Camilla Läckberg

“Escribimos sobre nosotros mismos”

La best seller sueca estuvo en Uruguay y habló de su novela La bruja

Camilla Läckberg, charló sobre su infancia, sus personajes, y hasta el turismo en su ciudad natal. Foto: Francisco Flores
Camilla Läckberg, charló sobre su infancia, sus personajes, y hasta el turismo en su ciudad natal. Foto: Francisco Flores

Es una de las grandes exponentes de la novela negra de la actualidad. Sus libros, esperados por un ejército de seguidores, se venden como pan caliente en todo el mundo.

Camila Läckberg (Fjällbacka, 1974) dice que de chica era una nerd. “Vivía leyendo, tenía lentes gruesos y brackets, que ahora son cool, aunque no lo creía cuando era adolescente”, dice.

Gracias a sus novelas, Fjällbacka ya no es conocida como la ciudad donde vivió Ingrid Bergman, gracias a sus libros, el turismo ha crecido. “Cuando vienen los turistas yo bromeo diciéndoles que no pestañeen, porque se termina la ciudad”.

La semana pasada estuvo en Uruguay, donde firmó ejemplares y presentó su nueva novela, La Bruja, la décima entrega de la saga Los crímenes de Fjällbacka (se pronuncia “fiabaca”, dice Läckberg) donde los crímenes del pasado tienen una gran incidencia en el presente.

—Nuevamente una historia del pasado y presente, a esta altura un sello literario.

—Sí, es como mi firma y no es algo pensado, surgió en el primer libro porque la historia lo requería, lo mismo que el segundo y cuando llegué al tercero me dije: esta es la forma en la que quiero hacerlo. Porque necesitaba explicar, para que los lectores pudieran entender qué pasaba y el motivo de cada crimen. Además, de esta forma, se puede contar cómo en el presente se pueden cometer estos crímenes, y permite viajar por la vida, juventud y los padres. Creo que todos necesitamos ver nuestro pasado para entender el presente, porque el pasado siempre tiene impacto en el presente, siempre, la gente se olvida de eso, pero es la sombra sobre nosotros.

camilla Lackberg
Camilla Läckberg: "Creo que leer es la mejor escuela para convertirse en un buen escritor". Foto: Francisco Flores

—Leí que es fanática de Agatha Christie, ¿cuándo comenzó a leerla?

—Mi padre era un gran amante de los libros, siempre estaba leyendo dos o tres libros a la vez. Cuando tenía siete años, porque comencé a leer desde muy temprano, él agarró un libro de su biblioteca, me lo dio y me dijo, éste te gustará, era Muerte en el Nilo, y me enamoré del género. Miss Marple es mi personaje favorito, también Tommy y Tuppence, que no son tan conocidos.

—Al igual que Christie con Poirot o Marple, Mankell con Wallander o Stieg Larsson con Mikael Blomkvist, usted creó a Erica y Patrik. ¿Se los imaginó como una pareja protagonista desde el inicio?

—No quería escribir sobre parejas, y tampoco sobre hombres, porque hay muchos en la literatura negra sueca. Son todos hombres de mediana edad divorciados que escuchan jazz mientras toman whisky; entonces quería hacer algo distinto. Así surgió esta escritora de mediana edad, Erica, pero me di cuenta que era difícil que una civil estuviera resolviendo crímenes, entonces creé a Patrik, y fue algo simple: ambos solteros de edades similares, y hoy estoy feliz. Y a esta altura ya son indivisibles, son Erica y Patrik.

—Sus libros están ambientados en Fjällbacka, ha escrito sobre la maternidad, la depresión y una mujer que trabaja de algo que no le gusta. Eso suena a su propia historia.

—Cuando comencé a escribir descubrí que escribo mucho mejor cuando cuento cosas que sé. Por eso decidí aterrizar temas que conozco, y creo que todos los autores hacen lo mismo. Porque todos escribimos sobre nosotros mismos en nuestros libros.

Camilla Läckberg
"Pensé que solo mi madre leería mis libros", dice Camilla Läckberg, quien lleva vendidos más de 25 millones de ejemplares vendidos. Foto: Francisco Flores.

—¿Qué siente que ha tomado de otros autores?

—Mucho, siempre leí muchos de sus libros. Creo que leer es la mejor escuela para convertirse en un buen escritor y es difícil para mí decir qué tomé de quién. Por ejemplo, la manera en la que escribo con muchos personajes, es más de la tradición literaria inglesa, como Peter Robinson o Reginald Hill, donde los personajes, aunque aparezcan por dos páginas, tienen su atención para que se sientan como personas reales. Eso es lo que más me inspiró.

—¿Alguna vez pensó que vendería millones de libros?

—Pensé que solo mi madre leería mis libros. Sabía que tenía una lectora, pero había millones de otros lectores no los pensé. No era mi meta ser una best seller, simplemente quería escribir novelas, ese era mi sueño. Lo cumplí al publicar mi primera novela, y después de eso pensé en escribir otra más, pero no en términos así, solo quería hacerlo para vivir. Es surreal por momentos, ahora estoy en Montevideo hablando de mis libros y es un poco extraño, pero ya llegaré a mi casa, donde tendré pañales para cambiar.

La bruja es algo distinta de otras novelas, porque presenta temas actuales como los refugiados sirios o las noticias falsas, ¿por qué ese cambio?

—Creo que siempre puse en mis libros lo que veo a mi alrededor. Es más obvio en este libro porque, a medida que envejezco, me he vuelto más consciente y dogmática. Lo noto en entrevistas en Suecia, donde empiezo a tener la confianza para decir mi opinión. Creo que antes no tenía esa autoconfianza, que a medida que ha ido creciendo, la he puesto en mis libros.

—¿De qué no se animaba a hablar antes?

—De los temas que me preocupan o molestan. He entendido que tengo que ayudar a la gente a entenderse. Por eso, cuando escribo sobre, por ejemplo, los neonazis, intento mostrarlos de carne y hueso, entender el porqué de sus opiniones. Hay elecciones pronto y hay grupos racistas que podrían sacar un 20 por ciento de los votos. Y gente que no es racista los va a votar, porque se está volviendo una opinión generalizada que los refugiados sirios vienen a sacarnos el trabajo, vivir en nuestro país y violar nuestras mujeres. Esa es la propaganda que están lanzando y la gente común los está escuchando, lo que es muy triste.

—¿Cuándo se animó a hablar de estos temas?

—Con el tiempo me he vuelto una luchadora. Mis hijos tienen 14 y 16, y veo el mundo a través de sus ojos, y es un mundo de mierda lo que les espera. Eso me da pánico y si puedo hacer algo para que su vida sea más sencilla y equitativa, al menos lo intento.

Una nueva entrega, el mismo sello

Tapa del libro La bruja, un nuevo capítulo de la saga Los Crímenes de Fjällbacka. Foto: Difusión
Tapa del libro La bruja, un nuevo capítulo de la saga policial "Los crímenes de Fjällbacka". Foto: Difusión

En La bruja se mezclan dos historias de crímenes. Por un lado la trama cuenta la desaparición de una niña de cuatro años. Un caso que lleva a los investigadores a relacionarlo con un crimen sucedido 30 años atrás, con similares características. En paralelo se cuenta la historia de Elin, una joven acusada de brujería en 1672.

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