OBITUARIO

Adiós al Divo de Juárez, artista prolífico y querido

Juan Gabriel fue una figura clave de la cultura mexicana.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Premiado: fue uno de los cantantes más premiados de su país. Foto: Reuters

Para nosotros, que solemos idolatrar músicos que de porte bastante más adusto (con la excepción de Ruben Rada) la extravagancia de Juan Gabriel —nacido como Alberto Aguilera Valadez— puede resultarnos un tanto extraña.

Tal vez por eso, más allá de algunos esporádicos comentarios en redes sociales, la muerte del cantante y compositor fue recibida con cierta tibieza acá. A diferencia, claro está, de las reacciones de congoja de sus compatriotas y también de muchos en varios países de América Latina, donde era un ídolo. Pero no solo ahí. Con los millones de mexicanos y otros latinoamericanos que emigraron hacia Estados Unidos, también ahí tenía un gran público. Tanto que hasta el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se pronunció oficialmente.

Con todo, acá también gustaba, aunque muchas veces no siguiésemos su trayectoria con el mismo ahínco que en los casos de Luis Miguel o Ricky Martin. Varias telenovelas mexicanas que vimos en la televisión local venían con canciones de Juan Gabriel, como Abrázamemuyfuerte y Tesigoamando.

Además, en una época la co-conductora de El show de Cacho Bochinche, Laura Martínez, interpretaba una versión del éxito del mexicano "El noa noa", de la película homónima. Y Maná tuvo uno de sus mayores éxitos con una versión de uno de sus composiciones: "Se me olvidó otra vez", que acá se escuchó casi hasta el hartazgo.

Juan Gabriel se presentaba como una mezcla de lo típicamente mexicano con un despliegue de gestos, ropas y peinados que a veces hacía pensar en un Liberace de más bajo perfil, por ejemplo.

Con 66 años de edad falleció de un infarto fulminante el domingo. Y su súbita muerte dejó a muchos de sus seguidores estupefactos, porque era un músico que seguía muy activo. Dos días antes, había dado un concierto en Los Angeles. Y su más reciente disco —Vestido de etiqueta— había sido editado este mismo año. El año pasado, además, editó dos discos: Los dúo y Los dúo. Vol. 2. En esos discos, Juan Gabriel recibía a muchas figuras que, reverenciándolo, iban hasta él para cantar. Así, gente como Marco Antonio Solís, Vicente Fernández, Isabel Pantoja, Marc Anthony y muchos otros se acercaban para grabar con él. En el clip de "Te recuerdo dulcemente", se ve a un Andrés Calamaro que parece auténticamente emocionado por cantar junto al mexicano, a quien llama por su nombre de bautismo.

Había arrancado en 1971 con una canción cuyo título solo puede ser de alguien que recién comienza a transitar por la música popular: "No tengo dinero".

La canción, un pop típico de la televisión de esa década (a veces, recuerda a una canción del Club Del Clan o Roberto Carlos), venía con un video donde a Gabriel se lo veía con un estilo sobrio en comparación con los brillos y fulgores que vendrían más tarde.

Pero ya ahí se escuchaba que se trataba de un autor e intérprete con olfato para las melodías pegadizas y letras fáciles de recordar, además de que éstas visitaban lugares comunes, conocidos por muchos.

Lo que vino luego fue mucho más exitoso, y Juan Gabriel fue diversificando su garganta para encarar todo tipo de repertorios y estilos, creciendo además como cantante. Basta oírlo en "No tengo dinero" y compararlo con su grabación en vivo de "Se me olvidó otra vez" (1990) para percatarse de la potencia y el color de su garganta.

Fue prolífico, conocido y querido. Mucho más no se puede pedir para un cantante y compositor de música popular.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados