CRÍTICA

Los adjetivos a veces no alcanzan

Crítica del concierto de la orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi realizado en el Teatro Solís

orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi
La orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi se presentó en el Teatro Solís. Foto: Difusión

El tercer concierto del Centro Cultural de Música fue de la orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi conducidos por el violoncellista Dmitry Yablonsky. Iniciaron la velada con la interpretación del Concierto para violoncello y orquesta en do menor del francés Henri-Gustave Casadesus, el cual tuvo como solista al propio director. Lo de Yablonsky fue notable, su espléndida musicalidad se traduce en un especial vigor comunicativo, logrando extraer del instrumento un sonido cantante, de potente expresividad, especialmente en los pasajes lentos.

Luego se escucharon: el Adagio y fuga en do menor de Mozart y la Sinfonía para cuerdas nº 10 en si menor de Mendelssohn. Yablonsky en la primera destacó la flexibilidad en los matices mientras que en la segunda la llevó a un plano de depurada y justa interpretación, sin caer en ningún momento en el romanticismo edulcorado que muchos directores suelen incurrir.

ficha
orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi
Orquesta de cuerdas Kiev Virtuosi
Director y violoncellistaDmitry Yablonsky
SolistaHaik Kazazyan (violín)
DóndeTeatro Solís

Tercer programa de la temporada del Centro Cultural de Música.
Programa: Obras de Henri-Gustave Casadesus, Wolfgang Amadeus Mozart, Felix Mendelssohn, Alexey Shor y Edvard Grieg.
Cuándo: 4 de junio.

En la segunda parte se interpretó en primera audición para nuestro país Seascapes del ruso Alexey Shor (1970). Esta pieza concertante fue originalmente compuesta para viola y orquesta de cuerdas en 2014. A pedido de varios violinistas el autor la adaptó para violín. Es una obra totalmente tonal y sumamente descriptiva. Sirvió para que el violinista mostrara su excelente calidad de sonido, pureza en su afinación y un bello acento cantante. Dichas cualidades le permitieron traducir perfectamente todas las intenciones expresivas que marca el compositor. Su fina sensibilidad fue percibida rápidamente por el público que recibió como premio a sus aplausos, la "Bourrée en Si menor" de la Partita N°1 de Bach.

Finalizó el concierto con una magnífica versión de la bellísima Suite Holberg de Edvard Grieg. Los músicos de Kiev Virtuosi vibran al unísono, respiran juntos, se deleitan y deleitan a los oyentes haciendo música con el alma.

El público no se cansaba de aplaudirlos y ofrecieron dos bises: “Fiddle Faddle” del compositor estadounidense Leroy Anderson que tuvo la particularidad de que los ejecutantes además entonaran y “El vuelo del moscardón” de Rimsky Korsakov donde Yablonsky dejó la dirección y la orquesta tocó sola. No existen adjetivos que alcancen para describir la maravillosa velada que tuvimos el privilegio de presenciar.

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