Ruperto Long

“Son importantes todas las voces”

Charla con Ruperto Long por el lanzamiento de su nueva novela: La mujer que volvió del abismo

Ruperto Long
Ruperto Long habló sobre su nueva novela. Un policial atrapante sobre el tráfico de personas en la región. Foto: Darwin Borrelli

Después de la exitosa y premiada La niña que miraba los trenes partir, Ruperto Long editó una nueva novela, La mujer que volvió del abismo (Aguilar, 590 pesos). Un policial polifónico en el que se retrata una realidad tan cruda como verdadera, la trata de personas en la región.

—Una historia polifónica con tres personajes es un recurso que utilizó en su anterior novela, ¿qué tiene de atractivo?

—Que los personajes le hablan al lector en primera persona, le cuentan lo que sienten. Es un método de escribir trabajoso porque uno tiene que ponerse en la piel de 30 personas distintas y encontrarles la voz. Lo atractivo es la proximidad y los diversos registros. Eso le da más vida, y para mí es muy vivo ese tipo de narración.

—Es una manera de contar la historia que me hizo recordar a aquel “espejo roto de la memoria” que decía García Márquez en Crónica de una muerte anunciada.

—Es verdad y hay varios casos más como La pista de hielo de Roberto Bolaño, ese es otro referente, sin hablar de los más históricos como En el punto de mira de Arthur Miller. Uno va armando los trozos, como quien arma un rompecabezas. Por eso son importantes todas las voces, para buscar la verosimilitud de la historia.

—¿Por qué se incluye como un personaje más?

—Es una guiñada nada más que tiene que ver con quien hace la narración y toma los testimonios es un periodista de apellido Maggi. Es un guiño a un gran amigo que me alentó mucho. Entonces cuando uno evoca ese período, que coincide con mi época de adolescencia, me pareció que era simpático dar un brevísimo testimonio sobre esos tiempos. Es un pasaje a lo Hitchcock que pasa un segundo por la cámara.

—¿Cómo fue el proceso para escribir una novela sobre la trata de personas?

—Uno va evolucionando en la medida que va madurando la historia. Esta historia original apuntaba más a descubrir esa realidad que uno no la encuentra de primera mano. En determinado momento me doy cuenta que el verdadero nudo de este tipo de situaciones es si se rescata o no a una persona en una situación así. Me di cuenta que el proceso policial es muy determinante.

—Los héroes aquí son personas comunes en esta historia.

—Debería de haber un superdetective o escritor que venga y resuelva todo. Para mí y por más que me guste leer otro tipo de novelas, los héroes son esas personas anónimas. Es una asociación de heroínas y héroes que se unen: una jueza, una fiscal y algunos policías. Es una policial en el sentido del procedimiento y se apega más a la realidad que algunos libros basados en superpersonajes que parecen estar por encima de la realidad.

—La novela tiene un comienzo tramposo ya que comienza en la introducción. Parecen ser recortes de un periodista que intenta escribir un libro.

—Eso es lo que quería transmitir, para que la introducción no sea algo general, que introduzca al lector en la historia.

—¿Por eso se incluyen recortes y fotos dentro de la novela?

—Cuando hicimos La niña que miraba los trenes partir se generó un debate con la editorial por ser una novela con fotos. Acá y como tenemos tantas fotos, las incluimos estilo álbum. No hay pie de fotos ni carteles, uno tiene que ir leyendo y aparecen las fotos, como en esa búsqueda. Esas fotos y diarios acompañan y complementan un poco los testimonios y la veracidad de los mismos.

Ficha
Portada del libro La mujer que volvió del abismo
La mujer que volvió del abismo
EditorialAguilar
Páginas399
Precio590 pesos.

 

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