos cambiado mucho los sonidos, los arreglos y los empaques, la esencia sigue siendo muy parecida; las letras, el espíritu nuestro. En esos primeros días sí se decidieron muchas cosas; así como en la serie empiezan a discutir si van a cantar en inglés o en español, cuando empezamos a mezclar el bolero y la ranchera fueron momentos de descubrir un camino que ni siquiera nosotros sabíamos a dónde nos iba a llevar. Y luego cada vez más afianzamos esa certeza de saber qué queríamos y quiénes éramos.

futuro

“Sería momento de completar un disco nuevo”

“Vamos a lanzar muchas canciones, entonces creo que sería momento de completar un nuevo disco”, adelanta Héctor Buitrago ante la pregunta sobre el futuro de Aterciopelados, más allá de esta pausa obligatoria por el coronavirus. “También hay otras ideas, hay un material que también grabamos y que está por ahí y probablemente podamos trabajar en él para editarlo. Respecto a los conciertos y las giras programadas, hay mucha incertidumbre respecto a qué se va a hacer, y no nos queda más que esperar cómo fluye eso. Estamos pendientes de unas grabaciones de unos documentales que íbamos a hacer, pero hay como muchísimas cosas retrasadas, y vamos a ver cómo podemos avanzar con ellas a medida que se abra el confinamiento”.

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