entrevista a Darío Sztajnszrajber

“Todo conocimiento es metáfora”

El destacado escritor argentino con nuevo libro y con conferencias mensuales en Sala Zitarrosa

Darío Sztajnszrajber
Darío Sztajnszrajber: Foto: Marcelo Bonjour

Darío Sztajnszrajber está viniendo todos los meses a la Sala Zitarrosa, donde lleva adelante el ciclo Filósofos lunáticos, que seguirá hasta el 1° de octubre. Por estos días, además, también reaparece su nombre en las librerías, donde está llegando Filosofía en 11 frases, que editado por Paidós, sigue su línea de trabajo, de hacer que la filosofía sea comprendida con facilidad, que la gente no le tenga miedo.

“Hace ya dos o tres años que estoy dando acá en Uruguay esos cursos, dado que empezó una fuerte demanda de ese tipo de curso que yo hago allá en Argentina. Con cursos abiertos, para cualquiera que sin necesidad de estudios previos, quiera incursionar en la filosofía. Y este año, a un lunes por mes, trabajo seis filósofos que tienen algún tipo de disrupción con las formas tradicionales de hacer filosofía”, contó el escritor, ensayista y docente de filosofía, cuyo perfil más mediático lo tiene como presentador de televisión argentino, divulgando de modo directo, inteligente y simple, conceptos que a veces se ha presentado a los estudiantes de filosofía de un modo muy arduo.

Su labor ha ido teniendo cada vez más eco en la gente y los medios, y por ella ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos haber sido premiado por la Fundación Konex en 2017 en la disciplina de Divulgación. A través de la televisión, el libro o el espectáculo, Sztajnszrajber ha convertido la reflexión filosófica en un ameno ejercicio mental. Además, su programa de televisión Mentira la verdad fue ganador de diversos premios a la televisión cultural internacional, entre ellos el prestigioso Japan Prize. “Llevo la filosofía al plano de la divulgación en su mixturación con otros géneros. Trato de generar un clima que se salga de la solemnidad típica de la filosofía”, sintetiza.

-¿La filosofía tradicionalmente ha estado mal enseñada?

-No, depende los tiempos. En tiempos de Sócrates no creo que haya estado mal enseñada. Al revés, te diría que hoy la divulgación filosófica intenta recuperar esa dimensión originaria: Sócrates hacía filosofía en el mercado, caminando por la calle. Y sin marco teórico previo. Tomaba la opinión general, lo que hoy llamamos el sentido común, y lo invertía. Pero en la medida que la filosofía se disciplinó (o sea, se volvió disciplina), entró dentro de la lógica de todo lo que es la estructura institucional. Y termina priorizando su propia reproducción burocrática, a la filosofía en sí.

-Vos trabajás mucho el vínculo de filosofía y ficción…


-En el aula siempre trabajo los conceptos filosóficos puestos en una historia. Encontrando su ejemplificación: y siempre hay historias de ficción que permiten como darles cuerpo. La ficción permite visualizar las reflexiones filosóficas. Más allá de eso, yo creo que la filosofía es un género literario. La filosofía tiene mucho de ficción. Por no decir que es ficción. Tiene la retórica propia de la seducción literaria. Yo para hablar de filosofía no usaría palabras como “argumento” o “racionaliza”. Usaría “convence”, “conmueve”, “zamarrea”. A la filosofía la veo más cerca de una experiencia estética que de conocimiento. Los que no creemos en la verdad, entendemos que todo conocimiento es una metáfora. Y si todo conocimiento es metáfora, lo que hacés es literatura. Yo juego con esa provocación.

-También vos trabajas mucho la filosofía y el rock en paralelo.

-Sí. Pero en los espectáculos que hago, como Desencajados y Salir de la caverna, no es que buscamos analizar las letras de las canciones. No va por ahí. Vemos que hay en la música, sobre todo en el rock latinoamericano, un deseo de provocación, de golpe. Hablo de Los Redondos, Spinetta, Soda, Charly. En Desencajados hacemos un tema de Cabrera, El tiempo está después. Es un momento cúlmine de la obra. Venimos hablando de la temporalidad, de cómo el tiempo que vivimos no es algo real, sino construido. Y nos preguntamos por otras formas de pensar el tiempo. Y en el medio de eso, empieza la banda a tocar la canción de Cabrera, y terminamos bailando entre la gente. Cuando la hicimos en Montevideo fue impresionante: fue como la sensación de llegar al lugar de la canción. La canción la habrás escuchado mil veces, pero cuando la escuchás entramada con una disquisición sobre el tiempo, la disquisición gana en sensibilidad, y la canción gana en concepto. La idea es traer Salir de la caverna acá a Montevideo, para fin de año, en el Teatro de Verano.

-¿Por qué Nietzsche es el bestseller de la filosofía?


-Dicen que Argentina es el tercer país que más consume Nietzsche, después de Alemania e Italia. Parece que fuera una droga. Es un filósofo de cabecera: marcó una ruptura importante en la forma de pensar, abriendo toda la filosofía del siglo XX. Y es muy convocante, porque propone una transgresión más allá de la transgresión admitida.

-¿A qué filósofos recurrís ante un problema de pareja?

-Voy a los filósofos de la otredad, que son básicamente Jacques Derrida y Emmanuel Lévinas. En ambos está esa idea de tratar de desarticular el abuso que hacemos del amor, en esa idea de encuentro con el otro. Hablamos del amor con el encuentro con el otro, y en realidad lo que hacemos es “desotrarlo”. En nombre del otro, matás a ese otro. Y estos autores presentan la paradoja de que el acceso al otro es imposible. Y esa imposibilidad moviliza la necesidad de pensarse uno mismo, en su relación con uno y con el resto. Esa desacralización de esas ideas remanidas, como ‘todo lo hago por amor’. Me parece fundamentar desidolatrizarlas. Hay algo muy religioso en el amor, en el sentido negativo, de una idolatría. Creo que desidealizando al amor, podemos enamorarnos en serio. Y estos autores son clave, tanto para el amor como para la amistad.

-Ahí también entraría en juego Jacques Lacan. ¿Vos separás entre los filósofos y los psicoanalistas?

-Debería separar, pero no puedo. Son discursos que están muy unidos. Yo creo que el psicoanálisis, en ese sentido, es una forma más de la filosofía. Se da esa hermandad.

-Y cuando leés por ahí que Tinelli podría ser candidato a Presidente, ¿a qué libro vas?


-A La República, de Platón. Donde explica cómo una polis se vuelve injusta. Dice que sucede cuando los distintos sectores, en vez de realizarse en aquello para lo que están, buscan desplazarse, y hacerse cargo de los roles de otros. Platón dice que en una polis con comerciantes, guerreros y gobernantes, cada uno tiene que hacer su tarea. Y dice, literal, pobre polis aquella en la que un comerciante cree que puede gobernar.

libro

Cumbre de filósofos en el subte porteño

Filosofía en 11 frases es un intento de trabajar 11 de las frases más famosas de la filosofía, con un formato muy heterodoxo, porque el libro está atravesado por una gran historia de ficción, que cuenta la historia de un joven que es asesinado por la policía en el Subte de Buenos Aires, y a partir de ahí se despliega toda una trama de violencia política”, explica el autor sobre su último libro.

Heráclito, Descartes, Sócrates, San Agustín, Marx, Foucault, Hobbes, son algunos de los pensadores que salen al cruce del lector, en este original modo de conjugar entretenimiento y humanidades. “En ese marco de ficción yo presento 11 frases, y después trabajar sus distintas interpretaciones, y todo el tiempo echar mano a esa historia ficcional para usar sus situaciones como ejemplos para explicar los distintos sentidos que tienen esas frases”, señala el autor argentino.

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