Columna farandulera

El mundo se volvió un lugar mejor

Se casó el soltero más codiciado del Río de la Plata, Matías Alé y Antonia Ríos reflexiona sobre el acontecimiento.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los recién casados. Foto. Twitter.

¿O me van a decir que nunca soñaron con ver a Matías Alé felizmente casado y sentando cabeza? Eso pasó ayer, y hoy el mundo es un lugar un poquito mejor donde vivir. Lo habrán notado desde que se levantaron.

Ayer el exnovio de Graciela Alfano, de Silvina Escudero, Floppy Tesouro y Sabrina Ravelli (puede que se nos escapen algunas damiselas) dejó de ser el George Clooney del Río de la Plata. Perdió el título de soltero más codiciado porque, atención señoras y señores, contrajo matrimonio. Pongámoslo así, bien gráfico: Matías Alé fue al Registro Civil y se casó con María la del Barrio... No, perdón, con María del Mar Cuello Molar.

El galán y su novia llegaron ayer de tarde con amplias sonrisas hasta el lugar, que obviamente estaba lleno de cámaras y periodistas insistentes. Entraron a la oficina, se presentaron ante el juez y firmaron la libreta que los convierte ante la ley en marido y mujer.

“Estamos muy felices. Esta libreta tira fuego. Es mi mujer, me encanta decir esto. Tenemos la libreta roja, que es mucha pasión”, dijo Alé cuando salió del Registro. Ella, emocionada y escotada, habló poco y le dejó el protagonismo, como buena novia de mediático debe hacer.

Buena esposa, perdón, no me acostumbro todavía a esta nueva situación del muchachón.

Y si pensaron que las buenas noticias terminaban por acá, en este feliz enlace que ojalá dure para toda la vida (así Alé no sigue rompiendo corazones a troche y moche, que ya buena colección tiene). ¿A qué no adivinan dónde va a ser la luna de miel?

¡En Punta del Este! En un mismo mes, la playa más visitada de Uruguay se engalanará con las visitas de Katy Perry y Matías Alé, separados por un breve período de tiempo.

¡Privilegiadas esas arenas que son pisadas por esos pies! Y suerte que Alé y Perry no van a coincidir. De lo contrario, él la hubiera querido conquistar y el flamante matrimonio podría batir el récord mundial de brevedad.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)