LANZAMIENTO

Leonardo Padura habla de "Como polvo en el viento": los exiliados y su amor por la isla

El escritor cubano publicó su reciente novela "Como polvo en el viento" y la presentó en una conferencia virtual

El escritor cubano Leonardo Padura estuvo de visita por Montevideo
Leonardo Padura presentó su nueva novela: "Como polvo en el viento". Foto: Archivo

El escritor cubano Leonardo Padura publicó su más reciente novela, Como polvo en el viento (Editorial Tusquets) y la presentó a través de una conferencia virtual en la que participó El País.

Distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2015, también el Premio Nacional de Literatura de Cuba y reconocido con la Orden de las Artes y las Letras de Francia, Padura vuelve a escribir sobre la diáspora cubana, un tema que ha estado presente a lo largo de su literatura.

Ya había tocado el tema, por ejemplo, en La novela de mi vida, cuyo personaje central era José María Heredia, el primer exiliado cubano, “el primero que habla de la nostalgia cubana, quien lo reflejó en su vida y su literatura”, dijo Padura.

Leonardo Padura
Leonardo Padura. Foto: Archivo

De esta forma, Como polvo en el viento es una manera de hacer un recuento de lo que ha significado el exilio para toda una generación de cubanos, “pero también lo que significa el exilio, el desarraigo, la lejanía para cualquier persona en del mundo”, dijo

La novela es la historia del “clan”, un grupo de amigos que tienen distintos orígenes, razas, contextos socioculturales y hasta preferencias sexuales. Cercanos desde la segundaria por experiencias comunes, hacen sacrificios pensando que llegarán a realizar sus proyectos de vida. La casa de Clara en Fontanar es el lugar de reunión del grupo, cuyas vidas van haciéndose “polvo en el viento”, como dice la canción de Kansas a partir de los años 90, cuando comienzan a preguntarse con insistente angustia qué les ha pasado.

Contada a través de personajes entrelazados cuyas historias se conocen a lo largo de la voluminosa novela (tiene 669 páginas), Padura muestra las motivaciones de Clara y sus amigos, personajes a los que las circunstancias los arrastran a un pasado de añoranza, culpa y odio.

El personaje central de esta novela es, claro, Clara, y “he tratado que la historia de estos personajes sean lo suficientemente fuertes, y orgánicas para que expresen no solamente una necesidad que tiene que ver con una situación específica o que pueda tener una lectura política, sino que sea un conflicto humano y universal”, dijo.

Portada del libro "Como polvo en el viento" de Leonardo Padura. Foto: Difusión
Portada del libro "Como polvo en el viento" de Leonardo Padura. Foto: Difusión

Padura en su libro

Si bien se trata de una novela de ficción, en un momento de la novela, Padura narra un momento que vivió hace muchos años, cuando junto a un amigo encontraron una billetera en la calle. “Salíamos de la Unión de Escritores de Cuba en pleno período especial, vi la billetera, registramos y no tenía ninguna identificación por lo que sentimos un gran alivio porque si no hubiese sido una situación diferente. La billetera nos salvó por lo menos dos meses de nuestra vida con los 120 dólares que tenía”, dijo.

Es debido a esas penurias que Padura entiende que su generación, y las más jóvenes entienden el mundo, y a Cuba, de manera diferente. “Hoy en día las cosas han cambiado y los niños que van a la escuela, el que no tiene una zapatilla o una mochila de una marca, no está en el grupo de los que tienen posibilidades, y eso se ha extendido en muchos sectores de la sociedad cubana, porque ese tejido social tan compacto que se tenía, se ha ido dilatando con los años y han ido apareciendo desigualdades”, dijo.

La Transparencia del tiempo
Portada del libro "La Transparencia del tiempo", de Leonardo Padura. Foto: Difusión

Ya había hablado sobre eso cuando publicó La transparencia del tiempo (2018), donde esas diferencias son más evidentes. Padura dijo que “han aparecido destellos de riqueza y bolsones de pobreza” en estos últimos años.

Una canción de Kansas

 Padura explicó que los títulos de las novelas son lo primero que le llega cuando se pone a escribir. “En La novela de mi vida, el título fue lo primero que tuve, porque iba a escribir la novela de la vida de Heredia. En Herejes fue también lo primero que tuve, porque quería escribir sobre la herejía”.

Para esta novela ocurrió una historia totalmente diferente. Originalmente había pensado titularla: “El clan disperso”, que fue una novela que Alejo Carpentier comenzó a escribir en los años veinte y nunca terminó. “Ese título estaba ahí, dando vuelta y era lo que expresaba con esta novela”, dijo Padura, aunque una llamada de la Fundación Carpentier, pidiéndole que no use ese título lo hizo cambiar de parecer.

Cuando la novela estaba escrita y solo faltaba la corrección final de su editor en España, Juan Cerezo, Padura estaba en México junto a su amigo, el escritor Francisco López Sacha quien había leído capítulos de la novela. “Pasamos por un lugar donde escuchamos la canción de Kansas, y me dijo: ese es el título de la novela porque la historia que tu cuentas demuestra que todos somos polvo en el viento, y nuestra generación ha sido polvo en el viento”, dijo el escritor. Se refiere a “Dust in the Wind”, un éxito del dúo estadounidense.

Amistad y desconfianza

La novela también trata sobre los informantes cubanos, y la desconfianza entre estos amigos.

Leonardo Padura. Foto: Fernando Ponzetto
Leonardo Padura en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto

“Ese es un tema que ha estado muy presente en la realidad cubana de los últimos sesenta y tantos años. En Cuba, desde la década de 1960 existen los Comité de Defensa de la Revolución que se convirtieron en formas de vigilancia de los individuos. Eran vecinos tuyos los que sabían si eras homosexual, religioso o un delincuente. Eso podía pasar a un informe de tu vida que podía hacer que entraras a la universidad o pudieras trabajar en un lugar determinado, o no. Eso fue creando la sospecha de que alguien pudiera decir algo de ti”, dijo Padura.

Aunque para los integrantes del clan, durante años lo que predomina es la confianza y la complicidad. “Entre los amigos funcionó de esa manera”, dijo. “Había cosas que se decían en voz baja, otras públicamente, pero siempre estaba esa posibilidad de que alguien pudiera decir en algún lugar, o pudiera informar, lo que decía cada uno. Y llega un momento en la vida donde las cosas se complican, y se intensifica ese temor”, agregó.

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