MÚSICA

Ariana Grande, una estrella pop que brilla con letras personales y grandes éxitos

La cantante estadounidense está nominada en cinco categorías de los Grammy (entre ellas, disco del año y grabación del año) y acaba de lanzar un álbum en vivo

Ariana Grande
Ariana Grande. Foto: Difusión.

Ariana Grande publicó un disco en vivo, tiene cinco nominaciones a los Grammy (entre ellos, disco del año por thank u, next y mejor grabación del año por “7 rings”) y va a encabezar los shows en vivo de la fiesta más importante de la música. Nada mal para comenzar la década. “Nos vemos el 26 de enero”, publicó el sábado la cantante en su cuenta de Instagram, que tiene 171 millones de seguidores (es la segunda persona más popular en esa red, detrás de Cristiano Ronaldo).

Su regreso a los Grammy es toda un acontecimiento para la industria pop, ya que días antes de la ceremonia del año pasado, la cantante de “no tears left to cry” soprendió a todos al cancelar su actuación en la fiesta. Según informó el sitio especializado Variety, Grande había sentido “insultada” luego de que los productores de los premios le negaran interpretar “7 rings” en vivo. Paradójicamente, este año esa canción compite por mejor grabación del año.

Con esta reconciliación con los Grammy (“estoy muy emocionada”, escribió en su cuenta de Twitter junto a la foto del anuncio), la cantante sigue reafirmando su buen momento en la escena musical.

Su último disco thank u, next vendió más de dos millones de copias en Estados Unidos (todo un acontecimiento para una industria que vende cada vez menos) y se metió en la lista de los mejores álbumes del año para las revistas Billboard, NME, Pitchfork, Rolling Stone y Variety. A este reconocimiento se le suma la gira mundial Sweetener Tour, que la llevó a ofrecer 101 conciertos en estadios de Norteamérica y Europa.

Pero, dejando de lado los números, el buen momento de Ariana Grande se construye sobre las grandes canciones que conforman sus últimos dos discos, Sweetener (2018) y el ya nombrado thank u, next (2019). Tras una primera etapa centrada en canciones adolescentes (y éxitos que acumulan millones de reproducciones) como “The Way”, “Break Free”, “Bang, Bang” y “Side To Side”, la cantante de 26 años se centró en letras personales, autocríticas y hasta oscuras; toda una rareza para el pop de estos días.

Uno de los principales desencadenantes de este cambio estético se dio en la noche del 22 de mayo del 2017: al finalizar un concierto en un estadio de Manchester, un atentado asesinó a 22 de sus fanáticos. Tan trágico momento pareció obligar a la cantante a reconsiderar la profundidad de su obra y usó la música como una manera de lidiar con el luto.

Así llegó “No Tears Left To Cry”, una canción bailable donde se mezclaba cierta oscuridad con un mensaje optimista que, sin nombrarlo directamente, funcionaba como un intento de sanación de las heridas de Manchester. Sweetener, el disco que siguió la canción, está centrado en la depresión que desencadenó la tragedia.

A seis meses del álbum, la cantante aprovechó el impulso creativo y lanzó thank u, next, un álbum que reinventa el sonido del pop y del trap actual, para seguir abriéndose a sus oyentes. En esta ocasión, el foco estaba en sus relaciones amorosas fallidas (“thank u, next”), la búsqueda de la autoconfianza (“needy”, “ghostin’”) y las heridas de la depresión (“fake smile”).

Con las canciones de ambos discos, la cantante ideó Sweetener Tour. Y al día siguiente de la última fecha (celebrada en Inglewood, California) lanzó K Bye for Now (SWT Live), un disco que registra el repertorio del espectáculo, formado por 32 canciones. Si bien el álbum no aporta mucha novedad con respecto a lo que se grabó en el estudio (no hay lugares para la improvisación y los diálogos con el público se limitan a escuchar a la cantante nombrando a algunas de las ciudades donde se presentó), K Bye for Now (SWT Live) confirma dos cosas: lo bien que dialogan entre sí las canciones de Sweetener y thank u, next, y la calidad de su rango vocal.

Por ejemplo, en “break up with your girlfriend, i’m bored”, Grande lleva su voz hacia un tono bien grave mientras el público corea el estribillo a todo volumen. En “7 rings”, su canto roza la dulzura y se va decorando de vibratos conmovedores. Más allá de estas dos canciones (que fueron los éxitos de thank u, next), las dos canciones más emocionantes del repertorio son “breathin’” y “needy”. En ambas, Grande se muestra vulnerable (habla de ataques de ansiedad) y, además de llegar a unos agudos que ponen la piel de gallina, el sentimiento de comunión con sus fanáticos queda más claro que nunca.

Durante unos minutos, en el estadio todos cantan, celebran sus inseguridades y se unen para darse apoyo. Todo un logro para tiempos de letras superficiales.

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