Entrevista

Algodón, la banda indie que quiere tener "el verdadero disco de vanguardia pop"

Paul Higgs y Seba Rodríguez hablan de Virtudes, uno de los mejores discos uruguayos de 2018

Algodón
Algodón. Foto: Difusión

Contando un material de colección, Algodón tiene más discos que años de vida. La banda indie que encabeza el cantante y guitarrista Paul Higgs, y que hoy completan Seba Rodríguez en bajo, Agustín Piña en guitarra y armónica, Pedro Duarte en teclado y coros, Gastón Vivas en batería y Leandro Aquistapace en guitarra y teclado, se ha caracterizado por grabar y editar material casi que sin respiro. Pero después del iniciático Algodón y de Eucalipto, Mariposas blancas & Los mágicos elementos de la suerte, Jazmínes y Algodón de colección, el grupo siente que Virtudes, lanzado en noviembre y elegido por El País y otros medios como uno de los mejores discos uruguayos de 2018, es un quiebre.

Por primera vez, Algodón logró encauzar una energía indomable, y amoldarla en 13 canciones seductoras, pegadizas y sólidas, donde el trabajo instrumental y vocal está bien resuelto y registrado en un sonido de mejor calidad que en oportunidades anteriores.

La banda, que trabaja con el sello argentino Queruza y que edita sus casetes en Chile, prepara para marzo una presentación a la altura de Virtudes, y luego pretende girar por Argentina y llevarle este disco a la mayor cantidad de gente. Antes, están los toques de verano: hoy en La Paloma, el 10 de enero en La Pedrera, el 14 en Manantiales y el 19 en Aguas Dulces.

De eso charlaron Paul Higgs y Seba Rodríguez con El País.

—A mediados de noviembre lanzaron Virtudes, el que definen como su disco “más importante”. ¿Por qué?

Paul Higgs:
Es el disco más importante porque reunimos más energía para lograrlo. Era el momento de hacer un disco de banda, algo que se da naturalmente cuando compartís la música entre varios. Y nosotros ya habíamos aprendido muchas cosas en estos cuatro años, porque tocamos en pila de bandas y grabamos pila de discos. Entonces, con todo eso, con la sinergia del grupo, y con un estudio muy pro que nos cayó del cielo, pudimos grabar este disco con calidad. En el pasado era más un experimento; ahora teníamos información de todos lados para lograr un material que compita, verdaderamente, en el mercado y con los discos que quedan en la memoria. Yo quiero que sonemos como el Piano Bar, y ahora tenemos un disco en otra liga.

—¿En qué estudio grabaron?

Seba Rodríguez:
Juan Branaa, un amigo nuestro, se había hecho un estudio hace poquito, se tuvo que ir de viaje, y nos dijo si se lo queríamos cuidar. Y nosotros habíamos terminado de producir todos los temas, habíamos estado todo un año ensayándolos, y no sabíamos bien dónde íbamos a grabar. Cayó eso y estuvimos tres semanas grabando todo.

—Y eso se tradujo en uno de los grandes cambios respecto a los trabajos anteriores: hay un sonido más limpio.

S. R.:
Claro, teníamos un estudio increíble con tremendos micrófonos, y todo el tiempo que quisiéramos. Afinábamos la batería para cada canción. Ahí grabamos todas las bases, y todos los adornos y las voces las grabamos en mi cuarto, como hacemos siempre.

—Paul, decías que este es un disco que puede competir, porque tiene una concreción que le faltaba a Algodón, una banda que tiene muchas virtudes, pero que es un poco un agujero negro.

P. H.:
Sí. Una vez estábamos en Castillos, y Nico Molina me dijo: “Paul, tú deberías concentrarte en hacer música con Algodón, por un tiempo. En grabar un gran disco. Porque haces todos esos discos, pero en ninguno has puesto todas las fichas”. Y eso reafirmó la idea de darle de lleno a este álbum de Algodón, porque al tener muchas bandas, la energía de Algodón se había dispersado. Grabar este disco nos ayudó a focalizarnos en trabajar la idea de la banda, del álbum y el vivo.

—Y en las canciones se nota. Están la psicodelia y la experimentación de Algodón, presentadas de una forma más amigable, para un público más amplio.

P. H.:
Exacto.

S. R.: Hay como grupos de temas en el disco. Algunos tienen tres años, otros que teníamos bien frescos, y otros que hicimos en el estudio. Por eso también llevó tiempo bajar todo a tierra.

—De afuera, parece que la fórmula de Algodón tiene que ver con tomar lo clásico y releerlo, en un punto romperlo.

P. H.:
Sí, supongo que tiene que ver con lo que escuchamos. Seba últimamente escucha música más moderna que yo, y ahí se mezclan la tecnología y el folclore de música setentera. Siempre me gustó ver lo que hacemos como The Band mezclado con Sui Generis, pero estamos acá, con una Mac o una máquina de ritmos. Es todo un entramado.

—Más que Sui Generis, para mí hay pila de Spinetta en el medio. Pero también tu modo de cantar hace pensar en Cerati.

P. H.:
Puede ser. Yo creo que es algo rioplatense. O sea, seguro escuché muchísimo el Artaud, pero Seba no ha escuchado casi nada a Spinetta, y otros de la banda tampoco. Creo que es algo que te da el Río de la Plata, más que una referencia.

—Y hay una vuelta medio jazzera en los arreglos, que está presente en la música popular rioplatense en general.

S. R.:
Algunos acordes, ¿no? Igual creo que el jazz se metió mucho en la música popular en los últimos años.

P. H.: Sí, y la aparición de Tame Impala empezó a mostrar una cosa que no se curtía tanto. Mac DeMarco también tiene una cosa medio jazzy en lo que hace, por nombrar otro referente actual.

—A la vez, el empaque de Algodón es superpop: todos sus discos son primavera, de una luminosidad que no tiene que ver con la música uruguaya.

P. H.:
Sí, no sé qué onda. Creo que tiene que ver con que yo hago los temas, y soy histriónico, y cuando sale el sol, me gusta imaginarme que Fito Páez agarra un lazo y hace que sea de mañana. Y a todos nos gustaba Nickelodeon, esas cosas noventeras buena onda, y en algún punto intermedio de todo eso nos encontramos y nos equilibramos, y se logra eso pop y amigable. Me gusta pensar que la banda es un canal para dejar un mensaje positivo, y conmovedor, claro. Algodón suena a esa cosa medio primaveral.

"Me gusta pensar que la banda es un canal para dejar un mensaje positivo, y conmovedor, claro"

Paul HiggsMúsico

—Esa característica y la sensualidad de las melodías, ¿les han costado algo? ¿Hay público del rock uruguayo que ve en Algodón a una banda careta?

S. R.:
Sí, re. Seguro. Pero nunca nos importó tanto; si no, lo hubiéramos dejado de hacer hace años.

P. H.: No sé si careta, pero hay algo muy poco glamoroso en la música montevideana, y nosotros tenemos algo glamoroso. Le ha pasado a otros; le pasó a (Claudio) Taddei sacando Cebras, nácar y rubí, que debe ser la cosa más glamorosa que existe, o a El Príncipe.

—¿Qué quieren, o más bien, qué esperan lograr con Virtudes?

P. H.:
Verdaderamente llevar a Algodón a algo... (Piensa) ¿Mainstream es la palabra? ¿Está asociado con algo negativo?

—Carga ciertos prejuicios.

P. H.:
No sé si mainstream, pero queremos que sea el verdadero disco de vanguardia pop. Queremos lo escuche pila de gente, cada vez más; es obvio.

S. R.: Y tocar mucho.

P. H.: Sin tener otro disco grabado. Ahora vamos a dedicarle el tiempo que toda esta carga emotiva y musical merece. Ahora el álbum está ahí, con dos alas, volando, y vamos a atar nuestro barquito, y vamos a navegar con Virtudes llevándonos a donde nos lleve.

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