MÚSICA

Años de familia puestos en un mismo escenario

Los hermanos Estela y Daniel Magnone, juntos mañana.

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Daniel y Estela no habían hecho un show juntos. Foto: D. Borrelli

Unidos por la música y la sangre desde antes de tener uso de razón, Estela y Daniel no saben decir con exactitud qué los hizo armar recién ahora un espectáculo juntos. La motivación inicial probablemente haya sido una charla informal, en una de esas citas obligadas que la familia Magnone Ibarburu tiene cada domingo, y el desarrollo fue más una consecuencia natural.

Estela y Daniel Magnone, dos de varios hermanos de una familia musical al cien por ciento, compartieron siempre esta pasión común. Cantaron en coros, formaron proyectos que estuvieron activos en una misma época —ella fue parte de Travesía con Mariana Ingold y Mayra Hugo, que sería la madre de los hijos de Daniel; él estaba en monTRESvideo con Gustavo Martínez y Fernando Cabrera— y se cruzaban a menudo, pero nunca compartieron escenario directa e intencionalmente. Un día se daría.

Y ese día llegó en algún momento del año pasado, se repitió este verano y mañana tiene una nueva cita. A las 19:30 tocarán juntos en el Espacio Felisberto Hernández de la Sala Zitarrosa, acompañados del guitarrista Bernardo Aguerre y con un repertorio que incluye temas de ambos y de Jorge Galemire. Hay entradas en venta en Tickantel, a 300 pesos.

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Bajo el título Son años, los Magnone se encuentran en plena renovación: Estela con la edición de su buen disco Telón y la reedición de su primer disco solista, Mujer de sal junto a un hombre vuelto carbón a dúo con Jaime Roos; y Daniel también con la reedición de su elogiado Algunas variantes, y la vuelta al circuito después de muchos años de distancia.

"No me lo tenía muy planteado volver. Siempre el deseo anda en la vuelta, pero el empuje de mi hijo Mateo me fue llevando, y cuando se prenden un poquito los motores ya empiezan a funcionar", cuenta Daniel, "pero estoy con ganas y con la certeza de que, de un modo u otro, voy a seguir".

"Es que la vida sin música no existe", comenta Estela, que como Daniel (y como Alberto, el otro músico de la familia con una inclinación más jazzera) es hija de músicos y directores de coro, y parte clave de un momento también clave de la música popular uruguaya, aquel de originalidad y efervescencia creativa que cristalizó mucho de lo que hoy identifica el amplio cancionero uruguayo.

"Siempre sonó música en la casa, era el lenguaje de la familia y en los coros cantamos todos", comentan mientras recuerdan algunas postales de aquella infancia, que tuvo como base Arroyo Seco pero que los llevó de mudanza en mudanza. El disco El Moldava de Bedrich Smetana como banda sonora de la infancia, los conciertos de villancicos, los viajes a Bella Unión "cantando todo el tiempo", y sobre todo los coros, donde compartieron, se forjaron como cantantes y conocieron incluso a los integrantes de Travesía y MonTRESvideo: todo eso va apareciendo en la charla de los Magnone, que mañana traducirán todo en sus canciones, en un formato pequeño e íntimo que es el que más les agrada. "Porque a los estadios ya fuimos, y no volvemos más", bromean.

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Dos voces de la música popular.

"En la música popular yo empecé a cantar como solista en el que también fue el primer espectáculo de monTRESvideo, donde estaba Daniel. En 1981 armé Travesía y ahí ya empecé a hacer canciones mías, y digamos que Travesía y monTRESvideo se cruzaban en muchos sentidos", bromea Estela en referencia a cruces familiares y de pareja (su vínculo con Daniel, el de Daniel con Mayra Hugo y así). "En esa época nos cruzábamos todos con todos, porque lo que pasaba en los escenarios tenía que ver con lo que pasaba en el país, y todos tirábamos para el mismo lado".

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