ENTREVISTA

La premiada escritora Viviana Rivero: “La española es una guerra muy atractiva”

La argentina nacida en Córdoba publicó "El alma de las flores", que se ambienta en la Guerra Civil Española y fue premiada en el Premio Planeta

Viviana Rivero. Foto: Difusión
Viviana Rivero ambienta su nueva y premiada novela en España. Foto: Difusión

La escritora cordobesa, Viviana Rivero publicó su nueva novela, El alma de las flores (Ed. Planeta, 920 pesos) que obtuvo el tercer puesto del Premio Planeta 2019. Es una historia dividida en dos tiempos: el presente se centra en Rafael Becerra, un argentino que viaja a España para buscar nuevos sueños; en el pasado es la historia de María, quien se enamora de los gemelos Díaz Montero con la Guerra Civil de fondo.

—¿Cómo fue recibir esta distinción del Premio Planeta?

—Fue una gran alegría porque siempre dicen que este es un premio que entregan los españoles para los españoles. Hasta mi agente literario me dijo que no participe porque no valía la pena, así que uno participa casi que distraídamente, y fue una alegría que me avisaran, me mandaran el pasaje, y ahora estoy entusiasmada. Es un aliciente para los que escribimos del otro lado del océano.

—¿Cuánto tiempo le llevó escribir El alma de las flores?

—Dos años. Mientras estaba escribiendo mi otro libro, que era de relatos, estaba investigando para este, porque tiene una investigación fuerte que tenía que ser detallista porque habla de la historia española y tenía que presentarlo para ese concurso, así que tenía que estar bien preparada.

Viviana Rivero. Foto: Difusión
Viviana Rivero: "la guerra me permite someter a mis personajes a situaciones límite". Foto: Difusión

—Es otro libro sobre la Guerra Civil Española, ¿qué la inspiró para escribir esta novela?

—Tengo dos libros sobre la Segunda Guerra Mundial, y la guerra me permite someter a mis personajes a situaciones límite. La gente que vive en una guerra está dispuesta a hacer cosas que no haría en una vida normal. Es como que la guerra le permite al escritor tener personajes apasionados, porque viven cada día como si fuera el último, y hacen lo que sus corazones dictan, más allá de lo que les toca vivir. Es muy atractivo, por eso se le llama a la Guerra Civil Española la última guerra romántica de la humanidad, donde se peleaba por ideales y gente de todo el mundo fue para ayudar. También los intelectuales estaban inmersos y venían de Francia y Argentina para luchar en la guerra. La española es una guerra muy atractiva en ese sentido.

—Es una guerra que todavía tiene marcadas secuelas en la sociedad.

-Todavía están las aguas divididas. Cuando recopilo material, no solo leo libros; también veo documentales, películas y entrevisto gente, y todos tienen su postura muy marcada al respecto. Me llama la atención entre la gente que entrevistaba, que también estaban los que se habían venido huyendo, como mi personaje que se escapa. Se tenían que escapar porque no los dejaban irse en ninguno de los dos bandos, y se escapaban en barcos sin permiso, de polizón. Entre la gente que entrevisté en América, a ellos no les gusta hablar de lo que pasó en la guerra, como que quieren olvidarlo. Hablan sobre su vida en América, pero no quieren hablar de la guerra. Esa gente perdió el sentido de esa lucha, no mantiene un bando.

Viviana Rivero. Foto: Difusión
Viviana Rivero. Foto: Difusión

—Prefieren olvidarla, que es un poco lo que le pasó al personaje de María, la abuela de Rafael, que escapó a Argentina.

—Sí, no querían hablar. Esa es una faceta de la personalidad de María que la tomé porque es lo que vi en algunos ancianos que viven en Córdoba. Ellos tenían esa característica. Es más, entrevisté a un matrimonio que son los abuelos de una amiga de mi hija que vinieron durante la guerra. Ella no había sufrido mucho, sí el marido había pasado cosas feas El marido no estaba muy lúcido así que quería que ella me cuente. Ella me dijo que no sabe tanto porque cuando vinieron, no quisieron hablar nunca más de eso. Él no habló más de eso con ella.

—La novela empieza con Rafael hablando en primera persona de su vida hasta ese momento y diciendo los motivos para emigrar. ¿Siempre decidió empezar con la presentación de Rafael?

—Sí, el libro comienza cuando Rafael está arriba del avión mirando su tierra, y está con esa crisis existencial que pasamos todos los seres humanos. Él dice: “he hecho algo terrible” y está llorando, pero querría gritar, tirarse al piso, porque tiene que dejar su tierra. Todo le ha ido mal en la vida, su restaurante cerró, el sueño de una familia se terminó. Creo que esas son las crisis existenciales que tenemos todos y cuando se desintegra el sueño de la familia perfecta o el trabajo, hasta que encontrás nuevos sueños, es un momento terrible para un alma humana. Él sobrevivió a los sueños que se le murieron y todavía no tiene nuevos, y esa es una situación que pasa y que es cuando tocás fondo. O te quedás tirado en el piso o seguís adelante y tratás de empezar a soñar y buscar nuevos horizontes. Por eso ese inicio; quería que el lector entendiera el estado de desasosiego del protagonista.

Viviana Rivero. Foto: Difusión
Viviana Rivero. Foto: Difusión

—En paralelo también cuenta la historia de María y los gemelos Díaz Montero.

—Voy contando un capítulo y un capítulo. Uno transcurre en 1936 y es la historia de María, esa chica rubia de ojos claros muy frágil pero que con el correr del libro se va a ir transformando en una mujer fuerte, cuando su mundo se pone patas para arriba con la Guerra Civil, y ella que no tiene padres y tiene un hermanito y se encuentra que no hay comida y que los hombres la acosan. Y cuento su vida y su historia de amor.

—Ahí aparece Encarnación, que tiene el puesto de flores y es la madre de los gemelos.

—Ella es la madre de estos gemelos que tienen ideas opuestas, y ella siente cómo su jardín, su crecimiento y floración se mueven al compás de lo que pasa en el enfrentamiento en su país y su familia. Es un reflejo de la división que ya hay en la sociedad española. Y también voy contando cómo María planea escapar para llegar a Argentina y encontrar su destino.

Portada del libro "El alma de las flores" de Viviana Rivero. Foto: Difusión
Portada del libro "El alma de las flores" de Viviana Rivero. Foto: Difusión

—En el presente es la historia de Rafael y su viaje a España buscando sus raíces.

—Rafael es un hombre de 36 años, músico bohemio que pone un restaurante que termina quebrando, y su mujer lo deja. Así, para buscar nuevas oportunidades, se va a España, la tierra de su abuela, quien nunca ha querido hablar pero que les dijo que cuando vayan a Madrid tienen que pasar por la jamonera La Bellota, porque ahí está parte de su historia familiar. Así que Rafael va, pide trabajo allí y va a empezar a desentrañar su historia, de la mano de una chica española que es la hija de los dueños. Juntos van a descubrir no solo la historia de María, también la de su propia identidad.

—Nuevamente cuenta la situación histórica de la mujer.

—Sí, la parte histórica es María, una chica típica de la época, porque si piensas en una chica de 18 años de hoy, no sé si estaría preparada para enfrentar todo lo que vivió ella en 1936. Hoy son adolescentes y en esa época estaban listas para casarse con el que fuera que le diera de comer. Por otro lado, Rafael también sería un personaje impensado para la época antigua, porque en 2015 es un hombre sensible; cada personaje tiene el tinte de la época que le toca. Rafael no podría ser así en 1936, cuando se valoraban otras cualidades en un hombre.

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