ENTREVISTA

La pasión de Gabriel: Rolón salda una deuda personal con su nuevo libro y explica por qué

El escritor argentino visitó Montevideo para presentar su nuevo libro "El precio de la pasión" y charló sobre las pasiones de los rioplatenses

Gabriel Rolón habla sobre su nuevo libro "El precio de la pasión", ya disponible en librerías uruguayas. Foto: Fernando Ponzetto
Gabriel Rolón habla sobre su nuevo libro "El precio de la pasión", ya disponible en librerías uruguayas. Foto: Fernando Ponzetto

Llegó a Montevideo casi sin dormir. El sábado se casó su hija Malena y Gabriel Rolón ni bien terminó la fiesta aprontó su valija y se vino a Montevideo para promocionar su nuevo libro El precio de la pasión (Editorial Planeta, 690 pesos), un ensayo donde presenta un tema apasionante y complejo que hace tiempo se debía escribir: la pasión.

La semana pasada terminó la gira de El lado B del amor, la obra de teatro con la que vino a Montevideo este año y con la que visitará la costa argentina en el verano. “Nos fue muy bien para el año muy difícil en Argentina y por eso vamos a despedir la obra en la costa”, dice Rolón.

Portada del libro "El precio de la pasión" de Gabriel Rolón. Foto: Difusión
Portada del libro "El precio de la pasión" de Gabriel Rolón. Foto: Difusión

La pasión es el tema de este nuevo libro, donde Rolón hace un repaso por distintos momentos de la humanidad pasando por mitos, leyendas, pensadores y también sus pacientes. Y si bien pasión es una palabra que despierta emociones positivas y negativas, Rolón dice que es mejor una vida apasionada antes de una donde no haya pasiones. “Una vida desapasionada es una vida sin sentido. Todos conocemos alguien que pasó por esta vida y no hizo ni bien ni mal, no hizo nada, esas vidas desapasionadas me dan un poco de miedo. Por eso intento ponerle mucha pasión a mi vida desde el lado del deseo, que mi vida esté recorrida de deseos: no dormir por dos días para venir a hacer notas, y lo hago porque me gusta. Pero tengo ganas y ese deseo, esa pasión me mueve, y eso es importante. Porque aquel a quien todo le da lo mismo, lo que le da lo mismo es la vida misma y creo que tenemos el desafío de encontrarle un sentido a esto, porque en sí mismo no tiene ninguno”, dice.

—Este año su esposa, Cynthia Wila vino para presentar la pasión entre Eva y Juan Domingo Perón, y ahora presenta este libro sobre las pasiones.

—Mirá vos, no debe ser casualidad que ambos estuviésemos escribiendo. Cuando ella estaba escribiendo Eva y Juan yo estaba con La voz ausente, y se ve que me he quedado prendado. Además, me debía hacer este libro desde hace rato. Cuando escribí El lado B del amor, sentí que me faltaba una segunda pata de análisis. Lo había hecho acerca del amor y me parece que la pasión en sí misma merecía un espacio en lo que quería escribir. Entonces me dije: tengo que escribir algo sobre la pasión, voy a hacer un ensayo sobre la pasión, así que hace como unos siete años que esta idea me estaba rondando, hasta que puse manos a la obra.

Gabriel Rolón charló con El País sobre su nueva novela, un ensayo sobre la historia de la pasión. Foto: Fernando Ponzetto
Gabriel Rolón charló con El País sobre su nueva novela, un ensayo sobre la historia de la pasión. Foto: Fernando Ponzetto

—Además, es un ensayo muy explicativo sobre lo que nos mueve como humanidad.

—Sí. Es un libro heterodoxo porque hay mitos nórdicos y letras de tango, mitos griegos y novelas clásicas, filosofía y el pensamiento de Dolina y Kierkegaard, pacientes, historias, casos clínicos y mi propia voz y pensamientos. Por eso lo defino como un libro funámbulo, porque siempre está haciendo malabares para estar equilibrado entre pensadores, historias, sin perder el hilo conductor: que todo esté al servicio de bordear un poco el concepto de la pasión que es tan difícil.

—La pasión se suele asociar con el amor exacerbado, pero usted dice que no es lo mismo, y que hay diferencias. Como las pulsiones de vida y muerte de Freud.

—Podés tener una pasión sobre la cual apoyarte para construir un destino distinto, noble. En el libro hablo de San Martín, pero en Uruguay tienen a José Gervasio Artigas quien puso la pasión y el amor por la patria antes que su vida, y enfrentó batallas que no se podían ganar. La pasión te lleva a hechos heroicos y a veces puede llevar a que alguien le pegue seis puñaladas a su pareja porque dejó de quererlo.

Gabriel Rolón. Foto: Fernando Ponzetto
Gabriel Rolón. Foto: Fernando Ponzetto

—¿Es la misma pasión?

—La pasión transita todo el tiempo con un pie en el lado de la vida y otro en el lado de la muerte y en medio siempre está el abismo. En el libro se usa mucho la palabra “abismo” porque la pasión abisma; cada vez que estás apasionado estás con un vértigo porque la pasión y la razón se destruyen. Por eso hay que tener un pensamiento muy rápido para saber ante qué pasiones uno se tiene que rendir y ante cuáles no. Porque si elegiste mal, cuando estás apasionado te lleva puesto. Por eso creo que hay que dedicarle un poco de atención introspectiva porque se trata de eso, de conocer cómo funcionan las pasiones en cada uno de nosotros. A veces la pasión es por el juego, las adicciones ponen en juego pasiones destructivas. A veces uno tiene que decirse: elijo un hotel que no tenga casino porque me tengo que cuidar de unas pasiones que me van a destruir. Y eso pasa también con las personas, y si va tal persona no voy a una fiesta porque sufro.

—¿Los argentinos son más pasionales que nosotros?

—No sé, los uruguayos son pasionales, los rioplatenses somos pasionales, lo que pasa es que ustedes son un poco más educados y correctos. Los argentinos somos un poco más desmesurados tal vez en su estilo. Pero creo que nos recorren pasiones muy parecidas. Por ejemplo en el fútbol, ustedes todavía pueden jugar con visitantes, nosotros no. En eso tenés razón, nos desmesuramos más rápido, pero cuídense porque en dos años puede cambiar eso y estaríamos en un problema.

—¿Cómo se pueden gestionar las pasiones?

—Es muy difícil, porque es algo tan complicado de manejar.

—Y es tan fácil dejarse llevar...

—Sí, es muy fácil caer. Por eso lo mejor que uno puede hacer es ser sincero con uno mismo. Tener la sinceridad para conocer qué pasiones destructivas nos recorren para ponerse el freno antes. En el libro digo “para atarse como Ulises al mástil”, porque cuando las sirenas canten te vas a querer tirar, entonces uno tiene que saber cómo atarse para que las pasiones no nos lleven por delante. Pero primero uno tiene que saber cuáles son, porque se tienden a subestimar. “Juego un poquito porque me gusta”, “fumo pero lo manejo”, “voy a la cancha y paso bien”. Aunque la primera vez que vas a tirar una piedra a la cancha ya dejás de pasarla bien, ya te están pasando otras cosas. Por eso hay que ser muy sincero y humilde. Hay que bajarse de la omnipotencia de creer que somos dueños de nosotros mismos. Hay una parte que no podemos llegar a manejar, esas son nuestras pasiones. Entonces hay que tener la humildad de decir: esto va a poder conmigo, entonces evito ciertas situaciones.

Gabriel Rolón: "Es un libro donde me permití jugar con mi espíritu rioplantense". Foto: Darwin Borrelli
Gabriel Rolón. Foto: Darwin Borrelli

—Además de filósofos, hay testimonio de tus pacientes, quienes siempre tienen voz en sus libros.

—Sí, y en este bastante. Decidí tomar desde casos clínicos enteros como el caso de esta paciente con cáncer o la muchacha con úlceras sangrantes o el muchacho que llegó con el puñal, y también contar apenas viñetas como el caso del hijo del medio, o la chica melancólica. Esos casos, grandes o chicos, me permiten hacer pie en cosas que le ocurre a la gente de verdad para que no piense que lo que le pasa a Ulises no nos pasa a nosotros también. No es solo mitología o pensamiento abstracto filosófico, ni es solo creación de la literatura; es la vida misma la que se ve reflejada en esos lugares.

Gabriel Rolón. El best seller argentino estuvo en Montevideo para hablar de su nuevo libro, La voz ausente. Foto: Darwin Borrelli
Gabriel Rolón. El best seller argentino estuvo en Montevideo para hablar de su nuevo libro, "El precio de la pasión". Foto: Darwin Borrelli

—Es imponente cómo vamos construyendo la pasión incluso inconscientemente, como pasa en el libro que se cita en El precio de la pasión, con Jekyll y Hyde.

—Sí, todos tenemos un territorio desconocido para nosotros, algo escondido que nos recorre. Por eso hay que andar con cuidado y si algo enseña el psicoanálisis es a preguntarnos: ¿y yo qué tengo que ver? Porque ante las cosas que ocurren, eso que está escondido nos susurra al oído que le echemos la culpa a los demás. Entonces te pasa algo y decís que fue este, o tal cosa, y el psicoanálisis te pregunta: ¿y vos, qué tenés que ver? Creo que el trabajo del análisis es fundamental para quien quiera conectarse con su manera de amar, su manera de atravesar el dolor y las pasiones.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados