Entrevista

Pedro Mairal: "Todo narrador debería pasar por algún lugar del periodismo"

El escritor argentino que tiene nuevo libro, Maniobras de evasión, conversó con El País

Pedro Mairal
Pedro Mairal. Foto: Xavier Martín

Tal vez el término best seller suene un poco fuerte, pero su última novela, La Uruguaya, lo fue de alguna manera: fue el libro argentino de 2016 y la confirmación definitiva de que Pedro Mairal, que hace 20 años ganó el Premio Clarín de Novela con Una noche con Sabrina Love, es un escritor al que hay que atender.

Pero más que regodease en lo que la crítica literaria dice de él, a Mairal le interesa seguir moviéndose y por eso, con un currículum que lo pasea por la televisión, la poesía, el periodismo y los blogs, ahora está haciendo canciones, pensando en la adaptación al cine de La Uruguaya y promocionando Maniobras de evasión. Y de todo eso habló con El País.

—¿Cómo va la adaptación al cine de La Uruguaya?

—El guion está en preparación, lo estoy haciendo con Hernán Casciari y con Christian Basilis. Está Diego Peretti metido, probablemente codirigiendo, con Javier Beltramino. Y a Drexler le gustó mucho el libro y quiere hacer una canción del final, de lo que sería el último capítulo. Quieren grabar después del invierno.

—¿Los actores ya están elegidos?


—Todavía no. Pero surge que la actriz tiene que ser uruguaya; si no se van a sentir muy estafados todos los uruguayos (se ríe). El acento uruguayo no es muy marcado, pero si lo hacen mal se nota. Vamos a ver; los tiempos del cine son lentos, pero está encaminado.

—¿Te sorprendió lo que pasó con La Uruguaya?

—Totalmente. Escribí eso pensando a ver si lo aceptaba la editorial (se ríe). Yo nunca sé lo que estoy escribiendo ni las repercusiones que va a tener, siempre me sorprende. Yo escribo cada libro lo mejor que puedo, tratando de respetar lo que el libro es. Tenés que tener confianza en que el libro es eso, y respetar lo que la historia pide. Después, las consecuencias no las mido mucho. Y me sorprende porque se está leyendo mucho en Argentina, Uruguay, España; se está traduciendo al italiano, al francés... Tiene algo que lo hace muy viajero.

—¿Te preocupa, pensando en esto o en lo que fue en su momento Una noche con Sabrina Love, que se piense en un “fenómeno Mairal”?

—No. Es tan poca la bola que en general se le da a la literatura, que ser fenómeno siempre es bienvenido. Además, Sabrina Love fue hace 20 años; tampoco es que pego uno de esos libros cada año. Pero esos dos tienen algo que los hace saltar por fuera del cerco de lo literario, y los lee gente que por ahí no lee libros. Hay mucho boca a boca que trasciende lo cultural, pero eso no se puede fabricar.

"Es tan poca la bola que en general se le da a la literatura, que ser fenómeno siempre es bienvenido"

Pedro MairalEscritor

—En Maniobras de evasión, tu nuevo libro, aparece la primera idea de Sabrina Love. ¿Cuál fue la primera idea de La Uruguaya?

—Yo estaba viniendo a Uruguay, iba a hacer unos talleres y vine a hacer unos trabajos de campo, y en esos viajes empecé a tomar muchas notas, y me empezó a dar ganas de escribir. Lo pegué con la experiencia de Valizas, en enero de 2013, y se me empezó a armar un mundo, un espacio sobre todo, y me pareció posible que sucediera en un día, una novela de un argentino que cruza a Uruguay. Los detallecitos me fascinaban; por ejemplo, los mozos en Buenos Aires te dicen “jefe”, y en Uruguay te dicen “patrón”. Esas cosas.

—Supongo que los procesos serán diferentes: construirás un mundo para los personajes, y también personajes para un mundo.

—Sí. Lo que me gustaba de Montevideo es que es una ciudad que no está tan saturada de referencias emocionales personales; en Buenos Aires me cuesta escribir. Montevideo es, de alguna manera, una ciudad nueva, y puedo mirarla con más ingenuidad.

—Y armaste tu Montevideo.

—Exacto, es la Montevideo de Lucas, que como él dice, está hecha de referencias literarias, de canciones.

—De paso, estás trabajando canciones propias. ¿Es un formato nuevo para vos el de la canción, o ya lo habías experimentado?

—Soy como un músico amateur pero full time. Yo tocaba la guitarra, empecé a agarrar el ukelele, y empecé a escribir canciones y a ponerle música a algunas letras. Todavía no sé bien qué van a ser esas canciones, pero estamos tocando con amigos, y en algún momento nos vamos a animar a tocar en público. Pero es lento.

—La música en tu proceso creativo, ¿qué lugar tiene?

—No puedo escuchar música mientras escribo, pero en La Uruguaya hay más alusiones musicales que literarias. Ahora fui a escuchar al Cuarteto de Nos en el Konex, con mi hijo, y me sorprendió escuchar a los veinteañeros coreando poemas, porque las letras del Cuarteto tienen muchísimo de poema. Y ver a esos chicos coreando, es lo mejor que le puede pasar a un poeta. Porque la literatura en general está muy enfrascada en un tupper de lo culturoso, y para mí hay que sacarla para afuera. Cruzar los géneros, con el cine o la música, me parece indispensable para que la literatura siga teniendo una chispita de vida.

—En tu literatura, la de Mariana Enríquez o Leonardo Oyola, pensando más o menos en una generación, se cruzan mucho la música y el cine.

—Por suerte. Porque la literatura no es una cosa pura, no hay nada puro en ninguna de las artes. Todo es mezcla, y es donde salen las cosas interesantes. En la música se ve muy claro, cómo confluyen dos estilos y nace una tercera cosa. Yo trato siempre de estar cruzando las cosas, que si no me aburro.

—¿Y dónde encontraste el desafío de Maniobras de evasión?

—Era un libro que estaba tratando de armar hace unos años, y no terminaba de verlo. Ahí aparece Leila Guerriero, y ella fue la que vio el libro. Le pasé los textos y empezó a sacar con un hacha, cosa que yo no podía hacer porque había textos que era como cortarme una mano. Después me dijo que tenía que escribir algunas cosas, y fue como completar baches en esta especie de autobiografía no autorizada.

—Cuando viste el trabajo final de Guerriero, ¿qué te sorprendió de vos?

—Fue como que alguien te haga el dibujo de una constelación (se ríe). A mí me da un poco de pudor el libro, me expongo mucho y por momentos quedo bastante idiota, pero creo que es ahí donde los libros ganan, donde uno no se siente demasiado cómodo. Me parece también que es una reflexión generacional, sobre qué pasó con la escritura a partir de los blogs. Y hay algunas cositas, no sé qué opinás, que en este nuevo movimiento del feminismo, parecieran haber quedado del paradigma anterior. Son textos que me gustan, pero que no escribiría ahora.

"Creo que es ahí donde los libros ganan, donde uno no se siente demasiado cómodo"

Pedro MairalEscritor

—De hecho, me sorprendió que incluyeran “El culo de una arquitecta”.

—Pero están las fechas, son de 2008 o 2006. Y pasaron un montón de cosas en la década, pero no me parece honesto de mi parte publicarlo sin eso. Uno no puede estar lavando su imagen.

—También reflexionás sobre cómo construiste a pedido un costado de “escritor sexual”, que te superó.


—Eso también responde a la escritura en periodismo. En un momento entendí que los textos periodísticos eran tan literarios como un cuento, y les metí la misma energía. Porque veo que algunos autores escriben de taquito las cosas de prensa, y a mí me parece que es subestimar a los lectores. Porque vas a tener muchos más lectores en prensa; y porque en el diario te lee hasta el gendarme de frontera que está en la otra punta del país. Como si fuera más puro para un escritor escribir algo que no sea a pedido. A mí eso de escribir a pedido me destrabó muchísimo, y me hizo escribir cosas que nunca hubiera escrito. Es una gimnasia enorme; todo narrador debería pasar por algún lugar del periodismo.

—¿Como escribir con niños en la casa? “Al final de cada párrafo hay un bebé llorando”, decís en un texto.

—(Se ríe) Qué bueno que te hayas fijado en eso; en ese momento yo escribía así, realmente. Ponía a mi hija a jugar con algo y duraba un párrafo esa tranquilidad. Ahora tengo otras interrupciones, porque ella tiene cuatro años, pero tengo lapsos más largos. La Uruguaya, por ejemplo, la escribí madrugando, antes de que se despierte.

—Esos momentos contrastan otra imagen tuya de este libro, la de un hombre que no tiene corazón.

—Pero corazón amoroso. Eso me lo dijo una de estas que te leen la mano, “You have no heart”. A mí me parece que en Maniobras, mi parte de hombre seductor queda bastante mal parada, pero es más interesante eso. Los fracasos amorosos son más narrativos que las conquistas; el canchero levantaminas, narrativamente es insoportable.

—Y el perdedor suele rendir más.


—En la literatura por lo menos. No sé bien qué se ve de mí con este libro cuál es la idea que se hace la gente que lo lee. Lo que me dice la gente es que le da ganas de escribir. Y si hay gente que agarra este libro y después se pone a escribir sus cosas, eso ya lo justifica al libro. Y me alegra mucho.

Ficha
Maniobras de evasión
"Maniobras de evasión"
AutorPedro Mairal
EditorialPlaneta
Precio520 pesos

Maniobras de evasión es una recopilación de textos ya editados e inéditos del escritor Pedro Mairal, en los que repasa distintos momentos de su vida, al tiempo que reflexiona sobre la escritura y el oficio de ser escritor. La selección y edición estuvo a cargo de Leila Guerriero.

La semana pasada, Mairal lo presentó en Punta del Este.

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