ENTREVISTA

Soledad Gago habla de los desafíos y las enseñanzas tras "Uruguayas rebeldes"

La periodista y escritora lanzó la segunda entrega de estos libros que recopilan perfiles de mujeres que son parte clave de la historia nacional

Soledad Gago. Foto: Estefanía Leal
Soledad Gago. Foto: Estefanía Leal

La primera en votar en la historia de Sudamérica. La primera golfista profesional también de Sudamérica, y la única del continente en ganar el Abierto de Estados Unidos. La que por un día fue la mejor nadadora del mundo. Y hay más. La primera arquitecta de este país. La primera vicepresidenta. La primera modelo trans.

¿Qué tienen en común Rita Ribeira, Fay Crocker, Ana María Norbis, Julia Guarino, Lucía Topolansky y Morena Ferreira? Que son uruguayas, que son rebeldes y que ahora viven, ellas y otras 39 más, todas juntas, en Uruguayas rebeldes 2, el nuevo libro de la escritora y periodista Soledad Gago.

Es la continuidad de un camino que inició el año pasado, con el primer Uruguayas rebeldes que, como este, reunía 45 perfiles ilustrados y sensibles de mujeres que cambiaron la historia aún cuando no tienen el protagónico en el relato oficial. Es la continuidad de un camino de descubrimiento, de reconstrucción, de aprendizaje.

“Con el primer libro no esperaba mucho lo que iba a pasar. Siempre escribo de forma consciente, pero no estoy acostumbrada a que me escriba una madre para decirme que su niña de nueve años me está leyendo y está copada”, cuenta Gago en esta charla. “Eso me puso, o yo me puse, una presión extra. Además, en la primera parte era más buscarle la vuelta a historias conocidas, y en este segundo libro sentía que estaba presentándole a los lectores la historia de mujeres que seguro no conocían. Eso también me puso presión”.

Entre uno y otro libro pasaron un año, una pandemia y algunas reflexiones que marcaron diferencias claras entre los dos tomos de Uruguayas...

Una tiene que ver, justo, con que el grueso de las protagonistas de esta nueva entrega son menos conocidas ante el gran público que las anteriores entre las que estaban, por ejemplo, Guyunusa, Juana de Ibarbourou, Luisa Cuesta, Ida Vitale, Ida Holz o Natalia Oreiro.

Uruguayas rebeldes, el libro de Soledad Gago
Uruguayas rebeldes, el primer tomo

La otra diferencia es de forma: Gago admite que hizo un énfasis mucho mayor en el desarrollo de cada una de las historias, en cómo encontrarles sus movimientos propios con el contenido como base, posiblemente bajo el influjo de un taller que hizo con Leila Guerriero, escritora argentina y faro del periodismo narrativo de habla hispana.

La última gran diferencia, quizás la menos consciente o explícita, es la del carácter político que atraviesa buena parte de estos textos. No partidario: político, porque el espíritu de lucha se abre paso en estas 100 páginas con una hondura mucho mayor que en las de 2020.

En ese sentido, Gago entiende que “el concepto de rebeldía que manejé en el primero y en el segundo se modificó. Yo creía que rebeldía era como: alguien que tuvo un deseo, fue, lo logró y con eso cambió el camino para las que venimos por atrás. En este me di cuenta que también se trataba de tener vocación, las ganas de cambiar algo, y que en el intento ya estaban logrando el cambio, más allá de alcanzar o no la meta. Le di más importancia al proceso de esa búsqueda que al fin mismo”.

segunda parte

Los cambios, los conceptos

Una vez, a Soledad Gago le escribieron para preguntarle por qué había incluido a la boxeadora Cris Namús en el primer Uruguayas rebeldes, si en verdad no había tenido grandes logros deportivos. Ahí Soledad pensó en el fin y entendió que el mérito de Namús iba por otro lado: fue ella la que, golpeando puertas hasta el cansancio, hizo que el boxeo femenino en Uruguay fuera un hecho, una realidad.

Por eso en este Uruguayas rebeldes 2 está Rita Ribeira, aunque casi no se sepa nada de su vida: porque en 1927 votó en un plebiscito del interior y fue la primera mujer que efectuó ese acto tan significativo y tan democrático en todo un continente. Por eso está Blanca Luz Brum: porque fue comunista y terminó apoyando la dictadura de Augusto Pinochet y, en el medio de esas contradicciones, hizo valer siempre su libertad. Por eso está Elena Quinteros, desaparecida; por eso está la fiscal Darviña Viera, a cargo del caso Operación Océano sobre explotación sexual de menores.

Porque con sus acciones hicieron cambios, y con esos cambios modifican la historia.

Uruguayas Rebeldes 2
Uruguayas Rebeldes 2

Para la autora, que escribe para la revista Domingo de El País y que antes editó Relatos del 900, un libro para público “adulto” sobre personas, familias y lugares que marcaron toda una época en Montevideo, la transición hacia una obra en teoría apuntada a niñas y adolescentes (Montena es un sello juvenil) tuvo sus bemoles.

“Con el primer libro intenté escribir de manera accesible y sencilla, pero pensando que lo podía leer cualquier persona. El clic fue cuando empezaron a llegarme videos, fotos de niñas leyendo mi libro o de madres que les leían a sus hijas. Ahí supe que esta segunda parte tenía que escribirla consciente desde la forma y el contenido, porque en cierta forma está ‘educando’ a niñas y futuras mujeres. Entonces si tengo ese ‘poder’, voy a usarlo absolutamente a conciencia y dando lo mejor de mí para eso”, dice.

—¿Cuál es, más allá de lo evidente, la mayor enseñanza personal que te queda de Uruguayas rebeldes?

—La mayor enseñanza es que escribir estos libros también es una rebeldía. Y siento que no sé si estas historias hubiesen salido a la luz todas juntas, como un producto, si no fuese por estos libros. En ese sentido, lo entendí como un aporte zarpado porque había algunas que ni siquiera yo las conocía y te preguntás: ¿por qué conocemos a tantos hombres héroes y no conocemos a tantas mujeres heroínas? Eso fue un pire, porque nunca me lo había cuestionado, o muy de costado. Porque la historia también la han construido estas 90 mujeres, no ha sido solo lo que hemos estudiado en educación formal. Y no digo que yo esté iniciando un cambio con estos libros, pero sí siento que ojalá sienten un precedente de algún tipo de cambio. Porque si queremos que algo cambie en este mundo medio jodido que tenemos, tenemos que empezar a entender para atrás de dónde venimos y cómo hemos transitado. Y la verdad es que hemos transitado desde la desigualdad absoluta. Las mujeres siempre estuvimos en segundo plano y no es un discurso político: es lo que fue.

presentaciones

Paysandú y una emotiva experiencia

El plan de presentaciones de Uruguayas rebeldes 2 se vio interrumpido por la pandemia. Soledad Gago tuvo que suspender varias actividades, pero espera que más allá de lo que pueda concretarse, “el libro pueda seguir creciendo solo”. Proyecta, además, una tercera entrega que será el cierre de este recorrido. Sin embargo, Gago sí pudo vivir una emotiva experiencia en el Teatro Florencio Sánchez de Paysandú. En 2020, una profesora de danza le hizo saber que con sus alumnas habían montado un espectáculo basado en Uruguayas rebeldes, y eso generó un ida y vuelta que este mes tuvo su concreción. Gago fue, presentó sus libros y luego presenció la puesta en escena basada en sus textos. “Vi la primera escena y empecé a llorar. Nunca me imaginé que alguien fuese a bailar mi libro, y fue hermoso”.

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