CRÓNICA

20 años de "El tren de los sueños": cinco momentos del regreso de Contrafarsa

El domingo, la murga comenzó con una serie de nueve funciones en el Auditorio del Sodre. La del martes 3 también se podrá ver por streaming.

Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.
Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.

Después de tanto tiempo, finalmente volvió Contrafarsa a los escenarios. Para algunos, la espera venía desde 2006 —el último año en que el conjunto salió en carnaval—; para los que tenían su entrada para su serie de shows en el Auditorio Nacional del Sodre, la espera fue de meses.

Primero iban a ser dos funciones en octubre para celebrar los 20 años de El tren de los sueños, uno de sus espectáculos más memorables. Luego se transformaron en tres shows en noviembre. Más adelante se anunció que, a causa de los aforos reducidos y de la emergencia sanitaria, la murga iba a subir nueve veces a escenario de la Sala Eduardo Fabini del Auditorio Nacional del Sodre. El objetivo era que el público que había agotado las entradas de las tres funciones no se perdiera de este regreso.

Ya pasaron las funciones del 1º y 2 de noviembre, y aún quedan otras siete: una tanda que va desde este martes hasta el viernes, y otra que va desde el martes 10 al jueves 12. Además, la función de esta noche será transmitida en vivo por streaming a través de la plataforma Recitales App. La entrada cuesta 580 pesos; además, por algunas devoluciones Tickantel puso a la venta un remanente para las actuaciones presenciales.

A continuación, el regreso de Contrafarsa en cinco momentos.

reencuentro

Presentación de "El tren de los sueños"

El tren de los sueños. Foto: Pata Torres.
El tren de los sueños. Foto: Pata Torres.

Apenas se abrió el telón de la sala, se escuchó una ovación ensordecedora del público. Era el reencuentro con la murga con la que varios crecieron. Algunos usaban tapabocas con el logo de Contrafarsa y otros revolearon sus banderas. "¡Vuelvan!" y "¡Vamo' la Contra!" fue lo primero que se escuchó gritar desde la platea, con separación de dos butacas de cada lado. 

Mientras tanto, en el escenario, la murga estaba en silencio. Todos reunidos en el centro, hasta que comenzó a sonar la campana y el silbato que marcaba el regreso de El Tren de los sueños luego de 20 años. "Retornar, retornar", repetía Edú "Pitufo" Lombardo con su guitarra bajo el brazo para marcar los tonos de cada una de las cuerdas.

Luego del "Vamo'" de Lombardo, Contrafarsa volvió a cantar la presentación de aquel memorable espectáculo del año 2000. "Retornar al tablado de barrio, misterio de esquina, / Caminar sobre una serpentina, eso es carnaval". Tras ese primer reencuentro, se escuchó otra enorme ovación desde cada rincón de la sala. 

estación 40

Luciano Supervielle reinventa a Contrafarsa

Luciano Supervielle en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.
Luciano Supervielle en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.

Tras el cuplé Hiperestación, cuyo mensaje tiene más vigencia que nunca luego de 20 años, la murga dejó el escenario por unos minutos. Entonces entró el pianista Luciano Supervielle y se encendió la pantalla gigante. A través de samples de la retirada del espectáculo Un barrio de película (2002), el músico de Bajofondo revitalizó el sonido de Contrafarsa en un interesante homenaje que incluyó loops, una batería electrónica y el acompañamiento de su teclado.

"El carnaval, videoclip, vendaval / Veloz serpentina, / Pasan los barrios, a bajar y a cantar, / Señor, ¿no me pinta? / Murga que vuelve en el tablado al renacer", decía el sample de la murga. Mientras tanto, por la pantalla iban pasando imágenes de actuaciones de Contrafarsa, entrevistas a sus protagonistas y unos cuantos recortes de prensa que celebran sus primeros premios. Fue un gran diálogo entre el presente y el pasado de una murga que celebra sus 40 años.

estación "la nada"

Un relato que duele hasta hoy

Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.
Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Estefanía Leal.

Si bien el cuplé "El presidente" fue estrenado en su espectáculo de 2003, Contrafarsa decidió agregarlo a El Tren de los sueños bajo el nombre de Estación La Nada. Y fue uno de los grandes aciertos del espectáculo. Lo que comienza con la pregunta de qué pasaría si un día el presidente se despierta y toda la población despareciese, se termina transformando en un crudo relato de un país que seguía sufriendo la crisis del 2002.

Con Marcel Keoroglian en el papel del entonces presidente Jorge Batlle, el cuplé presentó una clara y necesaria fotografía del dolor, la desesperación y la impotencia que trajo esa crisis. Dejó un nudo en la garganta. 

"las chusmetas"

El cuplé más celebrado de la noche

Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Pata Torres.
Contrafarsa en el Auditorio Nacional del Sodre. Foto: Pata Torres.

Tras repasar todo el espectáculo de El tren de los sueños —con Estación: La Nada y la intervención de Luciano Supervielle incluidos—, la segunda parte del regreso de Contrafarsa se centró en la visita de presentaciones, cuplés y despedidas históricas. Sin dudas, el cuplé que más risas despertó fue el de Las chusmetas, estrenado en 1998.

Traído al presente a través de una serie de celebradas ironías sobre la Ley de Urgente Consideración y "el helicóptero de Larry", comenzó con una interesante reflexión sobre cómo las redes sociales reemplazaron la tradición de las chusmas de barrio. Luego, con Alejandro Balbis como invitado, la murga revivió al hilarante "Clús de las chusmetas": "Hacemos guardia noctú, por detrás de la persiá / Pa' ver quién volvió borrá, pa' saber quién es cornú". 

"Locura de murga"

Un canto de amor a la murga 

Sobre el final del espectáculo de casi dos horas, Contrafarsa volvió al escenario para ofrecer un bis que resumió el amor por la murga. Con Mariana Ingold (teclados y coros), el exministro de Economía Álvaro García (que supo ser letrista del conjunto) y Matías González Balbi (batería), interpretaron una emotiva versión de "Locura de murga", su despedida del año 1993. "Murga no te apartes nunca, / Nunca de mi lado, / Murga no te bajes nunca, / Nunca del tablado, / Murga no te apartes nunca, / Nunca del presente", dice la letra. Fue el cierre ideal para un diálogo entre el pasado y el presente de una murga que sigue haciendo historia.

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