MÚSICA

Dos amigos y un disco hecho para explorar

Pasado mañana The Last Shadow Puppets estrena su segundo disco.

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Foto: Difusión

Apesar de tener 30 y 29 años respectivamente, Miles Kane y Alex Turner son dos rockeros de la vieja escuela, de esos que llegan con resaca a las entrevistas y dicen lo que piensan, de los que componen por el mero placer de hacer música y sacan un disco cada ocho años, aparentemente ajenos al rédito económico de su trabajo. La banda de los dos músicos ingleses, The Last Shadow Puppets, estrena su esperado segundo álbum pasado mañana, a poco de haber comenzado su gira por América del Norte y Europa.

Titulado Everything youve come to expect, el disco llega en medio del hiato de la banda de Turner, los Arctic Monkeys —sacaron el brillante AM en 2013 y giraron hasta el año pasado— y en un descanso de la carrera de solista de Kane, que lanzó su segundo álbum, Dont Forget Who You Are, ese mismo año. Entonces da la sensación que los astros se alinearon y que el nuevo trabajo de The Last Shadow Puppets llega en el momento justo, por más de que la espera se haya vuelto larga.

Desde su debut con The age of the understatement, la banda de Turner se consolidó como una de las mejores de su generación con los discos Humbug, Suck it and see y AM, los tres cálidamente recibidos por la crítica. Kane, por otro lado, abandonó su banda The Rascals y cosechó una modesta pero fiel base de fanáticos para dejar de ser "el amigo de Alex" y ser casi tan protagonista como él.

Según declaran en varias entrevistas los dos jóvenes ingleses, el disco es el resultado de una gran amistad y de la sintonía musical entre ambos. Se sintieron como unas vacaciones", aseguró el cantante de los Arctic Monkeys en entrevista con NME, donde también confesó que fue un proceso divertido. Incluso contaron que comenzaban el día nadando en la playa de Malibú, para luego concentrarse en el proceso de composición.

Y, como en todo proyecto secundario, los músicos no le tuvieron miedo a experimentar, porque en parte esa es la gracia de tener una segunda banda, animarse a hacer cosas distintas. Así es que en Everything youve come to expect, se pueden encontrar canciones experimentales que no salieron tan bien como "Bad Habits", un tema ruidoso que termina por parecer una parodia, o genialidades como la que le da el nombre al álbum, una balada onírica, oscura y sorprendente.

Tampoco es una sorpresa que el sonido del segundo trabajo tenga poco que ver con el primero, The age of the understatement, pero eso no es necesariamente algo malo. El primero tenía varias reminiscencias del pop de la década de 1960, mientras que este segundo podría decirse que está más cerca del rock de 1970. Sin embargo hay cualidades que permanecen, como el don de Alex Turner para jugar con la musicalidad de las palabras a la hora de escribir las letras, algo que sin dudas ha perfeccionado con el tiempo.

En los ocho años que pasaron entre un disco y otro, Miles Kane y Alex Turner han pasado de ser dos muchachos con rostros aniñados a ser dos hombres hechos y derechos. La madurez no sólo se nota en su apariencia física sino en la calidad y profundidad de sus canciones —a juzgar por los singles que han sacado hasta el momento.

Tomando el nombre del disco ("Todo lo que llegaste a esperar", en español) es difícil saber qué esperar de estos dos músicos. Con los Arctic Monkeys, Alex Turner se ha dedicado a desafiar lo que se puede esperar de su banda y a hacer discos sorprendentemente innovadores. Kane, por su lado, también ha explorado su sonido pasando desde algo más naíf a un rock más despojado y sensual. Para los fanáticos del primer disco, Everything youve come to expect sea una decepción, aunque no debería serlo.

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